“Eternal” es el título de la caja que Warner Music acaba de publicar con un total de diecinueve conciertos de Joy Division repartidos en catorce CDs y dos DVDs. Aunque el grupo empezó a grabar sus actuaciones con cierta regularidad a partir de 1979, buena parte del material recuperado, restaurado y masterizado en los prestigiosos Abbey Road Studios procede de registros realizados por el público asistente a sus conciertos con una calidad de sonido resultante que, en conjunto, no baja de notable, siendo en toda lógica mejores los obtenidos originalmente de forma oficial –emisiones radiofónicas y mesas de mezclas–, y habiendo casos como el del Bowdon Vale Youth Club (Altrincham, 14 de marzo de 1979) donde se combinan exitosamente todo tipo de fuentes. El directo más antiguo de la colección, sin embargo, se produjo el 1 de marzo de 1979 en la sala de Londres Hope And Anchor. En ambos bolos persiste “Warsaw”, uno de los primeros temas del cuarteto de Mánchester y nombre con el que iniciaron su carrera en 1977 –Stiff Kittens tan solo fue un alias improvisado de forma circunstancial–. En aquel mismo recinto, y con un público de apenas 30 almas reticentes, tuvo lugar en diciembre de 1978 el debut londinense de Joy Division a la vez que los primeros síntomas de la epilepsia de Ian Curtis.
Entre 1978 y 1980, Joy Division realizaron alrededor de 150 actuaciones. Bajo la supervisión del baterista Steven Morris con la ayuda del periodista Jon Savage y del diseñador gráfico John Wozencroft, “Eternal” recoge sin duda algunas de las más significativas en la historia de la banda, como el concierto que dieron en The Factory (Manchester, 13 de julio de 1979), ya incluido como extra en la reedición de “Unknown Pleasures” de 2007; su participación en el festival Futurama 1 (Leeds, 8 de septiembre de 1979) junto a bandas como PiL, The Fall, Cabaret Voltaire, OMD, The Teardrop Explodes, The Monochrome Set o Echo & The Bunnymen; su primera actuación fuera del Reino Unido en el Plan K de Bruselas, el 16 de octubre de 1979, evento instigado por Annik Honoré, el affaire extramatrimonial de Curtis, donde también participó el escritor William S. Burroughs –al parecer Curtis fue el único de la banda que se atrevió a hablar con él–; su exitoso concierto en el Lyceum de Londres el 29 de febrero de 1980, donde encabezaban cartel con Killing Joke justo antes de entrar por última vez en el estudio para grabar “Closer”. Es una de las mejores grabaciones de la caja con versiones antológicas de la introductoria “Incubation”, la rareza “Komakino” o una versión instrumental de “Isolation” procedente de las pruebas de sonido.
También encontramos una muestra de las esporádicas actuaciones de Joy Division fuera de Gran Bretaña. De aquellas visitas al extranjero, nunca a Estados Unidos –Curtis murió poco antes de emprender su primera gira norteamericana–, ya conocíamos Les Bains Douches (París, 18 de diciembre de 1979), presentada ahora con una secuenciación diferente a la edición de 1999, que no era muy exacta. Se suman las actuaciones en las salas Paradiso de Amsterdam, el 11 de enero de 1980, con gran sonido al haber sido emitida por una estación de radio, y una de las más extensas de su trayectoria con 17 temas –en su país eran más cicateros–, Effenaar, en Eindhoven, el 18 de enero de 1980, y la ya mencionada de Plan K en Bruselas, un momento álgido de “Eternal” al recoger por primera vez en DVD y completa la actuación inicialmente grabada de forma amateur en aquella antigua refinería de azúcar transformada en centro cultural. El pilar que dividía la imagen sigue ahí pero todo ha mejorado, sonido y visión, gracias a la reconstrucción con audios de otros conciertos cercanos en el tiempo. Los puristas encontrarán otra versión con el precario sonido original ya publicado parcialmente en el VHS “Here Are The Young Men” (Factory, 1982).
Los DVDs también contienen la filmación documental “Joy Division. A Malcolm Whitehead Film”, reeditada y restaurada, donde se aprecia a Joy Division en la sala de ensayos TJ Davidson de Mánchester en la primavera de 1979; las tres pistas registradas por el propio Whitehead –amigo personal del mánager de la banda, Rob Gretton– en el Bowdon Vale Youth Club en marzo de 1979 –concierto ejecutado por un grupo pletórico justo antes de grabar “Unknown Pleasures”–; dos conciertos en el Apollo Theatre de Mánchester los días 27 y 28 de octubre de 1979, más la prueba de sonido del segundo día; así como dos actuaciones en vivo registradas en el programa de la BBC ‘Something Else’ presentado por Tony Wilson el 15 de septiembre de 1979, ampliamente difundidas en internet desde hace tiempo. Los completistas echarán en falta la primera aparición televisiva de Joy Division el 20 de septiembre de 1978 en el programa ‘Granada Reports’, de Granada TV, donde interpretaron “Shadowplay” y “Transmission” previa introducción escénica de su mentor Tony Wilson. Tampoco ha sido incluido el clip promocional de “Love Will Tear Us Apart”, grabado originalmente en vivo en su sala de ensayos, si bien difundido en la versión de estudio.
Los buscadores de rarezas encontrarán una versión primeriza de casi 8 minutos de “Atrocity Exhibition” –YMCA, Londres, 2 de agosto de 1979–, corte que inauguraba su álbum “Closer”–; “Girls Don’t Count”, un tema de sus compañeros de sello Section 25 interpretada con ellos –en dos conciertos: Winter Gardens, Malvern (5 abril de 1980), y la mejor al escucharse claramente la voz de Ian Curtis (Ajanta Theatre, Derby, 19 abril de 1980–; o la recuperación completa de “Ceremony” –referida como “New One” en el setlist original–, que pasó a convertirse en el primer single de New Order tras la defunción de Joy Division, ya publicada en el doble álbum “Still” (1982), perteneciente al último concierto de la banda al completo que tuvo lugar en la sala High Hall de Birmingham el 2 de mayo de 1980 (el suicidio de Curtis aconteció el 18 de aquel mismo mes).
Testigos de lujo como David Byrne, de Talking Heads, se quedaban sorprendidos por el aparente convencionalismo rock de Joy Division, pero la peor crítica venía desde el propio grupo. Espantados tras escuchar lo que había hecho el productor Martin Hannett con sus dos álbumes –los citados “Unknown Pleasures” y “Closer”–, consideraban que las grabaciones se quedaban muy lejos de la intensidad de sus directos. Excepciones a esa faceta sincopada, o representantes de la vertiente más arty de la banda, serían las liminales “I Remember Nothing” –Futurama 1, Leeds (8 septiembre de 1979)– o las cuatro versiones de “Atmosphere” –especialmente la del Moonlight Club, Londres (3 abril de 1980)–. En cualquier caso, “Eternal” demuestra desde sus primeros compases la cohesión, fuerza y claridad de un grupo capaz de generar en vivo, para muchos donde se encontraba la verdadera esencia de Joy Division, un cosmos sonoro inédito, literario, envolvente, transformador, emocionante, oscuro y poderosamente físico gracias a la personalidad insustituible de cada uno de sus músicos bajo la catálisis preternatural de un tipo llamado Ian Curtis. ∎