Con decir que “Puro” es el nombre del segundo disco de “In Illo Tempore”, no habría que añadir mucho más sobre su contenido, porque se trata de un elogio al cante jondo más genuino. Se podría afirmar que, aquí, Mayte vuelve a mostrar su faceta más auténtica, seleccionando piezas de tradición mayoritariamente popular –tarantas, mineras, levanticas, tientos, guajiras, soleás, malagueñas, fandangos, seguiriyas, bulerías– para llevarlas a su corral y hacerlas suyas, en este caso con la ayuda de la extraordinaria guitarra de José Gálvez.
“Partío de verdiales” es una pieza tan breve y sencilla como riquísima en matices, en la que interviene la percusión de Aleix Tobias, mientras que
“Mi mulata” deja entrever los cantes de ida y vuelta entre Andalucía y Cuba, y
“Macrozona” introduce el poder de la copla de la mano de Quintero, León y Quiroga.
Con este completo y complejo repertorio, Mayte Martín ha querido rendir un homenaje íntimo a su madre, y otro, de tipo más testimonial, al compositor Gustav Mahler, de quien reproduce esta definitiva sentencia, que aparece en la misma portada de “In Illo Tempore”: “La tradición no es la adoración de las cenizas, sino la preservación del fuego”. ∎