Entusiasmo es la palabra. En todas sus acepciones posibles, con todos los matices que se le quieran buscar. Como cuando Mazoni no tenía suficiente con la felicidad y exigía euforia. Como si Martin Carr hubiera crecido en Torelló amamantado por una colección de discos generosa en pop radiante y revival mod. ¿The Boo Radleys meets La Ludwig Band? ¿The Libertines mano a mano con Els Pets? Algo así, pero con doble ración de júbilo energético y contagioso alborozo. “Quin goig”, sí. Pero de verdad.
Estimulante y antidepresivo, por más que en algún momento las letras fundan a negro y evoquen oscuros casos de abuso, el segundo disco de Dan Peralbo i El Comboi es un festín de pop exaltado, guitarras impetuosas y melodías gozosamente soleadas. Una celebración de la amistad y el amor que viaja veloz de Carolina Durante a Real Estate y de los aullidos exultantes de “Que passin les hores” al pop sixties con trazas de garage de “Els amics”. “No n’hi ha per tant, deixa que el món doni voltes, que passin les hores”, canta Peralbo en la primera. “Què farem demà si tothom se’n va? Tirarem cap amunt, cap avall, cap allà”, se pregunta en la segunda.
Vale que las letras tienen amplio margen de mejora, pero si algo consigue “Quin goig” es encapsular en poco más de media hora la alegría de vivir y el valor de la camaradería. El ímpetu vitalista de la juventud y el efecto buldócer de melodías espídicas y acorazadas. Ahí está, lista para la dentellada, la arrolladora “Jimmy Is The Only One”, dedicada a Aleix “Jimmy” Vilarrasa, batería del grupo que se pasó año y medio tocando con solo una mano debido a una extraña lesión en el hueso de la muñeca.
Por suerte, a la hora de grabar ha podido utilizar las dos. Y se nota. El ritmo es casi siempre febril (mención especial para “Si Déu vol” y “El Comboi”), una locomotora que empuja melodías y arrastra estribillos hasta convertirlo todo en una pegajosa bola de new wave festiva y pop expansivo. Ni siquiera en “La volta al món”, insólito mano a mano entre Blur y Umpah-Pah que airea el caso real de un profesor de música de Osona que abusaba de sus alumnos, pierden del todo la sonrisa. “Que et jutgin fins a l’últim plor / que et xuclin el perdó de dins / que la culpa et mengi a poc a poc”, canta Peralbo mientras El Comboi se entretiene en unos coros dignos de “Charmless Man”. No hay más que volver la vista al debut homónimo de los catalanes, publicado en 2024, para confirmar que el salto de escala es fenomenal. ∎