Libro

Michael Connelly

El camino de la resurrecciónAlianza de Novelas, 2023

En esta última entrega los personajes principales creados por Michael Connelly (Filadelfia, 1956) entran en colisión o, cuando menos, en confrontación. Y el ganador, sin lugar a dudas, es el lector. Uno renace, Mickey Haller, el abogado del Lincoln, y el otro, el policía retirado, está en horas bajas. Se observa a Hieronymous “Harry” Bosch, un icono de la cultura pop, en funciones de detective a tiempo parcial para Haller. Ya lo hicieron en el pasado. De todas maneras, cree que a su hermanastro solamente le interesa ganar. El objetivo de su vida es llegar a la verdad. Su lema es: “Todos cuentan o nadie cuenta”.

El autor sabe que tiene un problema y en esta séptima entrega de los malabares legales de Haller saca nota. El escritor sabe jugar al gato y al ratón. Donde resuelve un problema, a renglón seguido presenta un nuevo conflicto. Los mejores thrillers legales tienen esa habilidad. Connelly sabe cómo manejar el ritmo de los arcos temporales, y así impulsar la narrativa para alcanzar los puntos culminantes, donde las cosas se unen o se desmoronan. “El camino de la resurrección” (“Resurrection Walk”, 2023; traducción de Javier Guerrero Gimeno) muestra la habilidad de Connelly en el uso de la jerga legal sin entorpecer el ritmo de las tramas.

Los antecedentes de la historia son inmejorables. El narrador presenta la mayor de las satisfacciones para un abogado defensor: conseguir la libertad de una persona inocente. Su éxito supone que Jorge Ochoa disfrutará de su “camino de resurrección”. Haller, sabedor de que ha salvado una vida, inicia un camino de introspección con la creación de “Innocence Project”, un programa propio para condenas injustas, un movimiento en auge en Estados Unidos. Le llueven las peticiones de defensa. Y encuentra una oportunidad en Lucinda Sanz, que lleva cuatro años en prisión manteniéndose firme en su declaración de no haber dado muerte a su marido, un policía. Es un presunto caso de habeas corpus. Sabe que su hermanastro dispone de un sexto sentido cuando se trata de la culpa de una persona. Quiere que estudie su caso y la visite en presidio. Bosch se entrevista con la mujer y aceptan representarla.

El caso se presenta ante un tribunal federal. La fiscalía les cae encima cual tsumani. Ante la magnitud del impacto, el letrado responde poniendo patas arriba el sistema legal del estado de California. Sin embargo, sus oponentes no se detendrán para impedir que se descubra el porqué del asesinato del agente. La transformación de pensamiento que experimenta la juez es narrada con mano férrea y paso a paso por el autor, antiguo reportero de sucesos. Diríase que la jurista que disfruta de una posición privilegiada de por vida, por su condición de juez federal, observa la granítica convicción con que el litigante pelea en medio del marasmo legal y penitenciario en el que se halla inmerso, para demostrar que el debate de ideas en una corte norteamericana de estas características es poco menos que una falacia. “En los siete meses que habían trabajado juntos en el caso Sanz, Bosch se había dado cuenta de que trabajar en el lado de la defensa convertía a Haller en un desamparado. Era como un hombre en la playa, con una tabla de surf en la mano, mirando una ola de treinta metros. El poder y la fuerza del estado eran ilimitados. Haller era solo un hombre que defendía a su clienta. Estaba dispuesto a remar hacia esa enorme ola. Bosch empezaba a ver algo de noble en ello”, puede leerse en la página 192.

Connelly, bien documentado y asesorado, demuestra con hechos el poder de los recursos humanos, técnicos y económicos de los que dispone la fiscalía de Los Ángeles en comparación con un abogado defensor pagado de sí mismo, que trabaja desde la parte trasera de un coche lujoso, además de contar con un equipo reducido, altamente eficiente. El novelista es valiente al poner en el centro del debate jurídico la idea de que el acusado es culpable hasta que se demuestre lo contrario. O si prevalece el viejo adagio que indica exactamente lo contrario. Para ello, es necesario que los juicios sean de conformidad.

Las sesiones en el tribunal se instalan entre las más brillantes escenas desarrolladas por el autor de “El último coyote” (1995), “Nueve dragones”, (2009), “La revocación”, (2010) y “Sesión nocturna” (2017), entre otros títulos. El éxito del escritor se ha visto recompensado con series de televisión de los dos personajes, “Bosch” (2014-2021) y “Bosch: Legacy” (2022-), y “El abogado del Lincoln” (2022-); las dos últimas van camino de la tercera temporada.

Parece que Michael Connelly muestra una cierta disposición a que el penalista, adicto a los trajes caros, y el detective, adepto al jazz –en esta ocasión, “Introducing Wayne Shorter”, 1959– y a su viejo jeep, superen juntos nuevos retos en el futuro. De momento, “El camino de la resurrección” supone no solo un alegato contra la corrupción policial, sino también contra el abuso de poder en las salas de los juzgados. Todo empezó en 1992, con “El eco negro”. ∎

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