El arranque de la nueva gira norteamericana de Lionel Richie no salió precisamente como estaba previsto. El cantante se vio obligado a interrumpir el primer concierto del tour, celebrado en Saint Paul, Minnesota, tras sufrir una serie de mareos en pleno escenario. Después de interpretar parte del repertorio sentado, llegó incluso a bromear con el público sobre la situación. Richie abandonó el concierto y ya no pudo regresar, obligando a cancelar el resto de la actuación. Por el momento no se ha informado oficialmente sobre el alcance del problema de salud, aunque distintas fuentes apuntan a que podría tratarse de un episodio de deshidratación.
La mejor noticia del día la firma Daryl Hall. El cantante ha revelado que hace unas semanas recibió un trasplante de riñón de un donante vivo y que la intervención fue “un completo éxito”, por lo que espera recuperar la actividad normal en unos meses. A sus 79 años, el músico, conocido sobre todo por formar parte del dúo Hall & Oates, ha agradecido públicamente el gesto del donante y ha tranquilizado a sus seguidores asegurando que ya se encuentra mejor y que pronto volverá a los escenarios y a grabar nuevos episodios de “Live From Daryl’s House”. El anuncio llega después de años conviviendo con la enfermedad de Lyme, un problema de salud del que había hablado abiertamente en varias ocasiones.
Nueva York vuelve a exportar nervios, guitarras angulosas e ironía en forma de gira. BODEGA regresará a España el próximo septiembre con siete conciertos que pasarán por el Phe Festival de Tenerife (4), el festival Ebrovisión de Miranda de Ebro (5), Madrid (7), Valencia (8), Barcelona (9), Zaragoza (10) y el Boga Boga Fest de San Sebastián (11). La banda aprovechará la visita para presentar “All Inside Aquarium”, su nuevo sencillo, y seguir demostrando por qué se ha convertido en uno de los nombres imprescindibles del post-punk surgido durante la última década. Desde “Endless Scroll” (2018), el quinteto ha hecho de la sátira sobre la vida contemporánea, la cultura digital y las contradicciones cotidianas su principal seña de identidad, combinando la urgencia de Wire o Talking Heads con una personalidad propia que en directo multiplica todavía más su voltaje.
No todos los festivales necesitan una explanada y un mar de pulseras. Cantabria estrenará este verano Campoo Estación Sonora, un ciclo concebido para llevar la música en directo a algunos de los parajes más espectaculares del sur de la comunidad, desde la estación de Alto Campoo hasta el nacimiento del Ebro en Fontibre, el Castillo de Argüeso o el mirador de Fuente del Chivo. Entre julio y septiembre desfilarán por estos escenarios artistas como James Rhodes, Ara Malikian, Andrés Suárez, Marlena, Santero y Los Muchachos, El Nido o Caamaño & Ameixeiras, en una programación pensada para combinar cultura, naturaleza y turismo fuera de la temporada de nieve. La mayoría de las actividades serán gratuitas y uno de los momentos más singulares llegará el 12 de agosto, cuando la música acompañe la observación del eclipse solar desde la alta montaña cántabra.
Después de dos adelantos marcados por la introspección, Pamela Rodríguez suma una nueva página a su regreso discográfico con “Flores en el asfalto”, un duelo sentimental compartido con Abraham Boba. La cantante y compositora peruana, instalada desde hace años en Galicia y fichada recientemente por Subterfuge, convierte la incomunicación de una pareja en el eje de una canción donde ambos intérpretes encarnan las dos versiones de una misma historia. Con influencias que van desde la estética de León Benavente hasta Dirty Projectors, y con un guiño al uso de corales inspirado en la libertad vocal que reivindica en Rosalía, el tema continúa dibujando el universo de una artista que, tras cuatro álbumes, dos nominaciones al Latin Grammy y una trayectoria repartida entre América y España, sigue encontrando nuevas formas de cruzar el pop con la experimentación.
Terminamos con dos apuntes obituarios. Pocas personas han cambiado tanto la historia de la música sin subirse nunca a un escenario como Clive Davis (1932-2026). El legendario ejecutivo discográfico falleció el 22 de junio a los 94 años, dejando tras de sí una carrera irrepetible, marcada por un instinto casi sobrenatural para descubrir talento y construir carreras. Desde Columbia hasta Arista, J Records o Sony, Davis fue decisivo en el despegue de artistas como Whitney Houston, Bruce Springsteen, Janis Joplin, Santana, Patti Smith, Alicia Keys o Aerosmith, además de relanzar las trayectorias de Aretha Franklin, Lou Reed o Grateful Dead. Ganador de cinco premios Grammy e incorporado al Rock & Roll Hall Of Fame como figura no intérprete, su legado trasciende los despachos: buena parte de la banda sonora de los últimos sesenta años lleva, de una forma u otra, su firma.
También tenemos que despedir a David Clayton-Thomas (1941-2026), la voz que llevó a Blood, Sweat & Tears a la cima de finales de los sesenta, que murió el 24 de junio a los 83 años. El cantante británico-canadiense, responsable de interpretar clásicos como “Spinning Wheel”, “You’ve Made Me So Very Happy” o “And When I Die”, fue una de las piezas fundamentales del éxito de la banda, cuyo LP “Blood, Sweat & Tears” (1968) ganó el Grammy al Álbum del Año en 1970 por delante de “Abbey Road” (1969) de The Beatles. Dueño de una voz inconfundible capaz de moverse entre el rock, el soul y el jazz, Clayton-Thomas continuó desarrollando una larga carrera en solitario tras abandonar el grupo, dejando una huella decisiva en una de las formaciones más singulares de la música estadounidense de su época.