Damon Albarn, rodeado por los niños y niñas del coro. Foto: Adama Jalloh
Damon Albarn, rodeado por los niños y niñas del coro. Foto: Adama Jalloh

Entrevista

“HELP(2)”: el poder transformador de la cooperación

La ONG War Child ha publicado “HELP(2)”, secuela de uno de los discos benéficos más famosos de la historia, “Help”, que se lanzó en 1995. Hablamos con Toby L, uno de los organizadores del proyecto, y con Anna Calvi, una de las participantes, sobre el espíritu de todo esto, sobre unas sesiones de grabación únicas y sobre la necesidad de concienciar por la situación de los niños en zonas de conflictos bélicos.

El 9 de septiembre de 1995, se publicó “Help”, un recopilatorio benéfico puesto en marcha por War Child. Esta ONG había nacido solo dos años antes por iniciativa de los cineastas británicos Bill Leeson y David Wilson y de la activista holandesa Willemijn Verloop, tras ser testigos de los horrores de la guerra de Bosnia y, especialmente, de cómo los niños se habían convertido en las víctimas más vulnerables del conflicto. Desde entonces, como explica Rich Clarke, el responsable de la estrategia musical de la organización, “War Child lleva a cabo una labor vital en catorce países de todo el mundo. Cada día, sus equipos locales están presentes en comunidades y campos de refugiados creando espacios seguros para que los niños puedan jugar, aprender y acceder al apoyo psicológico. También respondemos rápidamente a situaciones de crisis de emergencia cuando se producen, ofreciendo ayuda inmediata y crucial de forma imparcial para mantener a los niños a salvo y ayudarles a superar su trauma”.

El volumen inicial de “Help” fue un lanzamiento histórico, en pleno estallido del britpop. Contó con la presencia de Oasis, Blur, Radiohead, Portishead, Massive Attack, Manic Street Preachers, Suede, Sinéad O’Connor, Orbital, Neneh Cherry, Paul McCartney o Paul Weller, entre otros pesos pesados. Pero su mayor peculiaridad es que todos los temas se grabaron en un solo día, bajo la producción de Brian Eno, se mezclaron al siguiente y el álbum se publicó cuatro días después, ciñéndose a la idea plasmada por John Lennon en “Instant Karma!” (1970) de que los discos, como los periódicos, debían salir con urgencia, sin perder una inmediatez que los alejara de la realidad que querían contar. Fue un éxito, vendió 70.000 copias el primer día y llegó a ser nominado al premio Mercury al mejor álbum británico de aquel año.

Portadas de los dos volúmenes, el primero, de 1995, y el actual, de 2026.
Portadas de los dos volúmenes, el primero, de 1995, y el actual, de 2026.
Desde entonces, War Child Records, la discográfica vinculada a la ONG, ha lanzado otros álbumes y ha creado eventos con cierta regularidad. Muchos artistas les han cedido recaudaciones de giras, discos o merchandising, pero nada de ello había sido tan ambicioso como “HELP(2)” (War Child-Popstock!, 2026), un doble álbum que, en el trigésimo aniversario de aquella obra pionera, intenta recuperar su espíritu y actualizarlo al momento presente. Hablando de esto último, es en el ámbito de actuación donde todo ha cambiado para mucho peor. Según la organización, en 1995 eran alrededor de un diez por ciento de los niños del mundo los que se veían afectados por conflictos bélicos. Hoy día la cifra se ha duplicado y es la más alta desde la Segunda Guerra Mundial, a lo que hay que sumar los drásticos recortes de financiación hacia asociaciones como esta. Explicar todo esto es importante para entender cuál es la dimensión real de un disco que trasciende lo meramente musical y para alejar cualquier atisbo de cinismo o condescendencia al respecto.

Cómo seleccionar un elenco artístico relevante y contemporáneo

Sin embargo, todo el aspecto sonoro que lo rodea también es fascinante, como explica un entusiasta Toby L, director artístico del proyecto. A sus 41 años, este hombre es un todoterreno de la industria con un currículo impresionante. En el cambio de siglo, siendo aún adolescente, fundó uno de los primeros blogs musicales, rockfeedback.com, que luego derivó en una influyente promotora de música en vivo y clubbing, y en una productora de televisión. Posteriormente montó el sello Transgressive Records y la agencia creativa Up The Game, además de dirigir los dos documentales sobre Blur estrenados en 2024: “To The End” y “Live At Wembley Stadium”. “Mi amiga Feedy Frizzi, que también trabaja en War Child, me dijo que estaban considerando hacer un disco de 30º aniversario de ‘Help’, y me preguntó si me interesaría ser parte del comité creativo que sugiriese los artistas y ayudase a darle forma a todo. Por supuesto le dije que me encantaría. Me compré el ‘Help’ original en casete cuando tenía 10 años, y para mí fue un disco muy importante”, recuerda él.

“Me preguntaron si me interesaría ser parte del comité creativo que sugiriese los artistas y ayudase a darle forma a todo. Por supuesto le dije que me encantaría. Me compré el ‘Help’ original en casete cuando tenía 10 años, y para mí fue un disco muy importante”

Toby L

Toby L recuerda el momento en que, con la lista tentativa de participantes delante, llegó el momento de empezar a llamar. “Había mucha ansiedad, algunos de nosotros nos comíamos las uñas mientras esperábamos a ver quiénes empezaban a responder. Afortunadamente Arctic Monkeys y Fontaines D.C. fueron los primeros en decir que sí. Luego llegó la llamada de Damon Albarn. Tanto James como yo habíamos trabajado mucho con él, es un tipo genial, muy colaborador y con la mente abierta, y estaba totalmente por la labor de hacer todo lo que quisiéramos. El saber que Damon estaba a bordo fue lo que nos abrió las puertas definitivas para que todo el mundo quisiera participar”. No puedo dejar de preguntarle si sufrieron muchas decepciones, de personas que rechazaran involucrarse. “Sí, hubo unos pocos casos cuyos nombres no voy a decir. Algunos no se pudieron comprometer por motivos de agenda o por obligaciones con otras ONG. Algunas personas no dieron ninguna razón, y eso sí fue decepcionante. Quiero decir, todos estamos ocupados en la vida, pero a veces tienes que dar un paso atrás y pensar en qué es más importante. Un niño sufriendo una guerra está más allá de cualquier prioridad, es algo que necesita una atención drástica y urgente. La mayoría de los artistas entendieron que tenían que cambiar sus planes para poder estar presentes. Y a esa gente siempre le estaré agradecido, nunca olvidaré el esfuerzo que hicieron”.

Toby L, director artístico del proyecto.
Toby L, director artístico del proyecto.
Su primera idea fue proponer a James Ford como productor ejecutivo. “Desafortunadamente, se puso muy enfermo, le diagnosticaron un cáncer. Dudamos entre buscar otra persona o esperar que mejorase, pero yo voté por esto último, porque él era el tipo adecuado. Ha hecho tantos discos importantes en los últimos veinte años que realmente no podíamos elegir a otro productor, y especialmente si era porque él se encontraba mal”, apunta. Con Ford ya confirmado a bordo, el equipo se planteó unas nuevas reglas con respecto a la entrega de 1995. “En aquel solo había artistas británicos e irlandeses, pero queríamos que esta vez fuese más internacional, más inclusivo musicalmente y con más artistas femeninas. Y, de modo similar al álbum original, que fuese bastante ‘cool’, bastante alternativo, con artistas y voces reales. Algunas de las canciones podían ser políticas y otras más personales pero, sobre todo, debían tener un sentimiento honesto y verdadero. Que no nos entregasen descartes o temas menores, sino algo que representase lo mejor que cada artista pudiese dar”.

Los niños documentando la grabación del álbum. Foto: Adama Jalloh y PHC Films
Los niños documentando la grabación del álbum. Foto: Adama Jalloh y PHC Films

El poder de estar juntos en el mismo lugar

Otra de las reglas fundamentales consistía en desafiar la facilidad que la tecnología ofrece para grabar a distancia todo tipo de colaboraciones. Se intentó que todos los artistas estuvieran presentes en los estudios de Abbey Road en Londres, aunque de los créditos del disco se desprende que no pudo ser así en la totalidad de los casos. Allí se celebraron las sesiones de grabación durante una semana, en noviembre de 2025. Nuestro interlocutor recuerda esas jornadas: “Una locura. Era como estar en algún tipo de sueño febril. Todos esos artistas increíbles amontonándose en cada sala de Abbey Road. Pulp por ahí, los Fontaines por aquí, Damon con un coro de 43 niños, arreglando una sesión con Arooj Aftab que iba a volar desde Nueva York para grabar con Beck… Era increíble la cantidad de situaciones mágicas que estaban ocurriendo. Y te recuerda lo que es el poder de la colaboración, de gente trabajando junta y apoyándose los unos a los otros por algo que es más grande que ellos mismos, más grande que sus propias trayectorias. Había ahí una energía asombrosa”.

“Todos esos artistas increíbles amontonándose en cada sala de Abbey Road. Pulp por ahí, los Fontaines por aquí, Damon con un coro de 43 niños, arreglando una sesión con Arooj Aftab que iba a volar desde Nueva York para grabar con Beck… Era increíble la cantidad de situaciones mágicas que estaban ocurriendo”

Toby L

Preguntado por los momentos más potentes que recuerda de las sesiones, cita la grabación de “Flags”, que está interpretada vocalmente por Damon Albarn, Grian Chatten y Kae Tempest, pero en realidad “era la que contó con el mayor número de músicos. Estaba Femi Koleoso, de Ezra Collective, a la batería; Seye Adelekan, de Gorillaz, al bajo; Johnny Marr, de The Smiths, más Dave Okumu y Adrian Utley, de Portishead, a las guitarras. Había un coro de 43 niños y otro de adultos con Jarvis Cocker, Johnny Marr, Declan McKenna, Carl Barat (de The Libertines), English Teacher, Black Country, New Road…. Era una salvajada la cantidad de gente que se juntó para esta pieza de música. Fue muy especial, muy celebrada, con una energía realmente positiva y elevadora. Pero lo mejor fue cuando llegaron los niños. Muchos nos decían que ese era el mejor día de su vida. ¡Imagínate, estar en esos estudios legendarios grabando con todos esos músicos increíbles!”. También quiere resaltar la última canción que se registró y que cierra el álbum, la versión de “The Book Of Love”, de The Magnetic Fields, por Olivia Rodrigo. “Estábamos a miércoles y el álbum se masterizaba el jueves. Olivia entró en la sala. Estaba Graham Coxon, de Blur, a la guitarra; Ed Harcourt al piano, y una sección de cuerdas. Hicimos seis o siete tomas en directo y eso fue todo. Se mezcló esa tarde y se masterizó al día siguiente. Fue una grabación realmente especial y romántica. Y un gran recordatorio de que, con toda la tecnología moderna, a veces las mejores cosas salen así, en vivo, sin ninguna interrupción”.

Para Anna Calvi fue una experiencia inspiradora. Foto: Josh Renaut
Para Anna Calvi fue una experiencia inspiradora. Foto: Josh Renaut
No menos importante ha sido la contribución de Jonathan Glazer como director creativo. Él es el autor de la imagen de portada y de todas las ideas visuales que acompañan al disco. “Alguien de la oficina de Beggars Group nos envió una lista de gente que pudiera hacer eso y él era, obviamente, el primer candidato. Nos quedamos todos flipados cuando nos respondió diciendo: ‘¡Sí, quiero hacerlo!’. Y flipamos aún más cuando él y Mica Levi tuvieron la idea de traer a niños al estudio y darles cámaras para que filmaran a los músicos sin ninguna restricción, para que aportaran su perspectiva, y hacer lo mismo con niños en zonas de conflicto como Ucrania, Gaza, Yemen y Sudán. Creo que a él le encantó la experiencia de estar en el estudio y ver a los niños corriendo de un lado a otro y obteniendo tomas de músicos famosos que normalmente no verías. Eso le dio otra capa de calidez, espíritu y energía a las sesiones de grabación”.

Anna Calvi y “HELP(2)”, volver a ser un niño

Otra de las mejores canciones del álbum es “Sunday Light”, una composición inédita de Anna Calvi, que grabó en Abbey Road en compañía de Ellie Rowsell de Wolf Alice, Nilüfer Yanya y el joven cantautor irlandés Dove Ellis. “James Ford me preguntó si tenía alguna canción que pensara que pudiera ser apropiada para el proyecto. ‘Sunday Light’ tenía algo que ver con la infancia, y me sentí muy honrada y feliz de formar parte de una causa como esta”, explica la artista desde el sofá de su casa en Londres.

Suya fue la idea de invitar a las tres voces restantes a que se unieran, la que considera “una experiencia muy inspiradora”. “Me resultaba interesante trabajar con artistas de generaciones más jóvenes y soy muy fan del trabajo de todos ellos”, añade. “Creo que Dove Ellis tiene una gran carrera por delante y estoy realmente ilusionada por ver qué es lo próximo que hace. Nilüfer es una cantante y guitarrista muy respetada, y Ellie, obviamente, es una de las mejores vocalistas que tenemos en Inglaterra. Verla improvisar la sección final fue para mí uno de los momentos culminantes en el estudio”.

También encontró un valor diferencial en el hecho de ver a los niños filmando. “Fue un recordatorio constante de por qué lo hacíamos. Y creo que a veces es importante recordar que el amor puro por la música es en realidad esa fascinación que tienes de niño. Ser un buen artista consiste, en gran medida, en intentar conservar ese entusiasmo infantil. Creo que este proyecto tiene mucho que ver con eso y también con lo importante que es hacer todo lo posible para ayudar en estas terribles situaciones que están ocurriendo en todo el mundo”, concluye. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados