Como no podía ser de otra forma, las redes sociales habituales se convirtieron en el lugar pluscuamperfecto en el que charlar animadamente sobre nuestros encuentros con Madonna. Hace semanas que la gente deja caer mensajes del rollo “Bésame hasta que Madonna quite su puestecito de vinilos en Grindr” (porque, ojo, que es que realmente existe un vinilo edición especial Grindr que solo se puede comprar a través de la app), “Desearía que Madonna dejara de enviarme mensajes en Grindr” (¿Perdona? ¡Lávate la boca con jabón antes de hablar de nuestra madre!), “Abriendo Grindr para ver si Madonna me ha enviado algún mensaje nuevo” (esto es real: podías hablar con ella o, digo yo, con un bot ruso que se hacía pasar por ella), “Madonna es esa tía de Grindr que no para de mandarte mensajes de ‘hey’ desde cuentas nuevas” (típico modus operandi del discreto que va abriendo y cerrando cuentas y que te entra cada semana con la misma palabra: “hey”) o “¿Madonna ya me bloqueó de Grindr? Ya no la veo… 🫤” (porque su perfil aparecía y desaparecía cuando le daba la gana).
En resumidas cuentas, podría decirse que la tía pegó una buena tanda de sustos y tuvo a los grinderos buscando a la diva por todos los rincones de su casa al ver que su perfil la situaba a 0 metros. Sea como sea, la acción tuvo el efecto deseado y ahí estuvieron todos los maricones comprando vinilos e incluso camisetas. Ahora bien, ya se lo tomaron un poquito más regulinchi cuando Madonna colapsó la aplicación (un cockblock en toda regla) con el colofón final de todo este tinglado: el streaming a través de Grindr del concierto con el que la artista presentó “Confessions II” en las calles de Nueva York. Un show impresionante, hay que reconocerlo. Y con uno de los openings más dramáticamente placenteros de los últimos tiempos, eso también. Un espectáculo que incluyó momentos icónicos como la tía girando en un vinilo gigante con un altavoz entre las piernas, pero que también asustó a algunos cuando pareció que la Ciccone iba a saltar desde un balcón.
Por suerte, no lo hizo. Lo que sí que hizo fue presentar en sociedad un videoclip de 10 minutos que sintetiza todo lo que podemos esperar de “Confesions II”. Diez minutazos que, si todavía no has visto, son la mejor forma de perder el tiempo en el trabajo porque, en serio, es una bestialidad dirigida por TORSO con Madonna soltando luz por el chichi, volando sobre raves y pegándose farras en lavabos. También es una resignificación de muchos de los momentos mas icónicos de la historia de la artista. Pero, sobre todo, es una fiestaca a la que han sido invitados los amigos más célebres de la Ciccone, desde su colega de antes de la fama Debi Mazar hasta otros actores como Benedict Cumberbatch, Julia Garner, Gwendoline Christie o Richard E. Grant. La sección musical está gloriosamente representada por Sabrina Carpenter, Honey Dijon, Arca y Shygirl. Hay incluso una sección futbolística integrada por Cole Palmer y João Pedro. Kate Moss pone la guinda apareciendo justo cuando la artista canta “hide the cocaine” (“esconde la coca”). Y Lourdes Leon cierra el videoclip con dos palabras muy propias de su madre: “cut, bitch”.
Total, que Madonna y Grindr nos han dado la bienvenida al mes del Orgullo de forma apoteósica. Y es por eso por lo que le perdonamos a la diva que nos hiciera sentir tal que así cada vez que entrábamos en la app (es decir, observados mientras hacíamos guarrerías). Porque una cosa está clara: este es el único ser humano al que le permitimos un acoso al mismísimo nivel del de la Tía Gladys.
En la sección “los malos siguen ganando, pero qué placer reírse de ellos y criticarlos” de esta semana tenía planeado centrarme el pedo bien sonoro que Trump se tiró mientras dormía ante las cámaras dejando a su gabinete con cara de circunstancias… Pero, en un inesperado giro de los acontecimientos de última hora, resulta que hoy me he despertado con este anuncio de Gwyneth Paltrow en el que promociona unos áticos en los que conseguir la máxima calidad de vida, despertándose tarde y saliendo a pasear por la naturaleza con toda la tranquilidad del mundo. Lo chocante viene cuando, al final del spot, justo cuando ella habla de la conveniencia de que estos apartamentos de lujo estén al lado de un parque, alguien le pregunta “¿Nueva York?”… y ella, con todo su coño, responde: “Herzliya, Israel”.
Spoiler alert: Herzliya es el nombre israelí de la playa del poblado palestino de al-Haram, que fue “vaciado” de sus habitantes autóctonos en 1948 y que ahora parece ser el hogar soñado para gentuza como Gwyneth Paltrow. Gentuza capaz de vender apartamentos de 10 millones de dólares en los que vivir tranquilita mientras a escasos kilómetros el estado genocida de Israel sigue matando a palestinos de forma impune. Pero, bueno, ¿de qué nos vamos a extrañar si esta tipa volvió a hacerse viral hace poco precisamente por usar su pódcast (de mierda) para declararse “independiente”? Y cualquiera que haya visto “The White Lotus” sabe que “independiente” significa “votante de Trump”.
Más todavía: ¿de qué nos vamos a extrañar si hace unos días llevaba hasta el mencionado pódcast (de mierda) a Trae Stephens, tecno-bro enriquecido gracias al armamento militar, para tener una “honesta conversación sobre cómo las nuevas tecnologías están definiendo nuestro sistema de defensa”?
La foto de la actriz apoyada en un dron militar tiene a internet dando volteretas, ya sea por su audacia a la hora de ponerse las gafas para parecer una experta seria o por el esquema de colores que tanto recuerda a cierto disco reciente. Pero Paltrow no engaña a nadie y, precisamente por eso, la mejor forma de resumir sus últimos movimientos son con este meme que pone sobre el dron la misma etiqueta de una de las velas que vende en su tienda Goop: “This smells like my vagina” (“Esto huele como mi vagina”). Es decir, a podrido. Como su sentido de la moral.
Las crónicas diarias del Primavera Sound 2026 en la Rockdelux han sido una forma maravillosa de enterarse de cómo han ido los conciertos del festival… Pero, en un evento de esta magnitud, a veces hay cosas que escapan a las crónicas estrictamente musicales, y ahí es donde entran las redes sociales. Porque, al final de todo, es en lugares como TikTok e Instagram donde puedes saber cómo es el día a día festivalero real. Y esto incluye, por ejemplo, gozarlo con las muy diferentes aproximaciones de la peña a momentazos como el diluvio universal que cayó sobre el recinto en la jornada del jueves.
A estas alturas, todo el mundo sabe ya que el festival se vio obligado a cancelar algunos conciertos, lo que nos regaló vídeos tan divertidos como el de la disculpa de Doja Cat, que se viralizó por ir hecha un circo y por dar unos bandazos emocionales la mar de entretenidos. Y, quien más y quien menos, ya se ha topado con algún reel o similar de gente pululando por el recinto con chubasqueros a punto de salir volando por culpa de las ráfagas de aire. La verdad es que las imágenes son una pasada, sobre todo cuando se les pone la banda sonora adecuada. De hecho, en uno de los trends más recientes, resulta tronchante ver cómo algunos usaron la banda sonora para convertir lo ocurrido en una peli de terror o en un reality show.
Pero que nadie se deje llevar por el sensacionalismo con el que algunos han querido enfocar las lluvias en el Primavera Sound. Yo estuve allí y una cosa puedo corroborar: recordaré para siempre cómo, cuando empezaron a correr las ráfagas de vientos huracanados, se escuchaban por todo el recinto gritos a medio camino entre el terror y la coña. Digno de una comedia. Porque al final lo que cuenta ante este tipo de situaciones es la actitud con que las encares. Y en el recinto abundaron las personas que se lo tomaron como una oportunidad para pegarse unas buenas risas y que absolutamente nada les impidiera pasarlo bien. Incluso aquellos que vieron sus lookazos arruinados por los chubasqueros de plástico eran conscientes de que no hay nada más icónico que “el look fin del mundo”.