Álbum

Adrian Quesada

Trio asesinoATO-[PIAS] Ibero América, 2026
El año pasado, el guitarrista estadounidense Adrian Quesada (Laredo, Texas, 1977) publicó el segundo volumen de sus “Boleros psicodélicos” (2025), con el que quiso volver a rendir homenaje al bolero, la música que gustaba a sus padres –y que él descubrió en su adolescencia, en su Laredo natal–, con una mezcla de versiones y temas originales propios. Quesada es, en realidad, un aventurero que pasó en su juventud del punk al hip hop, hasta que se convirtió en el motor de Grupo Fantasma, una orquesta de funk latino con la que ganó el premio Grammy al Mejor Álbum de Rock Latino en 2011 y comenzaron sus colaboraciones con personajes del pedigrí de Prince, Los Lobos, GZA o Hermanos Gutiérrez. Posteriormente, en 2017, fue cofundador –junto con Eric Burton– y productor de la banda de blues psicodélico Black Pumas. Después, y ahora abre otra ventana en su carrera con “Trio asesino”, un álbum de psicodelia instrumental muy diferente de su álbum en solitario inmediato predecesor –“Jaguar Sound” (2022), de sonoridad más latina–, en el que destaca, sobre todo, la influencia del jazz y la lounge music. Aquí, Quesada abandona su omnipresencia de músico/productor para integrarse en un trío –el formato más común en el disco, junto con el teclista Joshy Soul y el batería Jay Mumford, aunque mi tema favorito sea “Contra el sol / Hasta la luna”, en el que también encontramos el bajo de Terin “Moswen” Ector– que respira con naturalidad. Cada instrumento encuentra su lugar sin competir por la atención, y el diálogo entre guitarra, teclados y batería –que evocan tanto las bandas sonoras del cine italiano de los años sesenta y setenta como el universo sonoro de Tarantino– hace del trío un organismo compacto, más interesado en la conversación que en el lucimiento individual.

Formado a partes casi iguales por temas propios (6) y versiones (5) –“Infinito”, del venezolano Hugo Blanco; “Don’t Leave Me”, de Link Wray; “The Divided City”, del jazzista húngaro Gabor Szabo; “Venus”, de la banda peruana Los Pakines, y “Asleep In The Desert”, de ZZ Top–, el conjunto brilla con su groove elegante, sofisticación y un gusto exquisito por el detalle: sirva de muestra, por ejemplo, la comparación entre la elegante versión de Quesada de la “Venus” de Los Pakines y su energía cumbiera, más afín al baile. Aunque “Trio asesino” pierde algo de tensión en su tramo final –la uniformidad del tempo hace que varias composiciones compartan un mismo estado de ánimo y se pierdan relieves por el camino– y no todas las melodías permanecen en la memoria con la misma intensidad, el álbum posee una cualidad escasa: invita a volver. Funciona como un trabajo de atmósferas que gana profundidad con cada escucha y sigue mostrándonos a Quesada como lo que es: uno de los arquitectos más refinados de la música instrumental contemporánea, capaz de convertir la contención en una poderosa herramienta expresiva. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados

Rockdelux
Ministerio de Cultura
Ministerio de Cultura

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición, del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.