“He estado esperando que el dolor se detenga / Cada vez que escucho la música que tocábamos / me disuelvo en un charco de lluvia / He estado jugando con la forma en que me siento / He estado esperando no hacerlo real / He estado esperando al borde de un sueño / para saltar y volar y encontrar mis hermosas alas”. Apenas tres semanas después de los más de ocho minutos de “The Ground Above”, Berth Orton nos regala más confesiones en otra canción magnífica, “Waiting”, que en este caso se ciñe a una duración media. Es por lo tanto el segundo adelanto de un álbum que anuncia para el 26 de junio con Partisan Records, titulado como el primero de esos aperitivos, y que marcan claramente la atmósfera a esperar del próximo conjunto de ocho canciones de la cantante británica.
A Berth Orton hay que colocarla al lado de unos pocos y grandes cantautores o cantautoras que no se conforman con aplicar una sola línea referencial y que, sin salirse de unos patrones clásicos (o clasicistas) de materiales nobles como folk, jazz o soul, ensanchan la canción de autor de corazón popular y exigencia artística donde la densidad es un valor muy estimado. Se me ocurre que antecedentes destacables pueden ser Joni Mitchell, John Martyn o el Van Morrison posterior a Them, y ejemplos contemporáneos los encontraremos en Bill Callahan, Sam Amidon o Cat Power. Y precisamente en “Waiting” Beth frasea y contorsiona sus lamentos y esperanzas en un tono un tanto similar a la calidez retorcida de Chan Marshall aka Cat Power.
La canción amanece con un piano tenue y la voz de Orton que implora, hasta culminar casi en un suave y susurrante spoken word autoexplicativo, mientras la instrumentación progresa sobre detallistas e introspectivas tonalidades de jazz, con la trompeta como elemento central. Ya en su disco anterior, “Weather Alive” (2022), se acompañó de músicos de jazz contemporáneo como Alabaster DePlume, Shahzad Ismaily o Tom Skinner, y aquí sigue siendo este último, miembro de Sons Of Kemet o The Smile, el encargado de la zona percusiva de parte del álbum, mientras Ismaily interviene en la intro de esta canción con órgano y bajo.
“Waiting” es una “celebración de salir del patrón de espera en el que nos mantiene el miedo”, según la propia intérprete, porque “todos somos vulnerables viviendo vidas vulnerables”. Aceptar nuestra condición frágil probablemente sea la única vía a una esperanza que aparece en el desenlace de una canción que sabe que solo el amor nos puede salvar. “Esperando a que llegara el momento adecuado / Me puse mi mejor vestido / Capté mi canción favorita / Y bailé mi camino a casa hacia tu amor / Oh, encontré mi camino a casa hacia tu amor / Y si pudiera estar en cualquier lugar / Estoy aquí a tu lado / Si hubiera otro ahora, otro lugar y otro tiempo / Y si pudiera estar en cualquier lugar / Estoy aquí a tu lado”. Una certeza que vale por muchas. ∎