Si, dos años después, aún sigues con la resaca de
“brat”, aquí va una prescripción gráfica cortesía de Rocío Quillahuaman. Porque los cambios cuestan, lo sabemos. Pero tantear nuevas fórmulas siempre será mejor que vivir encerrado en un eterno after de conformidad. Vamos, que quizá ya es hora de guardar en el armario esa camiseta verde lima y darle una oportunidad a la Charli XCX
en blanco y negro. O no…