Cuánta intensidad, la de la británica Jorja Smith en este su tercer disco, donde llueven amores a más no poder: su admirada Amy Winehouse estaría orgullosa; y también, creo, la Sade de “Your Love Is King”. Doce son las canciones que contiene, con letras de esas donde más que valorar la vida por las veces que se respira se hace por las que nos deja sin aliento. Nos podríamos tirar toda la noche ponderando su murmullo y su estruendo. Están las que vienen dando tormento, como es el caso de este par: “Muchas noches se convierten en días; me sorprende que no estés cansado. Muchas veces, de muchas formas, muchos juegos, muchas mentiras” (de “Pretend”), “No pude dormir la otra noche. Me quedé esperando; probablemente te llamé mil veces. Podrías haberme dado tranquilidad fácilmente. Te encanta tenerme en vilo, sin saber a qué atenerme. Soy leal, pero me estoy cansando de estas pruebas. Y aun así sigo ahí, cuando debería marcharme” (de “When It Gets Like That”).
Y luego están las que acolchan y/o encienden la mecha, y aquí va un trío, con perdón: “¿Cómo pudiste pensarlo dos veces (pensarlo dos veces, oh) cuando se trata de ti y de mí? Me haces sentir tan viva, tan viva” (de “Alive”; esta la canta con el nigeriano WizKid), “Tócame, necesítame, muéstrame que lo deseas. Ámame, abrázame, eres todo lo que conozco. Me amas, me complaces” (de “Young Heart”), “Ardiendo lentamente. No digas que no sientes el calor” (de “Make It Your Home”).
Sin embargo, todavía más que por esas letras, la intensidad del disco se refleja y palpa en la parte que suena. Y se baila. En su apuesta al doble o nada por el dancefloor: lo hace a cara de perro, o lo tomas o lo dejas. UK garage, funky house, 2-step, afrobeats, dancehall, jungle, grime… Ese es el menú. El de una rave que empieza a las dos de la madrugada. Queda aparcado, al menos de momento, su R&B introspectivo, con aquel soul. Los dos primeros discos fueron eso, pero esto es otro camino. El contexto ha cambiado. Menos cancha a la atmósfera de ternura melancólica y más a la del escarceo discotequero. Al cuarto de Jorja le cogió candela y no, no se quedó dormida, sino que, como ha declarado, lo que pretende es poner a todo dios a bailar skanking, “y no quiero hacerlo con una balada”. Ella ya venía avisando con perreo y energía, como cuando en 2017 sacó la cabeza en “Get It Together” con Drake y Black Coffee y en “On My Mind” con Preditah, o cuando “Little Things” se mostró como lo más extático de su segundo álbum, “Falling Or Flying” (2023). Así que ese es ahora el envite: this girl just want to have fun. ∎