Canción del día

Fever Ray

The Lake (Cinematic)2026
La novia era ella. Foto: Nina Andersson
La novia era ella. Foto: Nina Andersson

Hace meses que “¡La novia!” (Maggie Gyllenhaal, 2026) planea sobre la inminente cartelera mundial con la amenaza de poner en práctica aquello que The Knife proclamaron desde el título de su álbum de despedida: “Shaking The Habitual” (2013). Al fin y al cabo, estamos hablando de una revisión de “La novia de Frankenstein” que Gyllenhaal ha llevado tan lejos que ya solo quedan dos opciones: el desastre o la revolución. Solo hace falta ver el tráiler para darse cuenta de que aquí no hay espacio para las medias tintas.

En este filme, una Jessie Buckley en racha gracias a “Hamnet” (Chloé Zhao, 2025) es la novia de un Frankenstein encarnado por Christian Bale. A diferencia de la protagonista de la peli que James Whale hiciera inmortal en 1935, aquí la novia se extirpa el “de Frankenstein” como apellido para lanzarse a una trama que huele gozosamente a empoderamiento y a servir coño sin parar en el Chicago de los años treinta del siglo pasado. Lo dicho: con semejante premisa, solo hay espacio para el desastre o la revolución.

Ahora bien, el hecho de que la banda sonora cuente con dos canciones de Fever Ray –que llevaba un par de años ocupada en retrabajar algunos de los hits de su más reciente álbum, “Radical Romantics” (2023)– hace caer la balanza del lado de la presumible revolución. Al fin y al cabo, Karin Dreijer ha afirmado lo siguiente: “¡Estoy muy agradecide por haber sido invitade a este proyecto por Maggie Gyllenhaal! Ya era fan antes, pero cuando leí el manuscrito por primera vez, me enganchó. El lenguaje de ‘¡La novia!’ es poético, divertido y mágico, justo como me gusta”.

Y, como lo que también le gusta a Karin es complicarse la vida, ha lanzado un EP compuesto por dos canciones, “The Lake” y “Wrong Flower”, cada una de ellas en dos versiones: una cinematográfica y otra normal. La principal diferencia es que las versiones cinematográficas suenan más sucias, más analógicas, menos suspendidas en la cámara de eco de ese limbo de percusiones prehistóricas practicadas con objetos del futuro que siempre han bordado tanto Fever Ray como The Knife.

“The Lake” es una de esas canciones que Dreijer construye a partir de un bucle hipnótico formado por percusiones sintéticas y sintes paranoicos que van elevándose a cámara lenta como una espiral de luciérnagas que envuelven una voz brujeril que siempre suena a hechizo atávico… Pero que, en este caso, sonará en el club del Chicago de los años treinta en los que Karin se marcará un cameo en forma de actuación que, al parecer, hará bailar a todo el elenco de “¡La novia!”. Solo por eso, Maggie Gyllenhaal, tía, ya puedes quedarte con el dinero de mi entrada al cine. ∎

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