Canción del día

Courtney Barnett

Mantis2026
Sabiendo cómo invertir su tiempo. Foto: Lindsey Byrnes
Sabiendo cómo invertir su tiempo. Foto: Lindsey Byrnes

Es inevitable. Siempre que escucho a Courtney Barnett me acuerdo del comentario de un colega mío. Fue en la época en que la música de la australiana salió a la palestra indie: “No está mal, pero tampoco está inventando nada”. En 2015 parecía que costaba aún emocionarse si una artista mujer brillaba más que los demás. A pesar de la condescendencia patriarcal –conociendo a mi colega, del todo inconsciente–, una, que en esos años ya había escuchado lo suyo, no dejaba de decirse que igual sí se estaba inventando algo, como sonar reencarnada en Lou Reed, llena de carisma y estilo propio siendo apenas una veinteañera recién llegada, con una fiereza guitarrera en las lindes del indie preparada para set y partido.

En junio de 2018 ocupó la portada de Rockdelux con una entrevista firmada por Álvaro García Montoliu: “Cada uno de nosotros queremos trabajar a nuestro propio ritmo”, dijo. Ya dejaba claro ahí que se tomaba su tiempo para componer, lo que alejaría su obra del estajanovismo que fuerza la maquinaria actual: su último álbum lo tituló con una verdad como un templo: “Things Take Time, Take Time” (2021). “Creature Of Habit”, su próximo disco largo, se publicará el 27 de marzo próximo a través del sello Mom + Pop y contendrá los temas publicados por ahora: “Stay In Your Lane”, “Site Unseen” (donde ha colaborado con su admirada Katie Crutchfield, de Waxahatchee) y nuestra canción del día, “Mantis”, que llega acompañada por “Sugar Plum”.

“Mantis” empieza de una manera bastante curiosa, con una batería que parece alejada del mundanal ruido, a la que se van sumando instrumentos –esas guitarras melancólicas que nunca te cansarás de escuchar– hasta que la australiana se coloca en primer plano vocal. Si tiene algo superchulo ella, como intérprete, es el fraseo, su aparente sencillez: antes muerta que previsible. El volumen de la canción sube, en un momento dado de manera casi abrupta, la canción se anuncia a sí misma: vale, ya estamos todos. La voz de Barnett, próxima a la cuarentena ya que nació en 1987, suena como si todavía estuviera en el instituto (o como se llame en Australia), arropada por unas armonías femeninas perfectas a las que la propia Courtney se suma un instante. Toquecitos de ritmo electrónico que pecarían de horteras en otro contexto –aquí, ni de coña– y sintes contribuyen a un punto de sofisticación que sienta como un guante a la canción. La composición sigue por su raíl mientras se superponen arreglos adecuados al tono rock que, poco a poco, te sume en un letargo atento: “Choosing wisely where I spend my time”, canta Courtney. Claro que sí, guapi. ∎

Etiquetas
Compartir

Lo último

Contenidos relacionados