Desde sus orígenes el videoclip ha confiado en el baile como una de sus principales armas de seducción. Coreografías de estela icónica se han sucedido con cierta asiduidad. A este registro se le podría sumar la última obra de
Tajana Tokyo para
Ezra Collective, el quinteto de jazz británico.
El tema elegido para su despliegue es “God Gave Me Feet For Dancing” (feat.
Yazmin Lacey), de su álbum “Dance, No One’s Watching” (2024). La obra empieza en una calle de Londres, donde unos jóvenes conversan a la salida de un pub. Ahí un chico y una chica negra intercambian miradas chispeantes. Y al siguiente salto de montaje ya se les introduce entrelazados en una coreografía de efecto embelesador. El realismo de entrada da paso a una escenografía propia del musical. Un haz de luz blanco dirigido hacia los dos jóvenes que utilizan el baile y la expresión de sus cuerpos para coquetear y dar muestras de la pasión y la atracción mutua. Las calles desérticas de Londres son el escenario por el que transitan los dos enamorados en su ritual dancístico. El hechizo se rompe al final cuando la cámara regresa a la situación de partida y ambos personajes siguen separados por su timidez, dejando así abierta la cuestión de si su deseo quedará en una ensoñación (como la vista) o se materializará de alguna forma.
El realizador Tajana Tokyo logra imprimir un envoltorio elegante en la captura de este paseo romántico por un Londres silenciado al paso de la pareja en su confrontación seductora. Como si la trilogía de “Antes del amanecer” de Richard Linklater se fundiera con la icónica secuencia del “Modern Love” de Bowie en “Mala sangre”, de Leos Carax, y se añadieran aún algunas virutas del musical clásico. Una pieza de sencillo planteamiento pero hermosura contagiosa. Una invitación seductora al baile. Al igual que la música que acompaña. ∎