Durante los primeros años de la década de los ochenta, Estados Unidos estaba sumido en una gran crisis económica originada por dos recesiones consecutivas a causa de una inflación desatada. Ronald Reagan gobernaba el país con mano dura y sus reaganomics –así se llamó a su política económica de la época– causaban estragos, sobre todo en las clases desfavorecidas: bajada de impuestos, aumento del gasto en defensa, gran disminución del gasto social... Todo lo cual se traducía en barrios con mayoría de negros y latinos como el Bronx absolutamente depauperados y convertidos en una jungla de ratas, yonquis, delincuentes, traficantes y buscavidas.
1 de julio de 1982. Hace hoy justamente 44 años el sello Sugar Hill Records publicaba un maxisingle con un tema destinado a cambiar el rumbo de la historia musical, “The Message”, en el que Grandmaster Flash & The Furious Five hacían una radiografía perfecta de la vida en el Bronx en ese mismo momento y, de paso, una acendrada crítica de los reaganomics y sus consecuencias. Está claro que antes que ellos ya habían editado discos de rap gente como The Sugarhill Gang o Kurtis Blow. Pero en 1982, el año en que el sida adquiere ese nombre y comienza su cabalgada infernal, el mismo año en que Afrika Bambaataa & The Soulsonic Force lanzan el seminal “Planet Rock”, Grandmaster Flash And The Furious Five se constituyen como el puente entre ese rap todavía unido a la estética de la disco music y el hip hop combativo que iba a llegar con Run DMC, Beastie Boys y Public Enemy.
Y “The Message”, un excitante tema conducido por un ritmo minimalista en el que se aprecia la huella de la música disco, el funk, el electro e incluso el dub, se erigiría como la más fiel y perfecta radiografía del Bronx de entonces, barrio del que procedía el colectivo que lideraba Joseph Saddler (el DJ y productor Grandmaster Flash) y que es fácilmente identificable en las palabras del magnético estribillo del tema, que se repite como un mantra: “A veces es como una jungla, y me pregunto cómo hacer para evitar hundirme”.
Con un flow nítido e insuperable, el MC más reconocible en la canción es Grandmaster Melle Mel (Melvin Glover), que 25 años después, con el nombre de Grandmaster Mele Mel (había desaparecido una ele de su nombre), publicaría el álbum “Muscles”, en el que incluía una especie de segunda parte, “M3 - The New Message”, que no estaba nada mal y seguía el mismo patrón rítmico. Pero, junto a cierta crítica social, incluía también autobombo y exhibición de músculos. Era el mismo año, 2007, en el que Grandmaster Flash & The Furious Five entraban a formar parte del Rock & Roll Hall Of Fame, primer artista de hip hop en conseguirlo. Cinco años antes, “The Message” había tenido el honor de ser la primera grabación de hip hop en entrar a formar parte de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, haciendo de nuevo historia.
Una refulgente joya musical que demostraba que el hip hop podía ser un magnífico instrumento de crítica social, por lo que no es de extrañar que Bob Dylan –inopinado pionero del rap en temas como “Subterranean Homesick Blues”– viera en el hip hop la nueva canción protesta e incluso llegara a rapear junto a Kurtis Blow en 1986 en el tema “Street Rock”. Escuchando “The Message”, incluso 44 años después, resulta fácil darle la razón a Chuck D cuando dijo aquello de que “el rap es la CNN de los barrios negros de América”. Contradiciendo al filósofo Marshall McLuhan, aquí el mensaje es el medio. ∎