Momentos de superación emo.
Momentos de superación emo.

Haciendo scroll

Punch nos ha tenido en vilo, Alysa Liu nos ha dado esperanzas y el 23-F nos va a entretener

Te propongo un juego: por un momento, olvidemos que estamos tan solo a finales de febrero y que, sin embargo, la sensación generalizada es que este año solo están pasando cosas chungas en el mundo. Olvidemos a Trump y su obsesión con el Nobel de la Paz. Olvidemos Venezuela y que no podemos opinar de lo ocurrido allí si no somos venezolanos. Olvidemos al ICE sembrando un terror inédito en democracia. Olvidemos las denuncias a Julio Iglesias. Olvidemos incluso las historias de ricachones violando a niñas en la isla de Epstein… Olvidemos todo esto y, aunque sea por unos instantes, centrémonos en pensar que en el mundo siguen pasando cosas buenas.

O puede que no cosas totalmente buenas, pero sí cosas que por lo menos tienen un final feliz de esos que son capaces de calentarte el corazoncito e introducir en él un mínimo de esperanza. Porque esta semana el mono Punch nos ha tenido con el alma en vilo… Pero al final todo se ha solucionado y, mira, eso no quita que los ricos coman bebés, pero de vez en cuando viene bien hacer un poco de ojos ciegos ante la mierda habitual para centrarse en los sentimientos positivos que pueden levantar los animalicos en el zoo. Y, por cierto, por “animalitos en el zoo” no me estoy refiriendo a Kash Patel en los Juegos Olímpicos de Invierno. Porque eso no levanta sentimientos positivos, sino lo contrario.

Punch nos ha tenido en vilo

Si el timeline de tu red social preferida no ha sufrido estos días una sobrecarga de imágenes tan entrañables como esta y tan rompecorazones como esta otra, eso debe significar que no estás siguiendo a la gente adecuada (o, a lo mejor, pregunto yo: ¿no formará usted parte del eje del mal sin ser consciente de ello?). Y aquí viene cuando te reto a mirar este vídeo sin soltar una lagrimita. Porque precisamente este clip ha sido el culpable de que la peña se obsesione con Punch The Monkey, un macaco bebé japonés que ha hecho que, de repente, todos sepamos situar en el mapa el zoológico de Ichikawa (en la prefectura de Chiba).

Punch, siempre en nuestros corazones. <a href="https://bsky.app/profile/nortygirl.bsky.social/post/3mfjfpxepe22m" target="_blank"> Ver post </a>
Punch, siempre en nuestros corazones. Ver post
Lo del mono Punch ha sido una montaña rusa de emociones que puedes encontrar perfectamente resumida en este otro vídeo. Pero, por si te has perdido las diferentes entregas de este culebrón, yo te lo explico: todo empezó cuando la madre del macaco lo abandonó tras nacer (porque así es la naturaleza: cruel y despiadada como el corazón de tu ex) y este la suplantó con el peluche de un orangután que transportaba a todos lados. Los abrazos de Punch al muñeco inanimado buscando la seguridad y el confort que debería haberle proporcionado su madre ya forman parte del imaginario colectivo. Porque esto es algo que, al parecer, está en la sangre humana: vemos algo así y el mundo se divide entre los que dicen “buah, es que soy yo literal” (chicos, controlad los mummy issues) y los que se dedican a buscar la canción más triste posible para que sus vídeos de TikTok sobre Punch sean más devastadores todavía (en serio, necesito un estudio psicológico sobre qué tara mental lleva a los tiktokers a escoger la música de sus vídeos).

Pero es que la cosa no se quedó ahí: cuando creíamos que el monito no podía rompernos más el alma, resulta que empezaron a circular vídeos del resto de macacos haciéndole bullying al pobre Punch. Y da igual que el zoológico de Ichikawa emitiera un comunicado para aclarar que esto es un comportamiento habitual entre los primates y que no teníamos de qué preocuparnos… Porque, obvio, ya estábamos preocupados como si Punch fuera nuestro hijo perdido al que teníamos que ir a rescatar a Japón. Estábamos tan preocupados que incluso Javi Hoyos, habitual de esta sección por sus vídeos sobre salseo de celebrities, le dedicó este vídeo al macaco. Estábamos tan preocupados que la gente perdió los papeles hasta grabarse llorando desconsoladamente o hasta grabar a otras personas llorando desconsoladamente. Estábamos tan preocupados que, en resumen, estos hemos sido nosotros en los últimos días:

“Cry Me A River“ (Julie London). <a href="https://bsky.app/profile/zeestermeester.bsky.social/post/3mfbbvuuxas2t" target="_blank"> Ver post </a>
“Cry Me A River“ (Julie London). Ver post
Por suerte, mientras algunos llegaban a las conclusiones más drásticas, un macaco adulto por fin adoptó al pequeño Punch… Y pudimos respirar tranquilos. Porque este final feliz no hace que todos los problemas del mundo desaparezcan, ni mucho menos. Pero es que, joder, ¿podemos tener un único instante de buen rollo en nuestras vidas? ¿Podemos, simple y llanamente, sonreír un ratito con las fotos de Punch de bebé junto a su orangután de peluche? ¿Podemos pasar unos minutos gozándolo con vídeos del macaco jugando con el muñeco? ¿Podemos hacer scroll infinito con la colección de fotones que nos ha dejado momentos icónicos como este abrazo final o esta instantánea que soy yo volviendo a casa a las siete de la mañana con cualquier desconocido que he conocido en una noche de fiesta random?

“Protection” (Massive Attack). <a href="https://bsky.app/profile/silviamiba.bsky.social/post/3mfker65b2s2d" target="_blank"> Ver post </a>
“Protection” (Massive Attack). Ver post
Y, mientras las redes siguen sirviendo para servir información tan esencial como que el monito de nuestro corazón probablemente haya recibido su nombre de Monkey Punch, el autor del manga “Lupin III”, la máquina memera se ha puesto a funcionar encumbrando momentos tan identificables como este o impulsando chistes tan malos como este otro. E incluso escupiendo memes tan específicos como este último, que, buah, esta vez sí que soy yo literal porque menudos temarrales se está marcando últimamente la Jessie (aunque también puedes cambiar a Jessie por cualquier cosa que te reconforte estos días y el meme sigue funcionando a las mil maravillas, la verdad):

“Ride” (Jessie Ware). <a href="https://bsky.app/profile/paulmart1n84.bsky.social/post/3mfbjfxlg622r" target="_blank"> Ver post </a>
“Ride” (Jessie Ware). Ver post

Alysa Liu nos ha dado esperanzas

¿Por qué quedarnos en Punch cuando podemos seguir enganchados al buen rollo del oro olímpico que Alysa Liu acaba de ganar gracias a esta alucinante coreografía? No lo voy a negar ni ocultar: puede que esta medalla en las Juegos Olímpicos de invierno de Milán-Cortina haya conmovido más todavía debido a la historia de superación que hay detrás de una deportista estadounidense que, en el 2022, se retiró a los 16 años de edad por causas físicas (el impacto de su crecimiento) y psicológicas (la pandemia sumada a la presión del escrutinio público). Un retiro que le sirvió para recomponerse y, en el año 2025, volver con tanta fuerza como para ganar el campeonato mundial.

Aquello tan solo fue, sin embargo, la antesala de unos Juegos en las que ha brillado furiosamente al dejar una estela de momentos icónicos sintetizados en fotografías tan impresionantes como esta, esta otra o el ya mítico instante en el que la deportista vuela literalmente por encima del podio olímpico tras recibir su medalla. Porque no hay duda de que Liu tiene claro que el amor es su mensaje, pero eso no quita que, cuando le dé la gana, se muestre extremadamente sassy o sorprendentemente malhablada. Al final de todo, lo que queda es la moraleja de un meme que está rulando por redes para recalcar que, a veces, abandonar no es de perdedores, sino de futuros ganadores que saben que dedicar tiempo a hacer las paces con uno mismo es la mejor fórmula para el éxito.

“Dace Me To The End Of Love” (Leonard Cohen).
“Dace Me To The End Of Love” (Leonard Cohen).

Por si el positivismo de todo este tinglado no fuera suficiente, resulta que Alysa Liu es una de esas personitas que ilusiona ver triunfar precisamente porque están del lado de las causas adecuadas. Así que, mientras algunos le buscan parecidos razonables con personajes infantiles australianos, la mayoría ha preferido más bien lanzarse al sanísimo deporte de hablar sobre la deportista hasta que mejore la moral. Que falta nos hace.

Porque una última cosa hay que tener en cuenta: a diferencia de todas esos famosos que están optando por la tibieza apolítica, Alysa se ha mojado hasta el nivel de darle una colleja a la política de Estados Unidos. Algo que ha hecho que la nación MAGA la odie al instante y que podría provocar que, en el futuro, Trump solo invite a la Casa Blanca a la mitad caucásica de Liu, obviando su otra mitad asiática. Sea como sea, tenemos mucho que celebrar: señoros del facherío global, lo sentimos, pero han vuelto a perder contra la agenda woke que tanto temen.

“Gold” (Spandau Ballet). <a href="https://bsky.app/profile/sjshancoxli.liberalcurrents.com/post/3mffwpnnmq323" target="_blank"> Ver post </a>
“Gold” (Spandau Ballet). Ver post

El 23-F nos va a entretener

No todo iba a ser buen rollo en esta semana, obviamente. El toque de oscurantismo costumbrista lo vuelve a poner la política española con una noticia que, la verdad, debería ser buena… pero que ya verás como no tardan ni cero coma en transformarla en negativa: hace unos días, Pedro Sánchez anunció la desclasificación de los documentos del 23-F con el objetivo de “saldar una deuda histórica con la ciudadanía”. Algo que muchos hemos recibido entre risas por lo que tiene de nuevo ejemplo de sacarse la chorra delante de la oposición… Pero que está claro que a esa misma oposición no le iba a sentar nada bien.

Porque puede que Alberto Núñez Feijóo no haya desclasificado los documentos del 23-F porque no quiere, pero lo que está bien claro es que “si tanto les preocupa a los del PP que se desclasifiquen los documentos del 23-F por algo será”. Y punch. Claro que, para preocupación ante el total de “153 unidades documentales” relacionadas con el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 que comandó el teniente coronel Antonio Tejero–que, por cierto, falleció ayer, dos días después del 23-F... de 2026–, la de cierto rey emérito que no se ha asustado con otros fantasmas recientes, pero que puede que esté temblando un poquito con esta desclasificación.

“King Ghost” (Steven Wilson). <a href="https://bsky.app/profile/robbhaifisch.bsky.social/post/3mfjcniv4ps2w" target="_blank"> Ver post </a>
“King Ghost” (Steven Wilson). Ver post

Sea como sea, mientras algunos ya tienen claras cuáles son sus prioridades aquí y ahora, otros se ponen tan (necesariamente) serios como Emilio Delgado al comentar que aquel golpe financiado por aristócratas y grandes fortunas no dista demasiado de un presente en el que las mismas fuerzas socioeconómicas siguen haciendo lo que les sale de los santos cojones. Por su parte, ‘OKTODAY’ (es decir, la variante cómico-facha de ‘El Mundo Today’) se ha marcado un artículo glorioso: “Al therian “Perro” Sánchez le ha salido mal la operación de despiste: los archivos desclasificados del 23F prueban que el cerebro de la intentona golpista fue y siempre ha sido Begoña Gómez”.

Pero lo más interesante es lo que está por venir. Mientras escribo esto, tan solo han surgido las primeras reacciones en redes sociales, pero algunas son tan tremendas como el estupor ante el papel de la mujer de Tejero (no muy alineada con su marido), la perplejidad ante el esquema de organización del golpe (que parece hecho por un infante) o la sensación generalizada de que nos encontramos ante un guion de José Luis Cuerda. Sea como sea, lo único que espero es que todo este destape informativo obligue a nuestra sociedad a llegar a la misma conclusión que este meme sobre el 23-F: The only system is a soundsystem”. ∎

"Last Night A DJ Saved My Life” (Indeep). <a href="https://bsky.app/profile/capitanswing.bsky.social/post/3mfjdauw4tc2z" target="_blank"> Ver post </a>
"Last Night A DJ Saved My Life” (Indeep). Ver post
Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados