Cambio de ciclo.
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Entrevista

RALY: la aceleración desde el kilómetro cero

“A0”, el segundo álbum de RALY, se construye sobre dos ideas centrales: la materialidad urbana y la noción de empezar de nuevo. Desde ahí, el disco articula un lenguaje fuertemente influenciado por el hip hop estadounidense, el trap sureño y las derivas más recientes del género. El proyecto llegará también a nuestros escenarios este mes de abril: este jueves 9 en La Sala del Movistar Arena de Madrid y el día 30 en La [2] de Apolo de Barcelona.

Madrid se ha convertido en un embudo. Para un artista nacido en Igualada como Martí Nadal, alias RALY, el traslado a la capital no responde a un fetiche, sino a una cuestión de infraestructura. En España, la industria musical opera bajo una centralización técnica: Madrid aglutina el 60% del volumen del negocio en vivo y la práctica totalidad de las sedes de las multinacionales y agencias de management. Este desplazamiento geográfico ha moldeado la arquitectura de “A0” (GOOD_ppl_love_mountains, 2026), un segundo álbum que funciona como el reverso profesionalizado de su debut en larga duración, “lo que piensa la ciudad de mí” (GOOD_ppl_love_mountains, 2024). Si en aquel primer trabajo RALY exploraba las inercias de la periferia barcelonesa con una mirada todavía introspectiva, su nueva entrega es el resultado de un proceso de aceleración industrial desde la capital. Vigas, barandillas, ascensores, persianas, esqueletos de edificio: no hay nada que represente más el color de una ciudad que el acero. Pero “A0” también es un punto de partida, un kilómetro cero. “El disco tiene que ver con mi llegada a Madrid, con mudarme aquí y empezar de cero con mis colegas, a moverme dentro de la música. Creo que cuando cualquier persona se traslada a una ciudad como Madrid, que es un núcleo cultural, lo vive como una especie de reinicio”, afirma. “Me mudé por la música. Soy de un pueblo cerca de Barcelona, estuve viviendo allí unos años, pero al final la infraestructura está en Madrid”.

“SONRÍE”, clip dirigido por Marcel Sesplugues.

“A0” es, por tanto, el resultado creativo de una premisa industrial: primero llegó la directriz profesional y luego la inspiración, yendo así a contracorriente de lo que suele ser componer un disco. Madrid, de este modo, aparece como ciudad que altera el ritmo de trabajo y diluye la frontera entre vida social y proceso creativo: “En Barcelona tenía como más controlado mi día a día. Grababa todo el tiempo, era mi actividad principal. Pero en Madrid empiezas a conocer gente, a salir más, a meterte en otros ambientes… y te das cuenta de que estás dedicando más tiempo a ese proceso social que a crear. Esa sensación, la de estar siendo arrastrado por todo lo que pasa a tu alrededor, es algo que intenté reflejar en el proyecto”. Y añade una idea clave para entender el tono del disco: “Más que perdido, me he sentido bastante fusionado con todo esto. He mezclado mucho el curro con mi vida personal. Todo forma parte de lo mismo”.

“Creo que cuando cualquier persona se traslada a una ciudad como Madrid, que es un núcleo cultural, lo vive como una especie de reinicio. Me mudé por la música. Soy de un pueblo cerca de Barcelona, estuve viviendo allí unos años, pero al final la infraestructura está en Madrid”

De ahí también la evolución de GOOD_ppl_love_mountains, su sello discográfico. “Empezó literalmente como una cuenta secundaria de Instagram donde subía fotos ‘random’. Ahora se ha convertido en un colectivo. Los productores principales del disco, Jordi Rica, Kashlo y Alka, se han ido sumando y ahora vivimos todos juntos en Madrid. Hay una persona que lleva más la dirección creativa, pero en general funcionamos de forma bastante asamblearia”. Su nuevo disco también funciona de forma similar: una obra firmada por RALY, pero construida desde la convivencia.

Entre sus colaboraciones, un nombre que desplaza el perímetro habitual del proyecto y su escena es Joan Pons, El Petit de Cal Eril, que firma como productor en el LP. “Joan vive en Igualada, que es mi pueblo, y mi madre fue profesora de sus hijos. A partir de ahí empezamos a tener contacto”. Nadal esperaba una distancia generacional o estética que no llegó a producirse. “Yo iba con la idea de que le pondría mi música y se iba a escandalizar, pero fue todo lo contrario. Conectamos muy rápido”. Su aportación al disco llegó a través de uno de los campamentos de composición organizados durante el proceso. “Era la persona con más experiencia de todos, y eso se notaba mucho. Aportó una mirada distinta, sobre todo en estructuras y en letras. Cuando hablaba, todo el mundo escuchaba”.

“ALO” feat. ABHIR, vídeo dirigido por Marcel Sesplugues.

Si A0” suena tan cohesionado pese al número de manos implicadas –a la producción de Alka, Jordi Rica, Kashlo y Louis Amoeba, se suman nombres como A.Dense, Dodi C, Gael, J Cream, Khotton, Mayo, Norman Bates, Saint Lowe y Tuiste– es porque su marco referencial, aunque amplio, está bastante claro. “Travis Scott es una referencia muy evidente para mí. Es alguien que siempre he tenido muy presente”. En una fase temprana del disco también operaba el influjo del rage: “Había mucha influencia de artistas como OsamaSon, Che o skaiwater. Nos gustaba mucho ese rollo, pero a medida que avanzábamos se fue diluyendo”. Lo que quedó fue otra cosa: un trap menos coyuntural y más estructural, con mayor atención a las guitarras, a la psicodelia y a cierta tradición sureña. “Al final tiramos más hacia un sonido sureño, con guitarras, mezclando psicodelia con trap. Era como volver al ‘blueprint’ del trap, en lugar de perdernos en todas las ramas que hay ahora. Eso me daba la posibilidad de hacer un disco atemporal”.

“Al final tiramos más hacia un sonido sureño, con guitarras, mezclando psicodelia con trap. Era como volver al ‘blueprint’ del trap, en lugar de perdernos en todas las ramas que hay ahora. Eso me daba la posibilidad de hacer un disco atemporal”

Más allá de su escena, la influencia de RALY es mayormente cinemática. En “RITMO”, por ejemplo, cuando la letra dice “mis cadenas en tu cara chocan”, el sonido de unas cadenas irrumpe efectivamente en la mezcla. “Lo de los detalles sonoros viene un poco de intentar que la canción se pueda ver, no solo escuchar. Que cuando digo algo, también pase algo en la música que lo acompañe. Para eso fijamos en discos de Laylow, en su disco de 2021 ‘L’Étrange Histoire de Mr. Anderson’, que tiene una narrativa muy cinematográfica”. El resultado, admite, todavía no agota esa vía: “Creo que nos quedamos un poco a medio camino. Es posible que me arrepienta de eso en el futuro”, sonríe.

Donde “A0” sí parece ir a fondo es en su tratamiento de la ambición como fuerza ambigua, capaz de ordenar una vida y de deformarla al mismo tiempo. “La ambición es un tema central en el disco, pero intento abordarlo desde distintos puntos. No solo desde el lado épico o positivo, sino también desde lo oscuro”. La canción “SEPPUKU” condensa esa idea: la posibilidad de que el honor, la autoexigencia o el deseo de crecimiento terminen empujando a lugares inhabitables. “Mi ambición principal es hacer música. Tener más recursos, más productores, poder grabar en sitios nuevos, hacer el proyecto más grande”. Ahí, “A0” sucumbe de pleno al acelerón: todo está ya en movimiento y solo hay que seguir corriendo. ∎

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