Llama la atención la escasa media de edad de XCOMM, 15 años raspaos. Pero no por la cifra en sí misma, que también, sino por la convicción y fundamento con que el lampiño quinteto –Michael Gatto (voz y guitarra), Jay Vargas (guitarra), Adan Escoto (bajo), Revel Ian (batería) y Hunter Grogan (DJ)– se conduce tan solo dos años después de haber ofrecido su primer concierto. Como Death Angel y Green Day en su momento. O como The Linda Lindas anteayer.
El caso es que el grupo californiano va a toda hostia, como la mayoría de sus canciones. Publicó un primer EP –“Westside Punks”, ahora mismo fuera de circulación online– en julio de 2024. Y en estos días prepara su primer álbum a la vera de Ross Robinson, quien no dudó en incorporarlo al sello Blowed Out Records tras ver cómo las gastaba en directo. Junto al experimentado productor y ejecutivo discográfico –quien ha contribuido a moldear álbumes históricos como “Roots” (1996) de Sepultura, “Relationship Of Command” (2000) de At The Drive-In o “Lament” (2020) de Touché Amoré, entre otros mil–, están redefiniendo el sonido de primeras composiciones como “Fake ID” o “Time To Burn”. O ampliando –en el caso que nos ocupa por yuxtaposición– el contenido de las mismas. “Hot Pursuit” era el primer corte de aquel EP debut y ahora ensancha todos sus registros con la adición de un segmento –ese “One And Nothing” después de la coma– con vistas a una faceta distinta de XCOMM: más cercana a Turnstile, una de sus influencias confesas, que a Minor Threat, otro de sus grupos favoritos.
La primera mitad de este monstruo bicéfalo es su afilada tarjeta de visita, un “esto es lo que somos y esto es lo que hay” escupido a velocidad majara. La segunda parte resulta igual de convincente porque la fricción permanece pese a la bajada de BPMs, y en los versos se aprecian otras intenciones: “No quiero ser un producto de mi entorno / quiero que el entorno sea un producto mío”. Quizá con canciones así –a tope de energía, intensidad, ataque e inmediatez– estén un poco más cerca de conseguirlo. ∎