La playlist de Leila Méndez, fotógrafa autodidacta con más de 25 años de trayectoria editorial y publicitaria, funciona como un retrato paralelo a su ensayo para Anagrama “Disparos contados. Fotografiar con actitud analógica en la era de la inmediatez” (2025). Igual que en su trabajo para ‘El País Semanal’, ‘Vogue’, ‘The Guardian’, así como en esta casa, aquí mezcla intuición y atmósfera: de la bruma emocional de Talk Talk y Cocteau Twins a la calidez de Helado Negro o Khruangbin con Leon Bridges. Un mapa sonoro que refleja su forma de investigar el mundo: disparando hasta obtener una respuesta emocional. Cada canción funciona como una imagen posible: fragmentos de luz, actitud y memoria que acompañan su forma de fotografiar.