Primero, vamos a describir el escenario del crimen.
El mismo Clive Davis (capo de Arista Records en aquel momento; venía de serlo de Columbia) que en 1976 había dicho del muy aplaudido por la crítica y homónimo disco de debut del neoyorquino David Forman que no le preocupaba su atractivo comercial inmediato o que no vendiera muchas copias, “porque este no es un proyecto con potencial comercial, pero mi instinto básico es buscar la calidad y el público acabará sintiéndose atraído por él”, ese mismo Clive Davis fue el que un año más tarde decidió no publicar este “Who You Been Talking To” porque no escuchaba en él ningún single potencial. Brutal ridículo celestial, una verdadera barbaridad, que cantaba Jaime Urrutia.
A Forman los de Arista le devolvieron su disco para que lo presentase a cualquier otro sello, sin ningún tipo de trabas, líneas rojas ni costes (como, por ejemplo, que les retornara adelantos). Porque ellos no lo iban a sacar. Y eso que hablamos de un álbum producido y arreglado por Jack Nitzsche (quien aquí también toca percusión y el Fender Rhodes), que como ingeniero de sonido tenía a Dave Hassinger (en su currículo, Frank Sinatra y The Rolling Stones) y entre cuyos créditos encontramos a músicos como Ry Cooder, Jim Keltner, Tim Drummond, Flaco Jiménez y David Lindley. Forman, al parecer un tipo tímido al que ese panorama se le hizo una montaña, prefirió guardarlo en un cajón. De tal manera que medio siglo después aquí tenemos su primera edición. Así que, como también cantaba Jaime Urrutia en “Una barbaridad”, vais a ser testigos de algo especial, si estáis preparados para flipar.
Y ahora vamos a describir el crimen.
Son once canciones donde los arreglos, que tienen profundidad y anchura, envuelven la voz de Forman con un state of mind que, entre especias de blue-eyed soul, post-doo wop y baladas con resaca de Vietnam que en mi imaginación podría haber cantado Neil Diamond (como podría ser la que cierra el disco, “We Both Talk To Much”), se van moviendo, cual péndulo caprichoso y estiloso sin solución de continuidad, de la Costa Oeste estadounidense a la Costa Este. De tal manera que en una canción como “Thirty Dollars” nos hace pensar, sin esforzarnos en ello, en el Randy Newman setentero cuando en la anterior, “Midnight Mambo”, con el mismo esfuerzo, es decir, cero, nos habíamos creído que estábamos ante una versión de un tema de Mink DeVille. Afirmación esta que cobra más sentido si tenemos en cuenta que “’A’ Train”, el segundo tema que suena en este disco de Forman que estamos reseñando, lo versionó Willy DeVille con su banda neoyorquina al año siguiente en su álbum “Return To Magenta” (1978). Hablando de versiones, a otra canción de este “Who You Been Talking To”, la titulada “Losing”, también nos la encontramos interpretada por Marianne Faithful en su lynchiano LP “A Secret Life” (1995). Son detalles que ayudan a subrayar el alto valor de este encontrado disco perdido en el que, y vuelvo a citar a Jaime Urrutia, hay tantas cosas que os van a epatar, las tallas hermosas de la realidad. ∎