Hay un momento en la carrera de ciertos raperos del underground en que la acumulación de proyectos autoeditados, la fidelidad de una audiencia pequeña pero entregada y las buenas críticas de ‘Pitchfork’ convergen en algo que podría llamarse legitimidad institucional. Para LORD JAH-MONTE OGBON, ese momento llegó en 2024 con el fichaje por Lex Records, el sello que en su día alojó a MF DOOM. “As Of Now” es el resultado: diecisiete canciones, cincuenta y seis minutos y el disco más ambicioso que ha publicado el rapero de Charlotte, Carolina del Norte, en una carrera que arrancó a finales de los 2010 y que hasta ahora había transcurrido mayoritariamente en la periferia del circuito underground.
El giro más evidente respecto a sus trabajos anteriores es la producción. Ogbon había construido su reputación en parte sobre el hip hop sin batería, esa corriente de beats contemplativos y abstractos que en el underground anglosajón tiene sus propios santos y su propia liturgia, y que aquí abandona deliberadamente. “As Of Now” tiene pulso, tiene drums que empujan, tiene urgencia. Los productores –iiye (alias Pink Siifu), Navy Blue, Chuck Strangers, Dirty Art Club, Nolan The Ninja y Zoomo, entre otros– construyen un tapiz que va del soul sampleado onírico al rap oscuro de Charlotte sin que nada suene a catálogo de referentes. La técnica central del álbum es el beat switch: más de la mitad de los cortes cambian de instrumental a mitad de canción, lo que obliga a Ogbon a cambiar también de cadencia y de registro sobre la marcha. En “Okay, I Know Who My Twin Flame Is” y en “Flewed Out, All Expenses Is Paid For”, el truco funciona con una naturalidad que deja claro que esto no es un gimmick sino una forma de pensar la música.
Líricamente, el disco oscila entre el flex y el inventario personal sin que la tensión entre ambos se resuelva, lo cual es exactamente el punto. Ogbon rapea sobre volar con mujeres en primera clase y sobre noches de borrachera en Edgewood, sobre ser demasiado famoso para ciertos sitios y no lo bastante famoso para otros, sobre la tía que le pregunta cuál es su plan. Lo mejor del LP aparece cuando deja de gestionar la imagen y simplemente cuenta: “Drunk Nights In Edgewood (IMYSM)” tiene una honestidad que no necesita coartada humorística para funcionar. Los skits –“Bedford Avenue” y el cierre “Lord Jah-Monte's #1 Supporter”– no interrumpen el flujo sino que lo articulan, que no es lo que ocurre habitualmente cuando un rapero del underground decide que su disco necesita interludes.
Las colaboraciones son escasas y bien elegidas. Deniro Farrar en “King Of Charlotte” –el único otro rapero importante de la ciudad, que además fue una especie de mentor– cierra un círculo geográfico y generacional. BbyMutha en “360 Photo Booth” aporta una energía que contrasta limpiamente con el registro de Ogbon. Wild Recluse en “So You Really Don’t Miss Me” es la colaboración más inesperada y la que mejor aguanta fuera del contexto del álbum.
Tiene problemas. Diecisiete canciones es un disco que confía mucho en la paciencia del oyente, y hay momentos en la segunda mitad donde la introspección se vuelve circular sin que el beat justifique el tiempo extra. Pero Ogbon tiene 32 años, una hija, una carrera construida a base de shows en Charlotte cuando nadie en Charlotte le prestaba atención, y acaba de publicar el disco que mejor representa lo que lleva años intentando hacer. “As Of Now”, como título, no es ambiguo: este es el momento, aquí está el hombre, así suena. ∎