Álbum

Silkroad Ensemble With Rhiannon Giddens

American RailroadNonesuch-Warner, 2024

El chelista Yo-Yo Ma, franco-estadounidense de origen chino, concibió el proyecto de Silkroad Ensemble en 1998 como una herramienta para acercar culturas en un mundo que, de manera paradójica, siendo cada vez más globalizado, se comprime en compartimentos estancos, en un centrismo que excluye todo lo que es ajeno a la propia identidad. Con esta intención ha forjado una exitosa carrera en la que mezcla música contemporánea de matiz clásico con otros estilos como folk o jazz, siendo el ensemble la parte más vistosa de una organización, Silkroad, que abarca también programas artísticos, culturales y educativos centrados en conectar personas e ideas de todo el mundo.

En los grupos juntados por Yo-Yo Ma en una decena de álbumes han participado gran cantidad de músicos, entre los que se incluyen Kayhan Kalhor, Sandeep Das, Chicago Symphony Orchestra, Rabih Abou-Khalil, John Zorn, Wu Man, Vijay Iyer, Toumani Diabaté, Gregory Porter, Bill Frisell, Vilayat Khan o Rhiannon Giddens, que desde 2020 se ha convertido en la directora artística del proyecto. Durante esos cuatro años se ha dedicado sobre todo a perfilar este proyecto de “American Railroad”, que, además de este disco, incluye diversas giras, exposiciones y un pódcast que permite juntar música e historia, con entrevistas a los descendientes de los que construyeron el ferrocarril que atraviesa el país –como los trabajadores chinos, que tuvieron un papel primordial en el tramo californiano–, así como a miembros de las tribus nativas que vieron sus tierras expoliadas.

El disco se grabó en directo, en Sonoma y Berkeley, durante las paradas de la primera gira del grupo que tuvo lugar a finales de 2023. Y sus trece temas incluyen piezas, comisionadas para la ocasión, de Cécile McLorin Salvant, Suzanne Kite y Wu Man, además de nuevos arreglos para temas tradicionales y composiciones de Giddens y otros miembros del ensemble, como Haruka Fujii, Maeve Gilchrist, Mazz Swift, Pura Fé, Sandeep Das, Niwel Tsumbu y Kaoru Watanabe. Alternando canciones e instrumentales, solo de manera intermitente se evoca la era en que fue construido el ferrocarril, en una clara voluntad de preservar la idea original de Silkroad de mezclar culturas diferentes. Esto puede suponer un inconveniente para quien espere una reconstrucción musical fiel que evoque el siglo XIX de Estados Unidos. Los momentos más próximos se encuentran en “Swannanoa Tunnel/Steel-Driving Man” (protagonizado por Giddens), una balada de los Apalaches que recuerda la muerte de un gran número de trabajadores en la construcción de un túnel empalmada con un homenaje al legendario héroe afroamericano John Henry; pero ni aun así, ya que el medley está trufado por una tabla india que poca conexión tiene con la pradera. Más adelante, para reforzar el dramatismo del tema inicial, figura la breve pieza “Swannanoa Strings” a la manera de la música de cámara.

El álbum aprovecha para trazar un paralelismo y rendir tributo a la vez a los trabajadores ferroviarios del subcontinente asiático, cuando la India era colonia británica, con el tema “Rela”, protagonizado de nuevo por un solo de tabla que evoca la música clásica de las ragas. La misma tabla de Sandeep Das interviene en la abstracta pieza de carácter ambient “Wíhaƞblapi Mázačhaƞku”, inspirada por la simbología del lenguaje de la tribu lakota. Otro tema de difícil asimilación, en este caso por su excesivo eclecticismo, es “Milimo”, del guitarrista Niwel Tsumbu, en su inasible combinación de elementos africanos, neoclásicos, jazzísticos y asiáticos.

Por su parte, la percusionista Haruka Fujii celebra en “Tamping Song” la contribución de los inmigrantes japoneses en la construcción del ferrocarril, en una exuberante pieza en la que los efluvios nipones alternan aires marciales y orquestales en una ejemplar conexión cultural. Otra inmersión japonesa la propone el también percusionista Kaoru Watanabe –líder del grupo Kodo– en “Fukagu Sanjurokkei”, una contundente aproximación a la música ritual de los tambores taiko.

Y Wu Man, virtuosa china del laúd pipa, se inventa en la melancólica “Rainy Day” una combinación de pipa, banjo y voz para reflejar a la perfección la tristeza de las mujeres chinas, que extrañaban a sus hombres trabajando en el ferrocarril, aunque, a decir verdad, el clímax del tema tiene mucho más que ver con algo parecido a la rabia.

Uno de los momentos más destacados y emotivos del álbum son los seis minutos de la coral y gospeliana “Have You Seen My Man?”, el tema compuesto por Salvant, que narra la imaginaria historia de una mujer que camina por las vías a la que se unen vagabundos que tampoco pueden viajar en el tren, aunque fuese construido con su trabajo. Igual de sublime es el espiritual “O Shout!”, de la cantante y violinista Mazz Swift, un nuevo despliegue de sofisticación coral que sirve para recordar cómo los esclavos pudieron comunicarse de manera compleja a través de la música. Otra maravilla, en este caso instrumental, es “Far Down Far”, un exuberante folk de cámara cortesía de Maeve Gilchrist –con un impresionante despliegue percutivo final, que parece ilustrar una lucha–, recordatorio de las tensiones que había entre las comunidades católica y protestante de los trabajadores ferroviarios irlandeses. Una última exquisitez la propone Pura Fé, activista indígena canadiense que se mueve entre el folk y el deslizante blues en “Mahk Jchi”, una canción originaria de su trío Ulali y lamento que sirve para rescatar dialectos extinguidos de la gran nación sioux. ∎

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