Uno podría pensar que en Mieres, una pequeña ciudad asturiana a veinte minutos en coche de la capital, no podría pasar gran cosa en lo que la música experimental respecta. Sin embargo, los jóvenes Ulises Mateu Iglesias, Carlos Barredo, Fernando Romero, Irene Romero, David Vecino y Santiago Fernández –miembros del sello asturiano independiente Cimatario Fuexo Recordings (CFR)– rescataron este año un pequeño movimiento de música industrial desarrollado en los años ochenta precisamente en esta pequeña ciudad de la cuenca minera asturiana. Estos artistas fueron reunidos en el recopilatorio que publicaron este pasado verano, titulado “Realidad asturiana extrema”.
Siendo la historia industrial y minera uno de los sellos reconocibles de la trayectoria histórico social de Asturias, no sorprende que este movimiento haya surgido en uno de los focos de la lucha minera del último tercio del siglo XX. Ya que, aunque la primera de las grandes huelgas mineras tuvo comienzo durante la Segunda República, estas alcanzaron un punto crítico en los noventa, cuando las regulaciones ambientales europeas provocaron pérdidas masivas de empleo, haciendo que este legado de lucha obrera y declive industrial hayan permanecido arraigados en la identidad cultural de la región.
El proyecto que terminaría siendo “Realidad asturiana extrema” nace a través del descubrimiento de un casete titulado “Música electroacústica en Asturias”, editado en 1988 por el sello de Mieres Fusión D.E. Producciones (FDEP). A través de este ecléctico recopilatorio, el colectivo comenzó a investigar sobre los proyectos musicales adyacentes a la zona de la cuenca del Caudal en la primera mitad de los ochenta y dio con un colectivo llamado Equipo Estético Ética Makinal (3EM).
El descubrimiento del grupo fue un punto de inflexión en la investigación, ya que este colectivo editó varias decenas de casetes de música experimental tanto internacionales como propias, de proyectos asturianos formados por los integrantes de 3EM. Entre algunos de sus miembros se encontraban Ángel y Pablo San José, Rafael González, Luis Fernández y Ernesto Avelino (miembro fundador de Fasenuova y actualmente Cachito Turulo).
A través de entrevistas realizadas con varios de estos miembros, pudieron descubrir gran parte del material gráfico y sonoro que se usó para el recopilatorio, además de revelar cómo un grupo de adolescentes de la cuenca minera de Mieres pudieron acabar influenciados por movimientos artísticos como el dadá o el arte postal gracias en gran parte al programa de televisión ‘La Edad de Oro’, emitido entre 1983 y 1985, dirigido y presentado por la periodista Paloma Chamorro (1949-2017).
Pero la intención del proyecto no acaba con la publicación del recopilatorio –motivo por el cual también celebraron este año su segunda edición del CFR Fest en el Pozo de San José Turón de Mieres–, sino con la creación de un archivo digital de material sonoro y gráfico que seguirá creciendo progresivamente hasta finalmente hacerse público en algún futuro.
Proyectos como el que se ha llevado a cabo por parte de CFR nos hacen recordar la importancia de nuestro patrimonio sonoro, sobre todo aquel ignorado por parte de los historiadores por su calidad de “bajo arte”. El recopilatorio de “Realidad asturiana extrema” –con nombres como ÉTICA MAKINAL, EL ENTERRADOR ENTERRADO, PROHIBIDO FUMAR o AZTEC AIRLINES– revela entonces la trascendencia cultural de las zonas descentralizadas del país durante la transición, y nos recuerda que algunas de las partes más interesantes de nuestra historia del arte no se encuentran en los libros de texto. ∎