“Long Dark Night” es el tercer corte que Nick Cave & The Bad Seeds liberan de su próximo álbum, el decimoctavo en estudio, titulado “Wild God”, cuya publicación está prevista para el 30 de agosto a través de Bad Seeds Ltd.-Play It Again Sam. La nueva pieza, que se dio a conocer hace tan solo dos jornadas, se agrega a la misma “Wild God”, ya comentada aquí, y a la épica “Frogs”, que también reviste su importancia particular por ser la primera composición que escribía Cave para el disco y por incluir una referencia a la sempiterna historia testamentaria de Caín y Abel.
La onírica “Long Dark Night” está inspirada, según cuenta el cantante en su web oficial, en uno de los “más grandes y poderosos poemas de conversión jamás escritos”. Se refiere a nuestro San Juan de la Cruz y su “Noche oscura del alma”, esos versos que algunos nos aprendíamos en el colegio a fuerza de fuego y pasión, según los casos, cuyo texto original fue escrito alrededor de 1578. Una figura recurrente en el caprichoso mundo de la música popular con influencias místicas la del abulense de Fontiveros, probable morisco convertido según algunos, con adaptaciones como la de Amancio Prada o la más reciente de Pedro Burruezo & Nur Camerata, pero seguro que hay más. Nick Cave & The Bad Seeds se unen ahora a tan ilustre nómina.
La de Cave es mucho más libre, casi llegando a lo imperceptible, que las lecturas mencionadas, y su música, algo más ligera. Para ello, se acompaña de guitarra acústica y un arpegio característico de piano romántico en los primeros compases, justo antes de entrar la batería y un sutil arreglo de voz femenina que inevitablemente remite a las aventuras místico mundanas de Leonard Cohen y a composiciones anteriores de Cave, quizá “Into My Arms”. Pero lo importante es que el ex The Birthday Party vuelve a mostrarse en la liga de sus grandes maestros con esta sencilla canción de suaves sonoridades country donde suma con atrevimiento, pero sin estridencias, su propio imaginario poético: “no zombie, no ogre, no devil there but a flying man with long trailing hair who perched upon the iron rail of my bed”. Quizá una imagen proyectada de él mismo en esa noche larga y oscura, inquietante y liberadora, como siempre, sea cual fuere, a la que se refiere. ∎