Cualquiera puede pensar que, en este punto de su carrera, Tinashe lo tiene difícil. Muy difícil. Al fin y al cabo, la artista se enfrenta a un nuevo álbum en el que deberá reconciliar dos mundos a priori irreconciliables… Por un lado, una carrera de más de una década en la que se ha dedicado a reformular el R&B de nuevo siglo desde la elocuencia de los márgenes. Por el otro, el éxito masivo de ese temón titulado “Nasty” que debe su celebridad colosal a una coreografía de TikTok en la que era imposible no verse reflejado porque, a ver, quién no se ha visto alguna vez en la tesitura del “I’ve been a nasty girl”.
Aunque da igual lo que piense el mundo, porque Tinashe opina que esto de la fama es “Too Easy” (“demasiado fácil”) y por eso titula así su nuevo single. Por si a alguien le quedan reparos sobre cómo encarará su nuevo álbum después del celebrado “Quantum Baby” (2024), la tía despeja cualquier tipo de duda con dos frases pletóricas: “I feel like a celebrity. If you’re mad, then go to therapy. But I can’t, I can’t help that I make it look so easy” (“Me siento como una celebridad. Si eso te cabrea, vete a terapia. Pero no puedo, no puedo evitar hacer que parezca tan fácil”) y “I know that I’m a superstar and they hate to see I’ve come so far. But I can’t, I can’t help that I make it look so easy” (“Sé que soy una superestrella y odian ver que he llegado tan lejos. Pero no puedo, no puedo evitar hacer que parezca tan fácil”).
Brillantes fraseos que Tinashe inserta en un temazo que ya presentó en su DJ set en el pasado festival de Coachella y que no necesita más de dos minutos para quedarse a vivir for free dentro de tu cabeza gracias a una base rítmica que acerca el R&B hacia las fronteras en las que bordea con el dance-pop más preñado de sensualidad. En los créditos de producción, la artista consta junto a kimj y un Zack Seckoff que ya le echó una mano en “Quantum Baby” (allá junto a Ricky Reed).
El ADN de Tinashe sigue intacto en este himno empoderado que, como no podía ser de otra forma, viene acompañado de un videoclip dirigido por Onda que celebra a la vez que ironiza sobre el carácter prefabricado de ciertas popstars de las que parece chotearse en una escena en la que aparece en un programa de televisión marcándose un bailecito ramplón y tiktokero como el que la hizo viral. Claro que, a continuación, el tramo final de la pieza consiste en una coreo real que ríete tú de las burradas k-pop.
Más todavía: el clip también recuerda a aquellos años finales de los noventa en los que todos nos preguntábamos constantemente por qué había tías que salían de fiesta en verano con el mínimo de ropa aceptable en el estío pero con calentadores peludos a lo Chewbacca. Aunque esa es otra historia. Algo que a lo mejor solo está en mi cabeza… ¿Igual que la posibilidad de que el la-la-la-la-la del estribillo sea un homenaje al “Milkshake” de Kelis? ∎