Álbum

CA7RIEL & Paco Amoroso

FREE SPIRITS5020-Warner, 2026

La campaña de “FREE SPIRITS” involucra a Sting fundando un centro de bienestar holístico ficticio llamado el Free Spirits Center, a Jack Black aportando ruidos de bebé en una canción titulada “Goo Goo Ga Ga”, un cortometraje de varios minutos explicando el concepto terapéutico del álbum, y a Anderson .Paak y Fred again.. sumándose en algún punto del tracklist. Antes de escuchar una nota ya sabes que esto va a ser un espectáculo, lo cual es exactamente la estrategia y también exactamente el riesgo: un disco que llega precedido de tanto ruido conceptual tiene que justificarlo o aceptar que el ruido es el producto. “FREE SPIRITS” hace las dos cosas a la vez, que es probablemente la respuesta más honesta sobre lo que es este álbum.

Hay que recordar de dónde vienen. CA7RIEL y Paco Amoroso se conocen desde el colegio, formaron una banda de rock progresivo llamada Astor en 2011, y llevan años demostrando que pueden hacer con el trap y el pop lo mismo que Zappa hacía con el jazz: usarlo como contenedor de algo que no cabe en ninguna categoría. En 2025 ganaron un Grammy y cinco Latin Grammy con PAPOTA”. El Tiny Desk de octubre de 2024 –nueve músicos, sección de vientos, CA7RIEL saltando y tocando la guitarra al mismo tiempo, todo desbordándose sobre una audiencia que no sabía muy bien qué estaba viendo– fue el momento en que se convirtieron en fenómeno global. “FREE SPIRITS” es el primer disco que tiene que sostener ese peso, y eso se nota en la manera en que está construido.

La inteligencia musical sigue intacta. “Nada nuevo” abre el disco con ellos declarando que nadie inventa nada nuevo, lo cual es tanto una provocación como una trampa: la canción que viene después inmediatamente la contradice. “Vida loca” tiene una ternura de guitarra de nailon que contrasta con el resto del álbum de una manera que no suena a accidente sino a decisión. “Himno del mediocre” es la canción más honesta del disco y probablemente la mejor: hay algo en ella que recuerda por qué este dúo llegó donde llegó antes de que el éxito empezara a redecorarlo todo. Las doce composiciones cubren bossa nova, rock en español con Sting, algo que suena a pop latinoamericano de los setenta, electrónica y lo que ‘Billboard’ llama “bachata-laden dance tune” en “Ay Ay Ay” con Anderson .Paak. La fluidez entre géneros es real y no fingiría decir lo contrario.

El problema es de otra naturaleza. El Tiny Desk era caos con consecuencias reales, con la sensación permanente de que algo podía descarrilar y de que eso era parte del atractivo. “FREE SPIRITS”, que acompañará a una gira que incluye Radio City Music Hall y el Greek Theatre de Los Ángeles, está construido para que no haya bajas. Treinta y ocho minutos sin un momento genuinamente incómodo, sin una apuesta que duela si sale mal. Eso no es un defecto de producción sino una decisión, y es una decisión legítima para una banda que ahora opera a esa escala. Pero ‘Rolling Stone’ y ‘Billboard’ llevan días discutiendo si esto es un paso adelante o un paso atrás cuando la pregunta más interesante es si un dúo que llegó aquí siendo impredecible puede seguir siéndolo ahora que tiene que vender entradas en recintos de diez mil personas. Por ahora la respuesta es provisional y el disco también. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados