La sincopada “I Get Noise” inaugura “Half-Told Tales”, un disco donde los vientos soplan fuerte –literalmente, a cargo de John Burguess, que interviene al menos en cinco temas–. Su energía cruda remite a Javier Corcobado y los Chatarreros de Sangre y Cielo, o a los Nick Cave & The Bad Seeds de los años ochenta: “Quiero un foso envenenado, infectado de tiburones, estar aislado, recluido, más allá de lo remoto, de cualquier forma de domicilio, sin nota de despedida”. Paladines de la anábasis emocional, Aidan Moffat y Malcolm Middleton insisten en discurrir por una senda más accesible si por ello entendemos la mayor variedad de texturas, el intercambio del blanco y negro (nos atrevemos a decir post-rock) por el color (definitivamente post-punk) o la reincidencia en cierto pop electrónico con guitarras, como sucede en el segundo corte del álbum, “You You You”, que recuerda a John Grant –¿o deberíamos decir al revés?– por sus timbres, enfoques y sentido del humor: “Tengo listas de seguimiento que nunca miraré, prurito de escroto en la entrepierna y una tristeza ardiente en el alma que me engullirá”. Un corte pegadizo que renfoca el espectro temático del dúo hacia lo que pasa en el mundo, que ya es como decir dentro de casa –redes, IA, poder, demagogia–, con una conclusión sencilla: a pesar de todo, “te tengo a ti, a ti, a ti”.
“Be A Man” vuelve a cambiar de tercio pero solo en lo musical. Es una pieza rítmica basada en la melodía percutante de un piano y los vientos de Burguess al final. La letra habla de scroll, guerras, manosfera –o machosfera–, del amor como antídoto –Moffat nos ha recordado decenas de veces que no se trata de un recurso facilón– y una despedida sentida a lo Narciso y Goldmundo, la de su hijo varón. “Fighting For You”, analizada anteriormente en estas páginas, recuerda como “You You You” a Anne Clark en recitado y hechuras, mientras que las guitarras lo hacen a New Order y el letrista no deja títere con cabeza en su crítica al adanismo populista y la impudicia de la clase dominante. Puede que un poco cansado de hablar solo de sí mismo, el vocalista arremete en “Glamour Magick”, desternillante como los mejores Sleaford Mods, contra la industria cosmética y el narcisismo del que se alimenta, reforzando la retranca a base de acento escocés, un ingrediente básico de su puesta en escena. “Gape” –“mirar boquiabierto”– es un retrato sobre la apatía metamoderna en forma de “talking track” y realismo sucio con el que Arab Strap bajan acertadamente las revoluciones. Apoyado en un bucle guitarrístico, Moffat vuelve a usar la palabra “escroto” –y algo más: “él examina sus excreciones, el pis cobrizo y la mierda amarilla”–, como un picto burlón tras la muralla de Adriano donde Roma sería esta vez la anestesia hiperconectada, mientras que la pastoral “Under Offer”, además de recordar mucho a su paisano Richard Jobson –Skids, The Armoury Show–, rememora un hogar materno perdido y sustituido por el mal gusto.
Tras el entremés post-rock de “Basic Physics” y la ácida “Sunsong”, “Dollar Park” recupera la alta tensión del disco más abiertamente político de los chicos del arab strap, como dirían Belle & Sebastian, seguida a contrapelo por el sprechgesang neofolk de “Mr. Splitfoot”, donde Malcolm Middleton emplea su guitarra como Michael Cashmore lo hacía en Current 93, entes fantasmales incluidos y variaciones acústicas que prosiguen con “Ampersand” devolviéndonos a los Arab Strap más reconocibles. “Half-Told Tales” concluye con “Beats Per Minute”, una belleza ambiental entre el shoegaze y Brian Eno, recitada, cardíaca, orgánica, suspendida y atemporal en su recuento del tiempo, ese tictac líquido que se nos escurre entre los dedos, cerrando el círculo de un disco que se ríe de la perfección y que ha vuelto a contar con el sonido del percusionista Paul Savage –ex The Delgados–. Por todo lo expuesto, por su diversidad y valentía marca de la casa, por sus estupendas canciones y por su madurez, puede que estemos ante el mejor disco de Arab Strap, sin duda al menos desde que regresaron con “As Days Get Dark” (2021). ¿Se puede hacer “pop” preocupado por el mundo, por los tuyos y también por uno mismo sin que suene a monserga? “Half-Told Tales” es la prueba. ∎