Ante la idea de un medio tiempo de la Super Bowl que celebrase lo latino y fuera íntegramente cantado en castellano (algo terrorífico e inconcebible para la nación MAGA), no tardó en montarse una media parte paralela avalada por Turning Point USA. Aclaración: esta es la organización fundada en 2012 por el asesinado Charlie Kirk con la intención de difundir los valores conservadores en los campus de instituciones educacionales como institutos, colegios y universidades (lo que viene siendo la versión yanqui de Hazte Oír). El sarao se bautizó como All-American Halftime Show y se emitió a la vez que el de la Super Bowl en el Levi’s Station, por mucho que fuese pregrabada con antelación en Atlanta.
La intención del All-American Halftime Show era ofrecer una opción “profamilia, fe y libertad” en contraposición al libertinaje libidinoso y satánico de Bad Bunny. Y nada mejor para conseguirlo que un cartel formado por Lee Brice, Brantley Gilbert y Gabby Barrett, todo gente “conocida mundial” como La Veneno. El cabeza de cartel fue un Kid Rock que el mismísimo secretario de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., anunció bajo el lema MAHA (“Make America Healthy Again”)… Porque solo hay que verle la cara a Kid Rock para entender que es el ejemplo healthy que deberían seguir todo los niños yanquis.
Pero a lo que vamos: Turning Point USA monta este pifostio para aplastar los visionados del Conejo Malo, pero, a la hora de la verdad, resulta que un problema de licencias les impide retransmitirlo por X (que, obviamente, es el canal de comunicación natural de esta gentuza). Algo totalmente inadmisible para peña que opina (y, llegados a este punto, me asusta tener que reconocer que no sé si esto es en serio o no) que “Charlie didn’t die for this shit” (“Charlie no murió para esta mierda”).
Para lo que aparentemente sí que murió Charli Kirk fue para un medio tiempo que da mucha vergüencita ajena cuando lo pones al lado del de Benito Antonio Martínez Ocasio. No es de extrañar, entonces, que los visionados en YouTube de semejante estupidez fueran irrisorios. Y que el conteo final de esta comparativa dejara a la alternativa MAGA en unos números francamente ridículos si se les contrasta con la prepotencia pomposa que suelen gastar los minions de Trump.
¿Y las redes qué tal con esto del All-American Halftime Show? Pues un no parar. Para empezar, era estadísticamente imposible que no corrieran las bromas sobre la implicación de Erika Kirk en este sarao. Curiosamente, la viuda de Charlie Kirk, que está haciendo carrera exprimiendo su (presunto) duelo en actos públicos y audiovisuales, no apareció por Atlanta… Por mucho que este vídeo corriera como la pólvora asegurando que de tal guisa apareció la Princesa Guerrera de los MAGA. Una pena que todo se desmintiera y saliera a la luz la verdad (la del vídeo no es Erika, sino la luchadora profesional Charlotte Flair). Mi gozo en un pozo.
Lo que sí que parece bastante probado es que Kid Rock se marcó un lip sync como una catedral de grande, uno de los múltiples motivos por los que incluso artistas como Zach Bryan (que tiene toda la pinta de MAGA, pero no) hayan corrido a declarar que el All-American Halftime Show fue una vergüenza. Y, mientras en el estadio de la Super Bowl había gente tan absurda como esta palurda que se ha hecho viral por ponerse la media parte MAGA con auriculares mientras Bad Bunny hacía historia a 500 metros, el sentir general en redes sociales es que da igual lo racista que seas: no puedes intentar hacer creer a nadie que esta mierda fue buena. Así las cosas, resulta comprensible que ni el mismísimo Trump presenciara semejante despropósito. ¿Y cómo sabemos esto? Porque, si estaba despotricando contra Benito en tiempo real, eso solo puede significar que no estaba viendo la otra soplapollez, ¿no?
Ante el chaqueterismo patriótico ya típico del expresidente, la respuesta generalizada es bastante consensuada: “Estamos todos de acuerdo en que lo que diga Felipe González nos la pela muchísimo, ¿verdad?”. Eso no quita que siga siendo la risa recurrir a memes que no caducan, como este. Aunque también mola renovar algún que otro meme clásico para que se adapte a la más rabiosa actualidad.
Volvemos a la Super Bowl. Pero no a la Super Bowl de Bad Bunny, sino a la de otros que también actuaron y de los que las redes se han vuelto a enamorar. Green Day ofrecieron una actuación en la que bordaron el directo de una “American Idiot” cuya letra suena más vigente que nunca. Tan vigente que fue censurada in situ por una buena ristra de bleeps y pitidos. Y no solo porque las rimas contengan verdades como puños, sino también porque la banda ha hecho algunos cambios para reajustar frasecitas como “I’m not a part of the MAGA agenda” (“No formo parte de la agenda MAGA”) en sustitución de la antigua “I’m not a part of the redneck agenda” (“No formo parte de la agenda de paletos”).
La inclusión de “American Idiot” fue inmediatamente celebrada por las redes… Pero eso solo fue el principio porque, en otra actuación del mismo fin de semana, Billie Joe Armstrong dirigió un contundente mensaje a los agentes del ICE: “Estéis donde estéis, dejad vuestro trabajo de mierda”. Porque el tiempo lo pone todo en su lugar, y el lugar futuro en el que caerá esta gentuza va a ser un lugar asqueroso. Eso lo sabemos todos.
Curiosamente, hay quien incluso se ha sorprendido de esta vena política de Green Day, como si no hubiera sido siempre una banda preeminentemente política. Hay quien se ha lanzado a cancelarles porque “apesta cuando un artista habla de política”. Un argumento que ha sido respondido de forma especialmente gloriosa por este usuario de Bluesky: “Green Day should shut up about politics and just stick to singing songs about politics” (“Green Day deberían cerrar la boca sobre política y ceñirse a cantar sus canciones sobre política”). Porque, efectivamente, esta es una banda que ya mostró sus colores políticos cuando varias generaciones actuales estaban en pañales. Sí, me estoy refiriendo a su posicionamiento contra Bush en el lejano 2004.