En todas las casas cuecen habas. Puede que en Españita tengamos cosas como aquella fantasía del facherío que fueron las #CayeBorroka, pero en Gran Bretaña no quieren quedarse atrás y este fin de semana han celebrado una manifestación facha-congregación nazi-encuentro xenófobo promovido por Tommy Robinson. ¿Y quién es Tommy Robinson? En la Wikipedia lo describen tal que así: “Un activista político antiinmigración de nacionalidad británica, siendo uno de los activistas más prominentes de extrema derecha en el Reino Unido”.
Otra cosa interesante que arroja la Wikipedia es que este señor no se llama realmente Tommy Robinson, sino Stephen Christopher Yaxley-Lennon. Y que, de hecho, hasta llegar a su actual nombre ha pasado por muchos otros como Andrew McMaster (que suena a versión británica de MacGyver) o Paul Harris (que suena a tu vecino del quinto si es que vives en la Mánchester profunda). A lo que hay que preguntar: ¿cuánto te puedes fiar de un humano que no se aclara ni con su propio nombre?
Poco, diría yo. Mucho, han dicho todos aquellos que han decidido atender a la llamada de Tommy Robinson (o como quiera que se llame) para marchar por una ruta urbana londinense que desembocaba en Parliament Square. Allá, este evento bautizado como “Unite The Kingdom” ofrecía a sus asistentes una buena ristra de encendidos discursos como el de una tal KJK Posie Parker (de nuevo recurro a la Wikipedia para que me diga que esta tipa es “una activista antitransgénero y crítica del género, líder del partido Party Of Women”). Y, de paso, ¿por qué no gozarlo con actuaciones musicales al nivel habitual de la fachosfera? Por no contar con las chicas que subieron al escenario “disfrazadas” de mujeres árabes para, después del inevitable abucheo, ¡sorpresa!, revelarse como los típicos especímenes británicos cuya supremacía se estaba reivindicando en el acto. Nada superó, eso sí, al violinista oriental que ofreció una actuación con lonchas de bacon sobre los hombros.
Porque, por si todavía no lo has pillado, todo esto iba de pararle los pies al islam y echar de la isla a cualquiera que no fuera británico y muy británico (según los criterios patrióticos y lunáticos de los nacionalistas, claro). También iba un poco de hacerle la rosca a los de siempre… A Elon Musk, por ejemplo. Así que a nadie le extrañará que el dueño de X tuiteara ofreciendo su apoyo a los manifestantes y afirmando, básicamente, que Tolkien creó a los hobbits como metáfora de los británicos que eran incapaces de ver los horrores que ocurrían a dos pasos de sus casitas. Suerte que los imbéciles de los hobbits fueron rescatados por los hombres duros de Gondor. Y que por eso “es el momento de que Inglaterra se alíe con hombres duros como Tommy Robinson y que luche por su supervivencia o muera”. Ahí llevas una referencia tolkieniana aplicada a la ultraderecha actual.
Lo único bueno de este tinglado es que, un poco como ocurrió con las ya mencionadas #CayeBorroka o con el asalto al Capitolio yanqui, es inevitable sentir cierto placer al observar de cerca la colección de tarados que han decidido emplear su tiempo de esta forma tan desastrosa. En esta ocasión tuvimos a abuelos vestidos de colegiales y a señoras que querían hacernos llegar su mensaje exhibiéndose por encima de sus colosales pechos de plástico. También abundaron las gorras de MEGA (“Make England Great Again”) lucidas por chavales que no sabían ni lo que hacían allá. Porque, al final, estaba cantado que los fans de Tommy Robinson también lo iban a ser de Trump… Hasta el nivel de pedirle al presidente de los Estados Unidos que compre la isla y la arregle.
A Javier Bardem le están diciendo de todo. En redes sociales se comentan cosas como que “Javier Bardem for President”, “¡Orgulloso de: Javier Bardem!”, “Ojalá todos los señores como este señor. ❤️” o “Javier Bardem es un tesoro nacional <3”. ¿Y por qué? Bueno, cualquiera podría pensar que es porque su paso por el Festival de Cannes 2026 para presentar “El ser querido”, la nueva película de Rodrigo Sorogoyen, está siendo un verdadero éxito. Pero hay algo más…
Ya en la lista negra de la industria cinematográfica por haber llamado al estado genocida de Israel por su nombre, el tío ha decidido que no se achanta y se ha propuesto sembrar la ciudad francesa de declaraciones incendiarias. “La neutralidad no es una opción ante las atrocidades que estamos viviendo. Creo que lo que sucede en Gaza y en Palestina nos representa mucho a nivel humano, porque es de una mezquindad, de una hipocresía institucional, política, económica, y al mismo tiempo de un nivel de inhumanidad que representa a todos los grandes conflictos que suceden en este mundo. Es importante alzar la voz, y yo desde aquí animo a los que todavía lo hacen”, decía al poco de pisar la alfombra roja del festival.
Pero Bardem todavía tenía otra gran bomba que lanzar. Y lo hizo durante la rueda de prensa de su película: “Creo que viene originado por lo que llaman ‘masculinidad tóxica’, que es la mala educación que hemos recibido durante muchas generaciones, entre las que me incluyo. Tengo 57 años, vengo de un país muy machista llamado España, donde hay una media de dos mujeres asesinadas al mes por sus exmaridos o exnovios. Esa cantidad de mujeres asesinadas es horrible. Es increíble. Y lo hemos normalizado. Es como: ‘Bueno, sí, es horrible’. Quiero decir, ¿estamos jodidamente locos? Estamos matando a mujeres porque algunos hombres creen que les pertenecen. Que las poseen. Y ese problema también tiene que ver con el señor Trump y el señor Putin y el señor Netanyahu. Todos esos tíos con los huevos gordos que dicen: ‘Mi polla es más grande que la tuya y te voy a reventar a bombas’. Es un puto comportamiento tóxico masculino que está provocando miles de muertos. Así que sí, tenemos que hablar de ello. Y creo que, si estamos hablando de ello, es porque somos más conscientes de ello, afortunadamente. Porque hace unos 20 años, era algo a lo que nadie prestaba atención como problema. Esta película habla de eso, y es bueno que en esta película haya tres personas que dicen ‘no’ a Esteban. Las tres son mujeres”.
Obviamente, este clip de la rueda de prensa ha corrido por las redes como si no hubiera un mañana. Y, mira, ¿era yo fan del trabajo como actor de Bardem antes de todo esto? Absolutamente no. ¿Y lo soy ahora? Pues tampoco. Pero el tío tiene todo mi respeto y admiración. ∎