Álbum

The Lemon Twigs

Look For Your Mind!Captured Tracks-Popstock!, 2026

Desde el inicio con la canción que da título al álbum, perfecta mezcla de los Beatles y los Byrds en 1965, se plantea la cuestión. ¿Hasta cuándo les seguirá funcionando a los hermanos D’Addario la fórmula del mimetismo? ¿Continuará convenciendo por mucho tiempo esa especie de ensamblaje de sampleados teóricos con los baúles inagotables de esos y otros nombres maestros como The Beach Boys y Todd Rundgren? La respuesta es en principio tan sencilla de enunciar como difícil de detallar: mientras sigan consiguiendo canciones arrebatadoras por sí mismas, por mucho que estén construidas con clichés extraídos de sus favoritos; mientras sigan encontrando melodías vivas que te arrastran sin pensar, y armonías vocales celestiales que se suceden con naturalidad inapelable. Eso lo consiguieron en su cumbre “Everything Harmony” (2023), y también en el muy seguido “A Dream Is All We Know” (2024). Ahora, con el discreto experimento en solitario de Brian, en este “Look For Your Mind!” da la impresión de que la fórmula sigue funcionando y la personalidad propia que los D’Addario saben cimentar y transmitir en ese vendaval de referencias continúa siendo válida. Pero las canciones no resultan tan brillantes; o quizá sea que la capacidad de sorpresa no es eterna.

Hecha esa salvedad, “Look For Your Mind!” se disfruta con similar actitud que sus dos anteriores álbumes, ya asentada la personalidad propia en un pop alambicado pero directo, mucho mejor que sus dispersos inicios. Ahora The Lemon Twigs, juntos o con sus propias tendencias individuales emergiendo en ciertas canciones, crean un tapete de tendencias sonoras sesenteras diversas, pero siempre atinadas: las melodías dulces y enamoradizas como en “2 Or 3”, “Yeah I Do” “, pero siempre huyendo de las estructuras simplonas, y también en “I Hurt You”, quizá la canción más directamente seductora del álbum; los riffs de guitarra que se arpegian y se lanzan en estribillos resultones, como “Nothin’ But You”, con su tendencia bubblegum en medio de su elaborada estructura; y las zambullidas en el universo de Brian Wilson sin recato, como “Mean To Me”. Tampoco puede faltar el pop barroco magníficamente arreglado, aunque atravesado por un ritmillo un poco ABBA en “Gather Around”. Y más Beatles y Byrds fusionados, en “I Just Can’t Get Over Losing You”, con esa subida vocal a los agudos de auténtica filigrana.

Cuando Michael se pone a cantar en modo naíf le queda la canción más floja del disco, “Fire And Gold”, pero más tarde lo arregla con la acústica y casi medieval “Joy”, aquí sí, emocionante con su arreglo orquestal. Brian da la réplica con una balada muy convincente y melancólica como “Mean To Me”. Y se atreven con los contrastes fuertes, a continuación viene el rock’n’roll twist de “Bring You Down” con sus coros surferos. Así que todo bien en casa de los D’Addario, aunque el menú no registre variaciones. ∎

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