Nubes en Costa Rica. Foto: Sofía Segura
Nubes en Costa Rica. Foto: Sofía Segura

Entrevista

Las Robertas, el ahora se vive en familia

Las Robertas llevan más de quince años desbrozando su propio camino, aunque a priori el destino pareciera lejano o descabellado. Y ese camino desemboca este 2026 en “All We Need Is Now”, su quinto álbum, que van a presentar en directo esta última semana de julio en nuestro país: tocarán el jueves 30 en Zaragoza y el viernes 31 en Barcelona.

En “All We Need Is Now” (Spinda, 2026), el mensaje del sexteto costarricense Las Robertas –formado por Mercedes Oller (voz y guitarra), Fabrizio Durán (batería), Russell Davis (guitarra), Daniela García (teclados), Fabián Saavedra (guitarra) y Felipe Oller (bajo)–, aprovechar el presente, flota entre la psicodelia sesentera, el shoegaze, el ruido y la melodía de la manera más acertada posible. Sus texturas sonoras, a base de capas de guitarras y sintetizadores, te mecen en atmósferas reconfortantes en las que nunca falta la sensibilidad pop.

Hablamos por Zoom con Merche Oller, responsable del proyecto desde que se formaron en 2009, unos días antes de que se embarquen en la gira europea que los traerá a nuestro país los próximos días para tocar en la sala zaragozana Rock & Blues Café el 30 y en la barcelonesa sala Upload el 31.

“All We Need Is Now”, clip dirigido por Arma Blancx.

Es cierto que ibais tendiendo hacia estos sonidos, pero este álbum es un auténtico flashback a los primeros noventa, ese shoegaze envolvente, los guiños al sonido Madchester…

Sí, gracias. Muchas veces, cuando tocamos por Europa, llega gente mayor que nosotros que sí vivió eso y nos dice: “Sonáis a tal o a cual que vi en directo en los noventa”. Para nosotros eso es el mejor halago. Hemos escuchado non stop esas cosas de siempre, y tiene que salir por algún lado. Owen (se refiere a Owen Morris, productor de su disco anterior y de bandas como The Verve, Oasis o Ash) siempre decía: “Si ustedes hubieran existido en 1994 o 1996, estarían ya retirados con mucho dinero”.

Es curioso, siempre habéis trabajado con productores internacionales y justo aquí elegís que os grabe alguien local, Adrián Poveda, y sonáis más cercanos que nunca a esa época de la música británica.

La producción fue un trabajo de banda, de estar ensayando y definir cosas entre todos. Él lo que sí aportó fueron ciertos sonidos. Pero a nivel creativo y de composición fue cien por cien trabajo de la banda. Él grabó y después se mezcló en Argentina, con Estanislao López. Pero es que Adrián es amigo, sobre todo mío, desde hace más de veinte años. Él es un musicazo y también ha tocado en proyectos muy cool. Tenemos una amistad de años, tocó en mi boda un set acústico. De hecho, todos los de Las Robertas tocaron en mi boda. Es como un hermano mayor, para mí y para todos. Es una persona increíble, con gusto excelente y trabajar con él fue lo mejor, porque es como de la familia.

Da la sensación de que es un disco hecho con calma, tan meticuloso que parece que no habéis tenido prisa en acabarlo. ¿Cuánto habéis tardado en grabarlo?

Fue un proceso muy cool y muy chill, como vos decís. Pero no fue tanto tiempo, como dos meses. Ya estaba todo superensayado, compuesto, definido… Pero sí, fue como “OK, probemos otra capa de teclado por acá o hagamos unos coros más”, porque tampoco íbamos corriendo. Adrián es un tío supertranquilo y buena onda, entonces se sintió esa vibra que él transmitió también, cosa que nos hizo relajarnos.

“Adrián Poveda lo que sí aportó fueron ciertos sonidos. Pero a nivel creativo y de composición fue cien por cien trabajo de la banda. Él es un musicazo y también ha tocado en proyectos muy cool. Tenemos una amistad de años, tocó en mi boda un set acústico. De hecho, todos los de Las Robertas tocaron en mi boda”

Mercedes Oller

En las entrevistas de “Love Is The Answer” (2023), el anterior disco, comentabas que estabais en vuestro mejor momento. Tres años después, ¿seguís ahí, estáis peor, estáis mejor?

Creo que sí ha mejorado todo. Siento que este es mi disco favorito. Hasta Adrián, que ha escuchado todo desde el inicio, dice que es el mejor disco, y no porque participe él. Cuanto más viejillo se hace uno, tiene más confianza en sus cosas, y eso ayuda.

Este álbum es un ejercicio artístico completo, con un diseño y unos visuales que encajan a la perfección con el contenido sonoro. Sé que Juliana Quesada, que es la responsable del arte, ya os había hecho fotos en directo, pero no había trabajado en disco con vosotros. ¿Había hecho otras portadas?

No, Juli… Es que Juli es como mi hermana menor, es que todo es muy familiar por acá. Yo soy diseñadora, tengo una marca, soy artesana. Hago joyería y bolsas y cosas con cuentas. Juli también ha tenido su proyecto creativo, nos conocemos desde hace seis años y desde ahí hemos colaborado juntas. Aparte, somos casi vecinas. Ella es como mi hermanita, es una artista multidisciplinar, hace fotos, ilustración…, siempre ha hecho de todo. Un día me enseñó un experimento y dice: “Ay, mira qué ‘cool’ estas fotos de estas mariposas que tomé y le agregué como una sobreexposición de no sé qué”. Y yo: “Juli, eso es perfecto para el disco, hagámoslo”. Es una genia talentosísima.

También está esa línea analógica y de grano gordo, para la que tenéis al español Juan Álvarez, Arma Blancx, que os hace los vídeos ¿Cómo disteis con él? ¿Le dais pautas? Ese regusto al “Loveless” de My Bloody Valentine es brutal…

Es mi primo. Es que, por parte de mi papá, mi hermano y yo somos españoles. Y Juan es como mi gemelo telepático. Yo le digo: “Haz lo que quieras”. Él también es superfan de todo, de Lush, Beach House, Slowdive, Mazzy Star... ¡Ajá!, separados al nacer. Mi tía nos dice los Gemeliers porque siempre estamos como conectados y nos gusta lo mismo: el estilo de vestir, estética, música. Es como un miembro más. Cuando vamos a tocar a Europa se viene con nosotros y nos ayuda a vender merch.

Daniela García, Felipe Oller, Mercedes Oller, Russell Davis, Fabián Saavedra y Fabrizio Durán. Foto: Sofía Segura
Daniela García, Felipe Oller, Mercedes Oller, Russell Davis, Fabián Saavedra y Fabrizio Durán. Foto: Sofía Segura

La mariposa Morpho que sale en la portada es símbolo nacional de Costa Rica. ¿Podríais Las Robertas ser símbolo nacional en algún sentido o encajáis mejor en escenas extranjeras? Porque, por ejemplo, en vuestro perfil de Instagram predomina el inglés.

Sí, claro, porque tenemos fans y público de todos lados. A veces, honestamente, me gustaría poner cosas en español, pero por perezosa y por falta de tiempo es como “ay no, no quiero traducir este post”. Aparte, tenemos sello en Estados Unidos y hasta de Japón nos escriben. Lo más fácil es en inglés, la verdad.

¿Pero os sentís integradas en la escena costarricense?

Más o menos. Obviamente nosotros llevamos tiempo tocando acá y sí. Pero creo que Costa Rica siempre ha puesto una barrera a la banda, desde el día uno. Aparte del machismo, cuando empezamos a tocar, superjovencitos y con chicas en la banda, decían: “No saben tocar nada, tres acordes. ¿Por qué les ponen efectos en la voz?”. Blablablá. Siempre ha habido un poquito de resistencia. La banda ha tenido su proyección fuera y vos sabes: pueblo pequeño, infierno grande. Pero obviamente nosotros tenemos nuestros amigos acá, tocamos con gente con la cual compaginamos no solamente a nivel musical, sino como amigos de toda la vida.

En cuanto al machismo: ¿seguís teniendo que luchar contra esos comentarios de que os va bien porque sois mujeres, con toda la trayectoria que tenéis?

Es que siempre es como un factor sorpresa, uno nunca sabe. Personalmente, he tenido que desarrollar esta coraza con los hombres y algunos me tienen hasta miedo. Por el mismo bullying que he sufrido desde el día uno que tenía una banda, antes de Las Robertas. Era como “ay, esta inepta que no sabe tocar solos”. Además, como me veo blanca, como europea, también es “ay, es que es millonaria”. Y no. A raíz de eso, desarrollé una coraza y aunque todavía no falta algún hombre que venga a decirte algo, ya son muchos años y una se da más a respetar. Pero sigue pasando.

“Creo que Costa Rica siempre ha puesto una barrera a la banda, desde el día uno. Aparte del machismo, cuando empezamos a tocar, superjovencitos y con chicas en la banda, decían: No saben tocar nada, tres acordes. ¿Por qué les ponen efectos en la voz?’. Blablablá. Siempre ha habido un poquito de resistencia”

Mercedes Oller

El álbum gira en torno a vivir el presente como proceso de sanación, pero parece que la música como sanación lleva ahí toda la vida para ti, tanto en el disco anterior como cuando tuviste que dejar el ballet profesional y refugiarte en la música.

También, pero cada cosa trae su cosa.

¿Crees que habrías sido más feliz como bailarina?

No, la verdad que no. Porque siento que el ballet no me hubiera dado tantas oportunidades de conocer a tanta gente increíble que considero mi familia. Y todas las oportunidades que la música nos ha dado para viajar y conocer lugares del mundo. Obviamente extraño mucho bailar, pero no es lo mismo. Es hermoso, pero es algo muy exigente, no solamente físicamente por las lesiones, es que mentalmente es demasiado demandante. El ballet, aparte, es una carrera supercorta. Vos puedes seguir haciendo música el resto de tu vida, pero bailar no. Según yo lo veía, y mi familia, estaba destinada para bailar...

Y si ahora pudieras hablar con la Merche recién lesionada, o con la Merche del 2010 que vio salir “Cry Out Loud”, el primer disco de Las Robertas, ¿le darías algún consejo?

Ay, miles, miles. Saber poner límites. Bueno, eso aplica a todo, pero el mundo de la música obviamente no es fácil y, si uno viene todo inocentón, como una niña, demasiadas cosas pueden pasar. Pero, en la vida en general, poner límites, aprender a valerse por uno mismo y no dar tanta importancia a lo que diga la gente… Esa confianza que tal vez tengo ahora por envejecer o por madurez, eso me hubiera encantado tenerlo. Pero cada etapa de la vida pasa por algo.

Carrera de confianza. Foto: Fernanda Córdoba
Carrera de confianza. Foto: Fernanda Córdoba

Quizá es esa madurez: parece que en este disco os mostráis más vulnerables, pero también más esperanzados. ¿En qué momento estáis psicológicamente?

Psicológicamente estoy muy tranquila. Siento que después de todo lo del COVID y ese período, que me generó mucha ansiedad y fueron épocas muy desesperanzadoras..., toda esa época le enseñó a uno a vivir el presente. Uno nunca sabe qué va a pasar mañana, si otra pandemia, si una guerra… El mundo está muy convulso: lo de Palestina, los terremotos, todas estas cosas… La vida es muy frágil. Si uno está tan agobiado por cosas en las que no puede aportar, ayudar o cambiar, enfocarse en el presente no te vuelve más loco.

Crecisteis en los noventa con mucho rock alternativo, con familias musiqueras, pero creo que quien te cambió la vida fue The Velvet Underground.

Sí, crecimos con MTV. Era lo que uno veía, y tal vez porque a todos nos llamaba la atención la música desde pequeños fue increíble poder crecer con eso, con vídeos de Cranberries, Smashing Pumpkins…, cuando el rock era lo que había… MTV tenía un programa que se llamaba ‘120 minutos’. No sé si allá lo daban.

Sí, lo grabábamos y lo repetíamos hasta la saciedad.

Exacto. Yo descubrí allí a Sonic Youth, Mazzy Star, un montón de bandas así. Pero también ponían cosas más antiguas. Y para mí The Velvet Underground fue un antes y un después, porque me abrió un montón de música por descubrir. Y buscabas en blogs, hacíamos mixtapes de CDs diseñando la carátula, conocías en la universidad gente afín musicalmente… Recuerdo cuando descubrimos a Cocteau Twins, que fue increíble. Esta dinámica se ha perdido.

“Yo descubrí en la MTV a Sonic Youth, Mazzy Star, un montón de bandas así. Pero también ponían cosas más antiguas. Y para mí The Velvet Underground fue un antes y un después, porque me abrió un montón de música por descubrir. Y buscabas en blogs, hacíamos mixtapes de CDs diseñando la carátula, conocías en la universidad gente afín…”

Mercedes Oller

Es que desde que empezaste ha cambiado totalmente internet: desde esos blogs o MySpace al TikTok o la dictadura del algoritmo... ¿Cómo os adaptáis a este entorno actual? ¿Pasáis del tema?

De TikTok sí pasamos… superpasamos. Habíamos abierto una cuenta, pero siento que no queremos ser tampoco víctimas del sistema en ese aspecto. O sea, yo soy una señora, yo no voy a ir ahí a ponerme a hacer el look del día con mi música y cantar, porque no me sale natural. En Instagram sí subimos cosas, porque siento que Instagram es como de nuestra generación. Pero ya TikTok siento que es demasiado. Puede que nos hiciera llegar a un público más amplio, pero… Aparte, a veces me imagino, ¿qué pasaría si por ejemplo Anton de Brian Jonestown Massacre ve un vídeo mío ahí de un outfit?... ¡Qué vergüenza!. Siento que hay bandas que lo hacen y les sale de manera natural, o son más jóvenes. Pero tal vez por la escena de la cual formamos parte o por lo que nos gusta, nosotros no tenemos nada que ver.

“It’s Alright (Open Your Eyes)” es una canción esperanzadora y reconfortante. ¿Está dirigida a alguien en concreto?

Realmente no, es como para mí misma. Esa letra la hizo mi esposo, el guitarrista del pelo largo (Russell Davis). Hacemos mucha música juntos en la casa. Y tal vez fue que me vio medio triste, pero siento que es algo que se puede adaptar a muchas situaciones emocionales. A mí me gusta eso, aconsejarme a mí y que le llegue a otros también. Conceptos generales, que la música sea un consuelo o un espacio seguro donde sentirse mejor.

Pues creo que lo habéis conseguido, es un gran disco.

Muchas gracias, Laura, voy a llorar. Nosotros estamos tan felices con el disco que, si le llega a la persona que le tenga que llegar, es lo que importa. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados

Rockdelux
Ministerio de Cultura
Ministerio de Cultura

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición, del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.