Uno, en su modesta opinión, puede admirar tal o cual portada de disco, lo que siempre es mejor si se trata de una gran carpeta de LP que de una pequeña funda de CD. Pero cuando se enfrenta a toda una colección que agrupa la obra de un centenar de portadistas que han trabajado durante los últimos sesenta años para ir más allá de lo que significa vender una producción discográfica de cualquier formato porque se han propuesto algo más, como es embellecer, dignificar e incluso engrandecer las producciones de todo tipo de músicos catalanes y de más allá, convirtiéndolas en preciados objetos artísticos, ese uno, como decíamos, se acaba convenciendo de que no está ante unas cuantas ilustraciones más o menos vinculadas a alguna de las bellas artes que hasta ahora no sido tenida muy en cuenta, sino que en realidad se trata de una ramificación suya que muestra una mayor capacidad creativa, y también más abierta y disruptiva.
Todas estas reflexiones le vienen a cuento al susodicho uno gracias a la aparición de un libro de gran formato, con cerca de 300 páginas y unos cuantos quilos de peso, “Art & Música. Antologia gràfica de la discografia catalana”, que recoge una incalculable cifra de portadas de discos diseñadas y realizadas por todo tipo de artistas de los Países Catalanes, desde los heroicos y pioneros años sesenta del siglo pasado hasta la más reciente y radical actualidad, pasando por todos los estilos posibles: canción de autor, rock progresivo, ona laietana, jazz, punk, hardcore, metal, pop catalán, lounge, vanguardia experimental y hasta el estilo más indefinible, porque aquí de lo que se trata es de ofrecer una buena –buenísima– muestra de una escuela autóctona que no ha tenido maestros ni alumnos, ya que todo quisque ha ido por su cuenta, abriendo y cerrando puertas, dejándolas medio abiertas o medio cerradas, a voluntad de cada diseñador, fotógrafo, tipógrafo, ilustrador, dibujante o pintor, ya que en esta academia caben todo tipo de especialidades, incluso la de los músicos con ínfulas de expresión plástica, que no son pocos, comenzando por el añorado e insustituible Pau Riba.
El libro se abre con una serie de textos cortos que nos ayudan a situarnos en cada una de las décadas y los territorios que recorre el volumen, con portadas firmadas en su mayor parte por conocidos especialistas del ramo. Y a continuación comienzan a desfilar por orden alfabético los auténticos y heterogéneos protagonistas del volumen, cuya suma conforma una impresionante amalgama en la que encontramos pintores consagrados –como Miró, Tàpies, Dalí, Guinovart, Amat, Viladecans, Barceló, Equip Crònica, Perejaume–, dibujantes e ilustradores –como Guillén, Azagra, Cesc, Perich, Mariscal, Max, Sió, Carme Solé–, genios del diseño –el precursor Jordi Fornas, Antoni Miralda, América Sánchez, Enric Satué, Claret Serrahima, Txarly Brown– y maestros de la fotografía como Leopoldo Pomés o Colita. Y eso solo por citar a unos cuantos clásicos, porque las nuevas generaciones –por poner una fecha, los nacidos a partir de 1990– no dejan de sorprender con sus portadas, tanto formalmente como conceptualmente.
En definitiva, un volumen muy recomendable que recopila obras desde la década de los 50s (Dalí para un LP de Jackie Gleason) hasta la actualidad y con textos introductorios fimados por Tomeu Canyelles, Òscar Dalmau, M. Àngels Fortea, Carles Gàmez, Òscar Guayabero, Oriol Lladó, Jordi Llansamà, Òscar Nin, Jaume Pujagut, Guillem Vidal y Joaquim Vilarnau. ∎