Álbum

The Messthetics And James Brandon Lewis

Deface The CurrencyImpulse!-Universal, 2026

Más cerca del punk, o del punk jazz con no pocos elementos de hardcore, que de la fusión arty entre jazz y rock, The Messthetics mezclan bien con el poderoso saxo tenor de James Brandon Lewis. El tema que abre esta segunda colaboración, y que da título al disco, es un ejemplo: ráfagas pulmonares de saxo para empezar, meandros de calma fingida y de nuevo todos los instrumentos lanzados como un volcán en erupción.

A “Deface The Currency” le precedió “The Messthetics And James Brandon Lewis” (2024). El neoyorquino Lewis se ha estabilizado en los márgenes del nuevo jazz con el fulgurante cuarteto que lidera, constituido por el batería Chad Taylor, el pianista Aruán Ortiz y el bajista Brad Jones –“Molecular” (2020) y su complemento en directo, “MSM Molecular Systematic Music-Live” (2022), son obras mayores–, además de cuantiosas escaramuzas con otras asociaciones (Red Lily Quintet) o en formato dúo y trío. La base de The Messthetics, con solo dos discos en su haber desde su formación en 2016, procede del post-hardcore y el indie: el bajista Joe Lally y el batería Brendan Canty fueron la sección rítmica de Fugazi, de modo que el encontronazo versátil y fulgurante entre jazz y hardcore resulta de lo más sencillo sin que ninguno de los dos estilos domine sobre el otro, como ocurre, con una pulsión distinta, cada vez que John Zorn se ha acercado a los derivados del core con músicos procedentes de este género y sus variantes. El tercer integrante de The Messthetics es el guitarrista Anthony Pirog, quien tiene sus propios ensembles noise y ha tocado con gente tan diversa como Jimmy Chamberlin, de los Smashing Pumpkins, y el contrabajista Michael Formanek, aunque Pirog es de forma clara el más jazz-rockero del combo.

“Deface The Currency” transita por la fibra punk del primer tema; la melodía in crescendo de la potente “Clutch”; la rítmica robusta y algo juguetona sobre la que Pirog y Lewis debaten en “Gestations”, con el saxo momentáneamente desquiciado irrumpiendo para acallar los efluvios jazzy de la guitarra; una métrica incisiva que permite la parte más airada de Lewis en “Universal Security” o esa carrera a todo gas sin límite de velocidad ni posibilidad de escape que es “Serpent Tongue (Slight Return)”. Esta segunda colaboración repite, y posiblemente aumenta, lo que Salvador Catalán describió en su crítica del primer disco como “una narración propia, sin costuras ni fracturas”. No son los dos ex Fugazi y Pirog acompañando a James Brandon Lewis. Tampoco es el saxofonista y compositor tanteando el terreno con músicos de otra extracción sonora. Son un organismo vivo y bien entretejido, aunque personalmente prefiero su música cuando Pirog no está tan presente o, como en el caso de la citada “Universal Security”, el tema que prefiero si tuviera que escoger uno, presta las seis guitarras a la causa noise en brillante y misterioso diálogo con el resto de los instrumentos. ∎

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