Palabra de mujer. Foto: Òscar Giralt
Palabra de mujer. Foto: Òscar Giralt

Entrevista

Magalí Sare, sin barreras

La cantante y compositora Magalí Sare nos acerca la voz de las mujeres que la historia ha querido silenciar en su nuevo disco, “DESCASADA Vol. 1”, término que remite a realidades aún no superadas en tantos puntos del planeta. Con una producción monumental que reúne a un gran número de colaboradores y un sonido puramente orgánico, Sare difumina también barreras entre jazz, clásica, canción y folk, tejiendo un lamento universal. Este jueves 26 de marzo presenta el álbum en la sala La Paloma de Barcelona, dentro de la programación del ciclo Empremtes.

Toda historia tiene un desencadenante, y la de este disco se sitúa en Eslovaquia, donde Magalí Sare se encontraba de concierto un día de 2022 cuando descubrió una de las piezas que hoy forman parte del álbum: se trata de la tradicional “Oddavač še budu”, cantada en dialecto zemplin. “No fue fácil traducir la letra. La canción nos presenta a una muchacha que viene a decir: ‘Estaré en su casa y echaré de menos las voces de mi familia y mi tierra, vosotros arrancáis las flores cuando aún están floreciendo’. Y, más adelante: ‘Madre, tú me entregarás cuando alguien pregunte por mí’’’. Ese lamento la conmovió profundamente y fue el origen de una investigación que la llevó a rastrear canciones de distintos países atravesadas por una misma herida: las experiencias traumáticas alrededor del matrimonio. Investigación que, entre nuevos viajes y descubrimientos, ha arrojado suficiente material como para armar un segundo volumen, en el que Magalí Sare se encuentra trabajando en este momento.

“Mira la boca”, clip realizado por Alan Combellack.
“DESCASADA Vol.1” (Microscopi, 2026), la palabra elegida para dar nombre a este trabajo, es en realidad un término polisémico que abarca tanto a las mujeres forzadas a casarse como a aquellas estigmatizadas por permanecer solteras. “Las razones por las que una mujer se quedaba soltera eran muchas y a veces opuestas”, explica. “Podía tener hermanas mayores y quedarse para cuidar de los padres, o no encajar en determinados cánones, o simplemente no querer casarse”. En todos los casos, se trata de mujeres situadas al margen. La cuestión no está, por supuesto, completamente resuelta. “En la mayoría de países del mundo no hay una regulación sobre la edad mínima del matrimonio, o existen leyes que no se cumplen. Y no hablemos ya de lo que pasa en épocas de guerra y penuria… El otro día lo miraba, y resulta que en Estados Unidos existen estados que no tienen una ley que fije la edad mínima para casarse”, comenta la artista.

De los dieciséis temas del disco, dos han sido enteramente escritos por Magalí Sare, que firma también la música de otras diez piezas. El repertorio no se limita a la tradición popular: incluye asimismo textos de Molière, Rosalía de Castro o Josefa Contijoch, entre otros. La amalgama estilística es formidable, de modo que tan pronto salta del lied alemán a los retales flamencos, canto coral, canción, jazz o ritmos brasileños. “Decidí que yo misma produciría este álbum, y creo que me refleja muy bien. En este momento me apasionan especialmente las músicas del mundo, pero estudié música clásica hasta los 19 años, luego hice la carrera de jazz, y he trabajado con muchos músicos haciendo flamenco, música latina, música folclórica de la Península Ibérica, música brasileña…”, afirma.

“Decidí que yo misma produciría este álbum, y creo que me refleja muy bien. En este momento me apasionan especialmente las músicas del mundo, pero estudié música clásica hasta los 19 años, luego hice la carrera de jazz, y he trabajado con muchos músicos haciendo flamenco, música latina, música folclórica de la Península Ibérica, música brasileña…”

Con todo, cabe preguntarse si el trabajo con tantos y tan buenos materiales ha sido complicado. “Bueno, para mí ha sido apasionante. Cuando más feliz estoy es creando. Me levanto y me digo: podríamos probar cómo encaja esto con aquello… Siempre tengo la mentalidad de fusionar. Pero donde he podido tener más prejuicio es con la música clásica, porque creo que es un mundo más cerrado de miras. Me da más apuro tratar con esta música que coger una melodía brasileña y darle la vuelta”. El proceso se fundamentó en tres pilares: “El coro, la cuerda frotada, todo lo que podía grabar en casa, y las colaboraciones”. En el tercero de estos aspectos, tiene su gracia que Sare encontrara en el mobiliario de su vivienda el mejor contexto para registrar voces: “Las grabé usando el armario, cantando con la puerta abierta de cara al fondo. El armario es la parte acústicamente más tupida y seca de la casa, y por tanto donde se pueden tratar mejor las voces”, revela.

La pasión de crear. Foto: Òscar Giralt
La pasión de crear. Foto: Òscar Giralt
Todo el trabajo se desplegó partiendo de un principio fundamental: “Desde el principio me propuse que no hubiera ninguna nota electrónica ni nada sampleado. Todo había de estar tocado directamente por humanos”. Y no han sido pocos los implicados en las distintas fases del camino. La nómina de personal que ha trabajado con Magalí Sare en este primer “DESCASADA supera las ochenta personas, lo que ha exigido un esfuerzo de coordinación especialmente intenso, y más aún teniendo en cuenta que cuando empezó el proyecto se quedó sin mánager. El Cor Bruckner de Barcelona –que dirige la hermana de Magalí, Júlia Sesé Lara– juega un papel determinante en cinco piezas; también desfila por el disco el prestigioso The King’s Singers inglés en “The Secret Marriage”, versión del tema homónimo de Sting, quien a su vez tomó la música de Hans Eisler. La lista de cómplices que le han ayudado a cristalizar este trabajo incluye también a su compañero Sebastià Gris –con quien grabó el compartido “A Boy & A Girl” (2020)– tanto en el aspecto artístico como técnico y personal. Hallamos del mismo modo al contrabajista Manel Fortià, el guitarrista Pau Figueres, el organista Llorenç Barceló o Luca Argel, cantautor brasileño afincado en Lisboa, que comparte con ella “Epitalamio”.

Y si el número de personas implicadas es muy elevado, tampoco son pocos los idiomas en los que canta Magalí Sare: nada menos que doce, lo que incluye lenguas con tantos hablantes como el castellano, el inglés o el alemán, otras de ámbito más restringido como el gallego o el occitano, e incluso el latín, que ya solo conocen curas y eruditos. Por supuesto, la artista de Cerdanyola del Vallès canta también en catalán: “Siento que tengo el deber de poner el catalán muy en el centro de lo que hago, porque mi lengua está minorizada, cada vez hay menos gente que la habla y hay que cuidarla”. La cuestión que plantea no es menor, y bien puede decirse que en su caso el compromiso con la lengua de Ramon Llull se demuestra cantando. ∎

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