Álbum

PVA

No More Like ThisIt’s All for Fun, 2026

Menudo caramelito, y maravilla, este segundo álbum del trío londinense PVA, formado por Ella Harris, Josh Baxter y Louis Satchell. Si ya causaron revuelo con su primer álbum −“BLUSH” (Nina Tune, 2022) fue una auténtica revelación−, con este segundo largo confirman la solidez de su propuesta. En diez canciones consolidan una electrónica firme y poderosa que bebe unas gotas del synthpop pero fundiéndolo con un leve rollo industrial (la inicial “Rain” sirve como intro suave pero incisiva a base de melodías expansivas, entre spoken word, brumas corales y texturas vaporosas), una pizca de world music –esas percusiones en “Mate” delatan querencia por la música de raíces y me retrotraen a “Overcome” del “Maxinquaye” (1995) de Tricky–, unas briznas de trip hop (“Anger Song”) y de electrónica muy fina.

Los cuatro singles de adelanto, “Boyface”, “Enough”, “Send” y “Peel”, fueron buena muestra de la magnífica calidad que presagiaba este LP. “Peel” engancha con su punto de bajos envolventes, bombo, charles y platillos, y unos sintetizadores que son casi como dibujos en el aire, creando en el oyente una estela sonora adictiva en la que sumergirse. “Boyface” también remite a la Neneh Cherry más electrónica y experimental. En “Send” recuerdan a Miss Kittin, pero también hay ecos de Ladytron o de Ela Minus. También resuenan las texturas de Trent Reznor y sus Nine Inch Nails en “Enough”, que establece cierto paralelismo con “Closer” de “The Downward Spiral” (1994).

En la recta final del álbum, “Flood” captura por su poder coral, y por el desarrollo de búsqueda e intriga sonora, entre paisajes sugerentes. “Okay” incide en un lenguaje vibrante, entre ritmos downtempo, con una letanía de “rushes in the exosphere” que viaja a los cuatro vientos por su galaxia sónica y sideral. “Moon”, con aires entre industrial y gótico, cierra un disco enigmático, con unas atmósferas entre etéreas y acuciantes que combinan excelentemente.

La voz de Ella Harris posee algo de hechizante, como elevándose entre la bruma y queriendo invocar poderes extraños, tímidamente, sin aspavientos, pero con presencia y decisión. Harris puede recordar en texturas, y en su manera sutil de cantar recitando, a Florence Shaw de Dry Cleaning, lo cual deja el pabellón muy arriba. En definitiva, es un álbum hábil, condensado, construido con fina delicadeza. Lo de PVA es una electrónica bien labrada, con momentos punzantes, intrigantes o liberadores, donde la voz, los beats y las percusiones resuenan poderosas y desprenden un halo embaucador. “No More Like This” es un gran hallazgo y una vuelta de tuerca a la electrónica más sugerente y atmosférica. ∎

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