Desfachatez rock . Foto: Dean Bradshaw
Desfachatez rock . Foto: Dean Bradshaw

Entrevista

The Hives: “El rock es como un bufón del rey: debe decir lo que otros no pueden”

Con más de tres décadas de carrera y un regreso discográfico, “The Hives Forever Forever The Hives”, The Hives siguen siendo una fuerza inquebrantable en el rock. Pelle Almqvist, su carismático líder, comparte reflexiones sobre música, rebeldía, psicología y lo que significa mantenerse fiel a uno mismo en un mundo que cambia a toda velocidad.

Es un príncipe sueco, pero su corona es apócrifa. Y, si bien la aureola está bañada en oro, no es un Estado lo que le pertenece como monarca, sino los corazones de millones de melómanos que llevan más de treinta años aplaudiendo sus designios. Pelle Almqvist, como líder de The Hives, ha perdido más kilos sudando la gota gorda sobre los escenarios que muchos velocistas etíopes entrenando bajo el abrasador sol del Cuerno de África. No muda su traje –ya uniforme– ni aunque la sala esté a temperatura de horno. Y tampoco para quieto. Su música, sus letras, no son para nada inocentes, pero sí mantienen la esencia pueril y juguetona, enérgica, a la que se debe el rock. Un género que, junto con el punk, es el componente esencial de la fórmula química que da a The Hives –el grupo lo completan Nicholaus Arson (guitarra), Vigilante Carlstroem (guitarra), Chris Dangerous (batería) y The Johan And Only (bajo)– su sonido. Una firma única, reconocible incluso bajo el agua, de la que no se han desprendido jamás. Ni con su nuevo disco, “The Hives Forever Forever The Hives” ([PIAS] Ibero América, 2025), tan potente y anfetamínico como siempre, aunque tal vez un puntito menos dado a la trascendencia lírica. Lo presentarán en directo en noviembre en Barcelona (1 de noviembre) y Madrid (2).

En la madrileña Plaza Santa Ana, un Pelle ataviado con su riguroso traje y aura de político en campaña recibe a Rockdelux con una encantadora sonrisa. Contra el prejuicio, no se hace el sueco en nada ni despacha esa actitud glaciar que se achaca al lugar de su partida de nacimiento. Es amable, tierno y vivaracho. Y eso contando con que, para empezar, la conversación no descorcha lúbrica en coincidencias...

Vestidos para el éxito. Foto: Dean Bradshaw
Vestidos para el éxito. Foto: Dean Bradshaw

Me parece un disco brutal, pero debo confesarte que “The Death Of Randy Fitzsimmons”, que publicasteis en 2023, me pareció un disco más profundo líricamente que este último. ¿Qué opinas?

Discrepo totalmente. Creo que este álbum tiene más significado. Es más variado en sonido. A veces, si tiene palabrotas, la gente cree que es menos profundo. Pero hay que escuchar más.

Tal vez.

Es bueno que la gente tenga sus propias opiniones. A mí personalmente me gusta mucho este álbum. Es interesante cómo la gente lo percibe de formas tan dispares. Algunos dicen que es un disco diferente, otros que suena a The Hives de siempre. Algunos dicen que es más punk... Nosotros intentamos que el anterior fuera más punk que este. Al final, solo es música de The Hives.

¿Por qué lanzasteis este álbum tan pronto después del anterior?

Los hicimos casi al mismo tiempo, pero no lo dijimos. Fueron procesos paralelos. Durante esa década sin discos, me refiero al tiempo transcurrido entre “Lex Hives” (2012) y “The Death Of Randy Fitzsimmons”, discutimos mucho, pensamos, descubrimos cosas. Luego fue más fácil hacerlo. También fue como un efecto kétchup: primero nada, luego todo.

Leí en una entrevista que dijiste que el rock’n’roll debe tener un estilo infantil. ¿A qué te refieres?

Para mí, el rock’n’roll adulto no es rock’n’roll. Debe tener un entusiasmo infantil. Si tocas una canción de rock de manera adulta... no sé, es como Eric Clapton o algo así. Me encanta Tom Waits, pero no lo veo como rock’n’roll. El espíritu infantil es esencial. Si lo pierdes, es como tocar música disco que no se puede bailar.

¿No te parecen curiosos esos grupos que siguen tocando música muy cañera con casi 70 palos?

No lo creo. Es lo que me gusta. Si pierdes esa energía, pierdes lo más importante. Es como café descafeinado o Coca-Cola sin azúcar. No tiene sentido.

Hablando del nuevo álbum, ¿cuál crees que representa mejor la esencia de la escena actual?

Diría “Legalize Living”. Es mi canción favorita del disco. Representa bien quiénes somos. Lo curioso es que algunos la ven como una canción pop, otros como metal pesado. Ya ni sé qué es... Solo sé que la hicimos.

“Legalize Living”. Vídeo dirigido por Filip Nilsson y Henry Moore Selder.

Os vi en La Riviera el año pasado y no te quitaste el traje en ningún momento. Me dije: “Joder, este tipo debe estar muriéndose de calor”.

¡Claro! Estaba sudando como un pollo. Pero me emociona poder seguir haciéndolo. Es difícil tocar a media velocidad. Quiero darlo todo, y mi outfit es mi seña. Si no estoy agotado al final, siento que no lo hice bien.

Hablemos de la canción “Enough Is Enough”. ¿Crees que la polarización hace que la gente sea más tonta?

Sí. Y no solo lo creo: hay estudios que lo confirman. Si miras tu teléfono tres horas al día, pierdes materia gris. La gente quiere discutir por todo. “Enough Is Enough” dice que ambos bandos están equivocados. Se asustan cuando alguien piensa diferente. Están tan encerrados en sus burbujas que no soportan una mínima diferencia.

En ese contexto social, ¿cuál es el rol del rock’n’roll?

Ser como un bufón del rey: decir lo que otros no pueden. Muchas letras fueron escritas hace años y ahora parecen más relevantes que nunca. Es casi profético. Las cosas han cambiado mucho en veinte años.

“Para mí, el rock’n’roll adulto no es rock’n’roll. Debe tener un entusiasmo infantil. Si tocas una canción de rock de manera adulta... no sé, es como Eric Clapton o algo así. Me encanta Tom Waits, pero no lo veo como rock’n’roll. El espíritu infantil es esencial”

Pelle Almqvist

Todo ha cambiado, menos The Hives.

Exacto. Ahora hace 40 grados en Madrid, los conciertos cuestan diez veces más, pero la música es gratis. Cuando lanzamos nuestro primer disco, no existía internet. Recibí mi primer email en 1997. Ahora está en tu cabeza todo el rato. El mundo ha cambiado, pero nosotros seguimos igual. El espíritu de The Hives sigue siendo el mismo.

¿Dentro de la banda, sentís que sois iguales?

Discutimos sobre las mismas cosas. Nos hemos vuelto un poco mejores en no discutir tanto y en dejarnos solos. Pero también pasamos diez años sin hacer un álbum. Ahora hemos vuelto a comunicarnos. Cambiamos un poco nuestra forma de trabajar. Hemos tenido todo tipo de relaciones entre nosotros: hemos sido amigos, colegas, hermanos... Una banda contra el mundo. A veces hemos estado incluso en contra de nosotros mismos. Es como cualquier relación que puedas tener. Es como un experimento de psicología de 33 años. Es agotador, pero también es como... no puedo dejarlo. Es demasiado interesante.

¿Qué significa ser un rebelde hoy en día?

Es raro, porque hay una ilusión de libertad. Parece que puedes hacer lo que quieras, pero en realidad estás eligiendo entre veinte barras de chocolate. Puedes escoger qué trabajo te va a matar, pero no cambia mucho. Muchos temas del nuevo disco hablan de eso: pensar por uno mismo. “Born A Rebel” trata de cómo crecí. Nunca encajé en la sociedad. No quería hacer lo que mis padres decían, no quería ir a la escuela. No quería hacer nada hasta que formamos la banda. Entonces encontré algo que sí quería hacer.

Si no estuvieras en The Hives, ¿qué crees que estarías haciendo ahora?

Ojalá hubiese encontrado algo que me gustara, porque odio todo lo demás. Estudié un poco para ser psicólogo, pero no sé si quiero estar escuchando a gente sentirse mal todo el tiempo. Quizá habría sido psicólogo... o parte de un escuadrón de élite, no sé.

Pelle Almqvist, Vigilante Carlstroem, Nicholaus Arson, The Johan And Only y Chris Dangerous. Foto: Dean Bradshaw
Pelle Almqvist, Vigilante Carlstroem, Nicholaus Arson, The Johan And Only y Chris Dangerous. Foto: Dean Bradshaw

¿Qué consejo le darías a la nueva generación de músicos?

Primero: ¿quieres hacerlo por pasión o para ganar dinero? Porque si es por dinero, es el peor plan de negocios que existe. Hacer música es caro, especialmente si haces giras. Tienes que hacerlo solo si sientes que es lo único que puedes hacer. El mejor consejo que tengo es este: el dinero que no gastas es más importante que el que ganas. Si quieres ser artista, aprende a vivir con poco. Y aprecia las cosas que no se compran con dinero.

Te está sonando muy de economista...

Bueno, mantener una banda por 33 años requiere que sepas cómo pagar el alquiler y comer. Ser parte de una banda te obliga a hacer un poco de todo: dirección artística, diseño de camisetas, presupuestos... Hacer música es lo que te empuja, pero todo lo demás también es parte del viaje. Es desafiante, pero divertido.

¿Qué lecciones aprendiste en tu carrera que no esperabas al principio?

Al principio hacíamos todo nosotros mismos. Pensábamos que entendíamos lo que pasaba en Estados Unidos, pero cuanto más voy, menos lo entiendo. También aprendí que la economía es mucho más importante de lo que creía. Nunca pensé mucho en el dinero, pero ahora sé que necesitas encontrar formas de sentirte satisfecho sin gastar. Hay que vivir de la energía que viene de crear. Eso es lo que mantiene a los artistas en movimiento.

¿Qué pasa cuando alguien empieza a hacer dinero con tu arte y no eres tú?

Si alguien está haciendo dinero con tu banda, ese deberías ser tú. Y si nadie lo está haciendo, al menos asegúrate de que todos lo hacen porque es molón. La industria musical siempre intenta aprovecharse de ti. Hay que estar alerta. Es agotador, pero también te da energía para protegerte. Tal vez por eso seguimos: no queremos que otros ganen por nosotros. Tener adversarios puede ser útil. A veces lo que no te mata te hace más fuerte... pero no siempre. A veces solo te deja hecho polvo.

“Si alguien está haciendo dinero con tu banda, ese deberías ser tú. Y si nadie lo está haciendo, al menos asegúrate de que todos lo hacen porque es molón. La industria musical siempre intenta aprovecharse de ti. Hay que estar alerta”

Pelle Almqvist

¿Cómo ves la resiliencia en todo esto?

La resiliencia es una habilidad... aunque ojalá no tuviera que haberla aprendido. Ojalá nadie me atacara. Hay una canción en el disco llamada “Path Of Most Resistance”. La idea es que, para tener una vida con sentido, tienes que buscar resistencia. Si todo es fácil todo el tiempo, te preocupas por tonterías. Estamos hechos para preocuparnos. Así que mejor preocúpate por algo que valga la pena.

¿Es hacer música una forma de resistencia?

Sí. Hacer buena música es muy difícil. Si vamos a lanzar un álbum, tiene que competir con todo el rock’n’roll que ya existe. Y eso es jodido. Un amigo mío decía que siempre deberías estar haciendo tres cosas: una que haces bien, una que te guste aunque no seas tan bueno y una que te cueste mucho. Así aprendes y te mantienes humilde.

Suena como si realmente hubieras estudiado psicología.

Tal vez(ríe). Deberías pagarme por esta sesión.

Para terminar: ¿qué ha sido lo mejor y lo peor que te ha dado tu carrera musical?

Lo mejor es la sensación de que soy bueno en algo. Me da confianza. Es increíble que hayamos logrado algo que parecía imposible para unos chicos de una ciudad pequeña en Suecia. Eso me hace sentir valiente y poderoso. Lo peor es perderme todo con mis amigos: todas las fiestas, todos los veranos. Siempre estoy trabajando cuando los demás descansan y libre cuando los demás trabajan. Me pierdo muchas cosas. Es una existencia extraña que solo puedes compartir con gente que está en bandas. No puedes explicárselo a tus amigos o familia. Es como estar en el ejército o trabajar en el mar. Pero, igual que los viejos marinos, no puedo estar lejos de ello, aunque sea un sacrificio. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados