Julia Jacklin pertenece a esa estirpe de artistas que, a pesar del ritmo de los tiempos y las exigencias de la industria, trata de hacer las cosas a su manera, hacerlas bien. No se prodiga con sus lanzamientos y busca el tiempo necesario para llegar a canciones que le y nos importen. Tardó tres años en dar continuación al country-pop “Don’t Let The Kids Win” (2016) con el mucho mejor, más folk-rock, “Crushing” (2019), al que siguió, otros tres años más tarde, el expansivo (arreglos de cuerda, experimentación sutil) “PRE PLEASURE” (2022).
Y aún más habremos esperado cuando en septiembre –el día 25, para ser precisos– publique “The Gem” (2026), un álbum que promete hacer honor a su nombre, al parecer homenaje al bar homónimo que Jacklin empezó a frecuentar tras mudarse de Sídney a Collingwood hace ahora casi una década. El disco se grabó en una habitación de hotel reconvertida en la planta superior de dicho pub. En principio iban a acabar en dos semanas, pero al final el proceso se alargó todo un año. Lo bueno cuesta.
Su primer avance, “Get Away From Me (I Think I’ll Love You Soon)”, supone ya desde el título otro acercamiento irónico y franco de la cantante y compositora al universo de las relaciones y enamoramientos. “Solo estoy tratando de prepararme / Para lo que se me viene encima”, canta la narradora como siendo consciente del desorden que le traen según qué atracciones. Suena a lamento feliz sobre la adicción al amor, a tierna amenaza, a un nuevo objeto de deseo sobre la intensidad que están a punto de adquirir los acontecimientos.
Musicalmente, en realidad, no se ajusta al clásico crescendo de Jacklin: todas esas melodías adorables con desembocaduras en una tormenta eléctrica. Es un corte más bien sencillo, directo, de menos de tres minutos, con un fraseo familiar –que a este cronista le lleva al “Don’t Go Breaking My Heart”, de Elton John con Kiki Dee– y un estribillo ligero y humilde de indie country al estilo Waxahatchee.
Esperemos que haya más avances antes del 25 de septiembre, que ahora mismo suena a fecha demasiado lejana. Por una vez, ¿ganas de que pasen las vacaciones veraniegas? ∎