Álbum

Lido Pimienta

Caribenya › ANTI-[PIAS] Ibero América, 2026
De repente me he visto a mí mismo como uno de aquellos chalados conspiranóicos. Un tarado de esos que vive en un sótano y va tejiendo conexiones imposibles en una pizarra con decenas de recortes de noticias de periódicos enganchadas en chinchetas, uniéndolos unos con otros a través de hilos.

Me ha pasado escuchando “Arrúllame”, el primer corte del nuevo disco de Lido Pimienta, “Caribenya”, publicado poco más de un año después de su anterior trabajo, “La belleza”. Había algo, si no mucho, en la orquestación, en su entonación, que habiéndome pasado desapercibido en sumomento, ahora me retrollevaba al tono del “LUX” de Rosalía, publicado unos meses después de “La belleza”.

Imposible que la catalana hubiera escuchado el álbum de la colombiana antes de ponerse a confeccionar el suyo. O tal vez sí. Ya os digo que estoy en modo conspiranóico. Quién sabe. Lo innegable es que los dos trabajos comparten estética sonora y fe. Ambos discos buscan su razón de ser a través de la exuberancia formal y la transcendencia mística (la diferencia es el reconocimiento que ha recibido cada una de ellas). Dos discos extremadamente europeos (así lo admite la propia Pimienta, cuando menos del suyo) modelados por dos artistas latinas –cada una de ellas con sus propios legados, circunstancias y contextos (y las polémicas por apropiación cultural que han unido en debate a ambas artistas)–.

Ignoro cuál será el siguiente paso que dará la Rusa. No sé hacia dónde enfocará su carrera con su próximo disco. Pero si (consciente o inconscientemente) estableciera nuevos paralelismos y se fijara en lo que ha hecho Lido Pimienta, lo más probable es que regresara a la época “Los Ángeles”-“El mal querer”.

Ideado como cara B de “La belleza”, algo así como un entretenimiento desestresante de lo mucho que le estaba exigiendo la creación de aquel disco (luego acabó de dar forma a aquellos nuevos temas desde la cocina de casa atendiendo a las tareas del hogar y las acabó de perfilar con la colaboración de diferentes productores: Grupo Jejeje, Chancha Vía Circuito…), “Caribenya” es un retorno de La Papessa de Barranquilla a los sonidos tradicionales del Caribe colombiano declinados a través de un lenguaje contemporáneo. Esa cumbia de vanguardia que tan bien expresa su título, acrónimo de Caribe y Enya: la efusividad y vitalidad sónica de su tierra encontrando cierto reposo en la vaporosidad y etereidad de la música de la irlandesa.

Y si bien es cierto que, como juego para quitar peso y descomprimir, amaga algún tema menor (“Así nací” es desconcertante y roza lo insufrible), en el otro extremo se sitúan piezas como “Tóxica”, “Talento”, “Hoy por ti”, en la que cuenta con la colaboración de Nelly Furtado (en “Libélula” quien la acompaña es la icono queer del reguetón Ana Macho), o “Marea”, que, más allá de mostrar su lado más combativo, político y reivindicativo, con letras que son alegatos sin eufemismos contra el machismo, el colonialismo y el racismo, no empequeñecen en la comparación con algunas de las mejores creaciones pretéritas de Pimienta. ∎

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