Punk is not dead. Foto: Lluís Català
Punk is not dead. Foto: Lluís Català

Entrevista

Subterranean, una segunda vida

Ya no son Kids, porque los años no pasan en balde. Cuatro décadas atrás, Subterranean Kids tocaron en squats de media Europa y estuvieron en el candelero de revistas como ‘Maximum Rock & Roll’, ‘Trust Magazine’ o ‘Zap’, siendo pioneros en el naciente movimiento hardcore en España. Además, ejemplificaron como pocos esa rabia y actitud que sigue latente a día de hoy. En esta nueva etapa, ya como Subterranean, actualizan su discurso sin apartar la vista del retrovisor ni del acelerador.

El vocalista Mimo y el guitarrista Alberto Brutus –el bajista Gerard Bernal y el batería Jordi Pifa completan la formación de Subterranean– rezuman entusiasmo. Quizá porque quieren disfrutar de este último cartucho musical que les ofrece la vida con la misma intensidad que se respiraba en los días de las salas Zeleste o Communiqué, en esa Barcelona preolímpica que barruntaba el advenimiento de un neocapitalismo voraz, del que todavía tratan de zafarse nuestros protagonistas. Fueron los tiempos, también, en que nacieron en la Ciudad Condal sellos como La Isla de la Tortuga –editó el segundo trabajo de Subterranean Kids, “Hasta el final” (1989)–, BCore o Patizambo Records, etiqueta creada por los otros miembros del grupo –concretamente el batería Boliche y el guitarrista Pep– con la que publicaron “Los ojos de la víctima” (1987).

“Subterranean” (Autoeditado, 2026), primer disco homónimo del grupo, es un tratado de hardcore canónico que incluye trece temas, que van a seguir presentando en directo este verano. En junio tocarán en el Tano Fest de Badalona (5), Girona (6) y el Punkdemia Fest de Palautordera (27). Y en julio son los artistas invitados en los conciertos que Pennywise van a ofrecer en Madrid (1) y Barcelona (2).

Gerard Bernal, Mimo, Jordi Pifa y Alberto Brutus. Foto: Lluís Català
Gerard Bernal, Mimo, Jordi Pifa y Alberto Brutus. Foto: Lluís Català

¿Subterranean es un punto y seguido?

Mimo: Sí. La idea es seguir con el grupo como una vía de escape, algo que eché en falta mucho tiempo. Había que volverlo a hacer. Incluso me ha rejuvenecido.

Alberto: Es terapéutico poder sacar toda esta mala leche que se acumula día tras día. Vamos a continuar tocando lo que el cuerpo aguante. Se valoró si se podía hacer con Boliche (Carles Buira, “Boliche”, mítico batería y miembro fundador de Subterranean Kids) o sin él. Llegamos a la conclusión de que podíamos seguir. Se han hecho temas nuevos, cosa que durante años no ocurría. Hemos seleccionado temas inéditos que teníamos y han salido seis temas más. La idea de Alberto y yo era continuar. David, de HFMN Crew, que es quien hasta cierto punto nos metió dentro de este jaleo, fue quien tenía dudas al principio, pero después de ver el resultado está bastante contento.

¿Qué os ha llevado a vivir en el Baix Empordá?

Mimo: Casualidades de la vida. Estuve once años desaparecido del rollo musical. Me fui a Alemania y cuando volví dejé Barcelona. En 2014 me vine a vivir aquí. En Sant Feliu de Guíxols siempre había habido movida con la gente del Atzavara Club y grupos como No More Lies. Era un sitio donde hacía cosas con Il·logic Productions, ya que traíamos grupos y hacíamos giras que recalaban aquí.

Alberto: En 2010 dejé Barcelona y aquí nos encontramos Mimo y yo. Fue algo casual, porque me podía haber ido a Lleida. Después apareció el bajista Gerard Bernal, antiguo integrante de Happy Meals, desde La Seu d’Urgell. Se incorporó a la banda y nos puso las cosas muy fáciles. Finalmente conseguimos nuestro batería, Jordi Pifa, que es de Palafrugell.

“Es terapéutico poder sacar toda esta mala leche que se acumula día tras día. Vamos a continuar tocando lo que el cuerpo aguante. Se valoró si se podía hacer con Boliche o sin él. Llegamos a la conclusión de que podíamos seguir. Se han hecho temas nuevos, cosa que durante años no ocurría. Hemos seleccionado temas inéditos que teníamos y han salido seis temas más”

Alberto Brutus

¿Sois unos supervivientes, como cantáis en “Generación basura”?

Mimo: Es una letra que escribí a finales de los noventa sobre un tema inédito de Alberto. Intenta reflejar que éramos la generación de la transición. También digo que somos la pieza que nunca encajó. Y que somos los culpables de tanta contradicción, porque somos la voz de su conciencia, ya que estábamos metidos en el movimiento alternativo. Como banda, no estábamos ni en un lado ni en otro. Siempre fuimos un grupo alternativo. Las ideas y la manera de pensar eran do it yourself, que es en lo que siempre he creído.

Alberto: Hemos vivido la zona preolímpica a principios de los años ochenta. Con todo esto, ¿quién no es superviviente?

Al final todo ha quedado en familia.

Mimo: Alberto participó en una grabación de temas suyos que hicimos para una recopilación italiana que se llamaba “People Of The Pit” (1987). A finales de los noventa también estuvo tocando con nosotros y recuperamos algunas canciones suyas que quedaron en el limbo, en la época en que editamos el disco compartido con 59 Times The Pain (se refiere al miniálbum “Subterranean Kids/59 Times The Pain”, publicado por Tralla en 1999).

Alberto: A Mimo lo conozco desde que era pequeñito. Era amigo de su hermana mayor y parecía una especie de peluche que tocaba la batería, como el osito de Mimosín. Yo tenía 18 años y él tendría 14. Son muchos años de amistad.

Piezas de resistencia. Foto: Lluís Català
Piezas de resistencia. Foto: Lluís Català

¿Creéis que se ha perdido el romanticismo de los intercambios de casetes, las cartas o los fanzines de corta y pega ante el auge de las nuevas tecnologías?

Mimo: Es un arma de doble filo, porque por una parte te puedes beneficiar de unas penurias que antes tenías que pasar, pero por otro lado ya conocemos este filo que corta. Nos venden una sociedad del bienestar que es totalmente falsa y parece ser que todo el mundo lo tiene como muy asumido. Encima te venden las redes, la libertad que tienes. Cuanta más información hay, más controlado te tienen.

Alberto: Poco ha cambiado y la gente está muy aburguesada. Te venden una sociedad del bienestar que en el fondo es como si estuvieras en galeras pero con la libertad de poder andar por la calle, porque muchas más opciones no te dan. Si no, eres esclavo de la hipoteca y de pagar las facturas con unos sueldos miserables.

¿Cómo ha resultado la grabación del disco con un fan vuestro como Santi Garcia?

Alberto: Bastante tortuosa. Han sido casi nueve meses, pero el parto ha sido bonito (risas).

Mimo: Santi creía que íbamos a grabar cinco temas, la idea inicial. Cuando le dijimos que teníamos catorce, dijo que paráramos el carro, y grabamos trece. El resto lo hemos hecho en ratos, en tardes libres. Para él era un orgullo y nos dijo que iba a hacernos un discazo.

Alberto: Igual que nosotros nos hemos sorprendido con Santi, él se sorprendió con nosotros, porque no se esperaba lo que se iba a encontrar.

“Santi Garcia creía que íbamos a grabar cinco temas, la idea inicial. Cuando le dijimos que teníamos catorce, dijo que paráramos el carro, y grabamos trece. El resto lo hemos hecho en ratos, en tardes libres. Para él era un orgullo y nos dijo que iba a hacernos un discazo”

Mimo

El disco suena como un cañón.

Alberto: Tiene base antigua, pero con un sonido actualizado y maduro. Suena muy contundente y sorprende a mucha gente. Es como extrapolarse de donde veníamos. Los temas son más elaborados y con más detalles. Es una explosión de sentimientos y sensaciones.

Mimo: Tampoco es tan distinto a lo que hacíamos antes. En el disco hay temas de 1997 y de 2025. Distingue cuál es de un año y del otro. Cuesta encontrar la diferencia.

¿Cómo conocisteis a Gerard y Jordi?

Mimo: Gerard y yo nos conocíamos de Barcelona, hace muchos años. Cuando vio lo que estaba pasando nos dijo que si volvíamos a hacer algún proyecto contáramos con él.

Alberto: A Jordi lo conocía de Los Bad Mongos y Super Heavy Bricks. Habíamos coincidido más de una vez y nos iba a ver a conciertos. Fue casualidad, lo llamamos y se apuntó. Fue todo muy fluido y rápido, porque en un año tocando juntos se aprendieron veinte temas antiguos de Subterranean Kids y han sacado todo el disco nuevo. Una pasada.

Mimo: Nos propusimos el reto de ensayar tres veces a la semana, entre dos horas y media y tres horas.

Explosión de sensaciones . Foto: Lluís Català
Explosión de sensaciones . Foto: Lluís Català

¿Qué es lo que os da más coraje de la sociedad actual?

Mimo: Estamos en un escenario que jamás hubiera imaginado que viviríamos. Después de haber luchado por nuestras libertades individuales y colectivas hay un resurgimiento del fascismo y un auge de la ultraderecha. La gente parece que no lo quiere ver. Pero ¿quién coño tiene para comprar un coche eléctrico si está cobrando 1200 euros al mes? O lo del Premio Nobel de la Paz con los políticos. Y las redes. Internet es una nueva manera de tenerte bajo control, de querer digitalizarlo todo. Y los teléfonos móviles, que es por donde más te quieren controlar. Es incomprensible que te obliguen a meterte en el rol. Y no te dan otra opción, es estar dentro o estar fuera.

Alberto: Es absurdo todo lo que pasa. Estupidez humana tocando el límite. El capitalismo y el fascismo nos está devorando de una manera terrible. Pero, bueno, siempre nos queda pegar guitarrazos a tope ante toda esta mierda, para desahogarte.

Una de las canciones del disco es “Carnaval”. ¿Vosotros habéis vivido muchos?

Mimo: Unos cuantos. A veces te quieren vender películas que te las pintan muy bonitas, y todo lo que hay detrás es un fucking carnaval de mierda. La gente utiliza cualquier cosa para conseguir lo que quiere, ya no hay escrúpulos.

Imagino que una canción como “La reina de la noche” os traerá sensaciones encontradas.

Mimo: Creo que se deberían legalizar todo tipo de drogas. “La reina de la noche” tiene su punto dulce y su punto amargo.

Alberto: En el fondo también es un negocio que le interesa a alguien que exista de esta manera, porque si no existiera no sería tan problemático.

“A veces te quieren vender películas que te las pintan muy bonitas, y todo lo que hay detrás es un fucking carnaval de mierda. La gente utiliza cualquier cosa para conseguir lo que quiere, ya no hay escrúpulos”

Mimo

¿Qué queda de los tiempos en que componíais con la Lotto Music, eligiendo trastes al azar?

Mimo: Ahora venimos ya con un ritmo, una idea de casa, o puede surgir en el local. A partir de ahí pues se va trabajando. Hay temas del disco que los hemos compuesto en una tarde. El ritmo de composición es bueno, colaboramos todos.

¿Qué bandas actuales os han llamado la atención últimamente?

Mimo: Me gustan mucho NÖIA, de Sant Feliu. Son raros y con una actitud superbestia. También los canarios Tensö, aunque los vi en directo y me defraudaron un poco. Y TANO!, que llevan una guitarra con efectos. Les puse cosas antiguas de Victims Family o Th’Inbred y decían: “¿Esto de cuando es?”. Ahora es muy difícil hacer algo nuevo. Lo que se hace es mezclar.

Alberto: Sigo escuchando música antigua: Dead Kennedys, Black Flag… Es lo que me sigue estimulando.

Habéis rescatado “Entre nosotros”, de otro grupo pionero del punk barcelonés como fue GRB y del que Alberto formó parte.

Alberto: GRB era una banda tan alternativa que ni siquiera en el circuito alternativo nos aguantaban, porque tocábamos muy poco. Fue mi primer grupo, tras escarceos con Drama del Horror. Considero que hicimos algo grande, muy bueno. Éramos únicos, porque no conozco a nadie que haya hecho algo parecido. Esas composiciones eran poco usuales entonces. “Entre nosotros” fue el primer tema que compuse en mi vida con el bajo. Era un niño adolescente y es bonito que hoy día podamos tocarlo.

Mimo: Ensayábamos en los mismos locales. La música que hacían Strong y Alberto era tremenda y Ángel hacía unas letras muy buenas. Para mí ha sido un honor poder cantar esta versión. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados

Rockdelux
Ministerio de Cultura
Ministerio de Cultura

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición, del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.