“Ha llevado lo del silencio hasta sus últimas consecuencias”, sentenció Juan Crek de Macromassa al conocer el fallecimiento de
Tres (Barcelona, 1956) el pasado 5 de octubre a consecuencia de un cáncer de pulmón. Cuando hace tan solo unos meses enfermó súbita e irreversiblemente, no lo comunicó a nadie. Investigador estético y filosófico del silencio, del que a partir de las teorías de John Cage llegó a formular un método de trabajo que conceptualizó durante los últimos años de su vida, Tres se sumía en el mutismo eterno sin hacer el menor ruido, despidiéndose sin decir adiós, por el foro. Se añade su necrológica a otras recientes bajas de la experimentación como las de Joan Saura (1954-2012) y Oriol Perucho (1954-2016), una escena en la que invirtió mucho de su carácter expansivo y optimista, pletórico de contagiosa energía. A pesar de su multifacética y abundante carrera, como en los otros dos casos citados cosechó un parco reconocimiento en vida. Puesta en perspectiva, su valoración no precisa coartada sentimental para considerarse inaudita.
Seguidor de Peter Hammill y King Crimson, Tres –que consiguió mantener a hermético recaudo el nombre con el que figuraba inscrito en el registro civil– se estrenó indirectamente en la música, a finales de los setenta, cofundando Pan y Música, una neurálgica tienda de discos especializada en vanguardia, con sede en el barrio que sería núcleo urbano del experimentalismo barcelonés durante los ochenta: Gràcia. En 1982 formó parte de La T, trío que ese mismo año grabó el álbum
“Dark Fields”, insólito collage electrónico-progresivo publicado en 1983, con posterioridad a la disolución del proyecto. En el estudio de La T y a nombre de Tres Enestir Of Sounds plasmó en ese mismo período “The Evrugo Tapes”, casete que ponía banda sonora a las fantasías cósmico-mágicas del pintor Zush, y “I Doubt”, la pieza incluida en la antología “Domestic Sampler UMYU” (1982), donde intervino por mediación de su comisario, Víctor Nubla, con quien en esos momentos había formado el dúo UMBN, o Ubicuo Magnificat Beriberi Nos. Colaboró a continuación con la banda de avant-rock Klamm, participando como cantante en su único LP,
“África roja” (1983), antes de instalarse brevemente en Berlín, donde sería efímero vocalista de Die Haut.