Álbum

Fcukers

ÖNinja Tune-[PIAS] Ibero América, 2026

Si a principios de los dos mil alguien se hubiera entretenido en cruzar los códigos genéticos de Saint Etienne y Daft Punk (o, mejor aún, de sus epígonos Justice), el resultado sería bastante parecido a este “Ö” con el que los neoyorquinos Fcukers se visten de largo tras un goteo de singles, apariciones estelares en ‘The Tonight Show’ y bendiciones de gente tan aparentemente fiable como David Byrne, Beck, Billie Eilish y Charli XCX.

En ‘The Guardian’, tan dados siempre a la etiqueta maximalista, hablan de “post-‘Brat’ zeitgeist”, pero en realidad a lo que suena el estreno de Shanny Wise y Jackson Walker Lewis es a Nitsa Club, año 2001, con Chicks On Speed en el escenario y la asombrosa cantidad de cero teléfonos móviles en la pista. O, sin salir de la sala del Paral·lel, a las sesiones en las que Erol Alkan trituraba electroclash y pop sintético y jugaba a disolver a Kylie Minogue en Fischerspooner (o viceversa).

Otros tiempos, casi otra vida, en los que todo era entusiasmo olímpico, rodillo hedonista e intentos de revivir la gran juerga raver de los noventa y los primeros e incestuosos encontronazos entre electrónica y rock. A su manera, también Fcukers picotean de todo aquello, de los discos de los Happy Mondays y Primal Scream que ponía el padre de Lewis y del atracón de UK garage que se dio durante su semestre estudiando en Londres, para reconstruir lo que se supone que debe ser una noche de fiesta frenética y eufórica. Eso es, literalmente, de lo que va “Ö”, un disco que se despereza entre teclados ácidos y profundos bajos dub –on the radio / I wanna listen to that sound on the stereo”, canta una deliciosamente anacrónica Wise– y se despide con big bang de sintetizadores resacosos y humareda casi trip hop.

Un viaje redondo que evoca las distintas velocidades del club (y alrededores) a base de hits efectivos, contundentes cambios de marcha y armazones rítmicos abrillantados a partir de referencias tan dispares como Basement Jaxx, Roni Size, So Solid Crew, LCD Soundsystem, Le Tigre o Richard X. Conectan con el descaro del electroclash, recuperan el espíritu epicúreo de DFA y aportan a la causa munición como “Butterflies” (The Streets en clave synthpop), “L.U.C.K.Y” (Boys Noize mano a mano con Mirwaïs) o la estupenda “If you wanna party, come over to my house” (Peaches + Miss Kittin + Cansei de Ser Sexy).

Si después de todo esto no suenan abrumadoramente nostálgicos es porque la voz de Wise, pura desgana siglo XXI, es el ancla que conecta a Fcukers con los tiempos que corren. Su arma secreta, ay, es también su kriptonita, así que al final queda la duda de si esto no será música de baile y disfrute, quizá más de lo segundo que de lo primero, para una generación que, dicen, ha cambiado la cultura de club por el escultórico crossfit. ∎

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