Aquí no hacen falta grandes despachos periodísticos para ventilar la cuestión con la que acaba el párrafo anterior: Linda Perry es la cantante y líder del grupo 4 Non Blondes, conocidos por su hit noventero “What’s Up”. Y ya está. No hay más. Si te suena Perry, tiene que ser por haber fustigado al mundo entero con esa canción jipilonga que los que escuchábamos la radio en los noventa acabamos sufriendo hasta lo indecible y que, al parecer, ha superado la prueba del paso del tiempo y se ha hecho viral de nuevo en los últimos meses por algún trend random de TikTok. O por lo que sea. Vete tú a saber.
También es cierto que la artista está intentando protagonizar una especie de regreso a la industria musical en solitario. Hace unas semanas lanzó “Feathers In A Storm”, el primer single de su nuevo disco “Let It Die Here”. Y, aunque parece que la canción ha encontrado su sitio y no ha caído en la irrelevancia absoluta, por lo que Linda Perry recala en esta sección es más bien porque ha aprovechado la impronta informativa para dejar claro que tiene opiniones. Y que ha aprendido la lección trumpiana (esa que dice que, para mantenerte en el candelero, debes lanzar al menos una bomba informativa diaria), lo que significa que no se va a callar la boca por nada del mundo.
Hay veces que la tía se limita a los trilladísimos consejos de artista que lleva varias décadas en la industria de la música. Pero, por lo general, a lo que se está dedicando es más bien a aportar pruebas de que, efectivamente, es una artista que lleva varias décadas en la industria de la música. Porque puede que no lo sepas (o, muy probablemente, no te importe), pero esta mujer ha sacado a pasear un currículum que le sirve para reivindicar trabajos de los que es autora pese a que los conozcamos en voz de otras divas. A ella debemos el “What You Waiting For?” de Gwen Stefani (antes de que la cantante de No Doubt empezara a oler a rancio). También escribió el “Get The Party Started” de Pink, por mucho que se ría de él afirmando que lo compuso en clave de broma. Y su firma consta en los créditos del “Beautiful” de Christina Aguilera, algo que la misma Perry sacó a colación sin venir a cuento durante su presentación de Sombr en los recientes premios AMAs 2026.
Claro que sus declaraciones no se han limitado a su currículum, sino que también se ha auto reivindicado como parte de la comunidad LGTBIQ+ y ha empezado a tirarle la caña a nuevos artistas a los que se ve a la legua que quiere producir. A partir de ahí, sin embargo, ya entramos en el área peligrosa de las declaraciones… Empezando por animar a todo el mundo a que abrace la IA y siguiendo por excusar a Nicki Minaj en su reciente alineación con la nación MAGA, afirmando que la actuación de la rapera debe explicarse con alguna historia turbia que desconocemos: algún favor debe necesitar de Trump para haber hecho lo que ha hecho.
Dos de sus declaraciones, sin embargo, se han llevado la palma en lo problemático. Para empezar, esta entrevista en la que llama “pussy” a Billie Armstrong y destapa que fue contactada por Green Day para producir el disco posterior a “American Idiot” pero que, en cuanto estos se enteraron de que la productora había estado codeándose con Christina Aguilera y Pink, decidieron dar marcha atrás. Lo que la tía no se tomó demasiado bien. Aunque lo más problemático es la ojeriza que Perry parece tenerle a Madonna: le han bastado un par de apariciones públicas para evolucionar del “le propuse el ‘Get The Party Started’ a Madonna antes que a Pink” al “cariña, eres irrelevante y ya solo te dedicas a seguir tendencias en vez de crearlas”. Todo ello antes de coronarlo todo con “Madonna, mi ciela, llámame si quieres volver a ser relevante”. Porque, obviamente, justo cuando la Ciccone tiene al mundo convencido de que su “Confessions II” va a ser cosa seria, lo que está clarísimo que debería hacer es asociarse con esta mujer que durante 500 años ha sido conocida exclusivamente por habernos torturado con “What’s Up”.
Lo más extraño del caso (o, por lo menos, lo que a mí me parece más extraño) es que Linda Perry todavía no se haya memeficado hasta el infinito y más allá. Porque tenemos que admitir que esta señora con una estética de dudoso gusto es un meme andante. Pero, por desgracia, por ahora solo hemos tenido un trend digno de mención que pone sobre la mesa la posibilidad de “Linda Perry y Louie Vega peleándose por un sombrero gigante”. Algo que otro usuario soluciona con este gif animado que ahora no me podré quitar de la cabeza cada vez que vea a Linda en mi pantalla opinando sobre cosas.
No me cabe duda alguna, de hecho, que tarde o temprano Linda Perry opinará de la nueva obsesión de las redes sociales, que no son los vídeos de “robot fails” sino el hecho de que Fox News emitió un programa al que se invitó a una persona que clarísimamente llevaba una máscara hiperrealista. El colaborador en cuestión es (presuntamente) Robert Harward, un vicealmirante del ejército yanqui que, a sus 69 años, lució en pantalla con una piel más tersa que la de Jeff Bezos después de sus recientes 700 inyecciones de botox.
Claro que también lució un colgajo inquietante en la parte inferior del cuello que es imposible no detectar como el borde plasticoso de una máscara hiperrealista que se salió de la camisa en la que debía haber estado bien recogidito. No ayuda que, un día después, la Fox News volviera a invitar al tal Harward y, esta vez, sí que se acordaran de meter el cuello de la máscara por dentro de la camisa. ¿Resultado? Furor conspiranoico de los que han querido ver en este señor a un actor al que la cadena de noticias suele recurrir en papeles tan variados como exmilitante antifa o informante de la mafia mexicana.
No iba yo a meterme en la camisa de once varas de lo de Zapatero porque, la verdad, todavía es demasiado temprano para saber si en este caso hay un fundamento real o estamos ante otro intento de la derecha de instrumentalizar la justicia para desgastar al actual gobierno de Pedro Sánchez y, de paso, crear el suficiente ruido para que todo lo de la Kitchen pase desapercibido. El tiempo pondrá todo en su lugar… Aunque, por ahora, y a nivel estrictamente viral, la cosa promete.
Porque tan solo llevamos unos días con esta investigación y ya tenemos una primera febrícula digital gracias a los fotos de la caja fuerte de Zapatero, que tardaron cero coma en aparecer en todos los noticiarios y que en las redes se han tomado de forma polarizada. Me dicen por el pinganillo que en X ven indicios delictivos en la colección de joyas y relojes encontrados en la caja fuerte. Mientras tanto, en Bluesky ven más bien las cuatro joyas familiares que cualquiera suele tener en una caja fuerte.
Será por eso que en Bluesky lo han celebrado con un trend basado en la siguiente fórmula: “En la caja fuerte de Zapatero han encontrado + texto predictivo”. Las múltiples variaciones de esa fórmula ha dado mensajes tan divertidos como “Dime si no es sospechoso que Zapatero tuviera el collar de Milady de los Tres Mosqueperros en su caja fuerte” o “En la caja fuerte de Zapatero había una vivienda de protección oficial dada a dedo”. Porque estaba claro que la visión política se acabaría filtrando en bromas como “En la caja fuerte de Zapatero han encontrado el nombre real de M. Rajoy” o “Qué pena que en la caja fuerte del despacho de Zapatero no hayan encontrado paquetes de dinero en metálico o sobres a nombre de personas desconocidas como M.Rajoy”. Ya se ve por dónde van los tiros.
Claro que también ha habido espacio para el memerío tradicional, con la recuperación de bromas míticas como esta o de películas icónicas como esta otra. Hay quien ha propuesto titulares alternativos como este: “La UDEF contrata a Rick Harrison para valorar las joyas de la caja fuerte de Zapatero”. Y ojalá. Aunque, a la espera de lo que todos estamos deseando (es decir: que Linda Perry se moje en aguas de política internacional y opine de una vez por todas sobre este escándalo), mis usuarios favoritos son los que reimaginan el fondo de una caja fuerte que en mi cabeza ya siempre se verá tal que así. ∎