“The Life You Save” es el tercer álbum de Jenn Wasner lejos de Wye Oak. Recordamos que el último LP con material nuevo de su proyecto junto a Andy Stack, “The Louder I Call, The Faster It Runs” (2018), nos saluda desde la lejanía prepandémica solo interrumpida por un EP superlativo con Brooklyn Youth Chorus, “No Horizon” (2020), el recopilatorio de canciones sueltas “Every Day Like The Last: Collected Singles 2019-2023” (2023) y la reedición en 2024 de “Shriek” (2014). Mientras su compañero deshoja la margarita, la multinstrumentista ha tenido tiempo para coleccionar un puñado suficiente de composiciones a las que ha conferido carácter conceptual y con el que se vuelve a reivindicar como autora solvente después de “Head Of Roses” (2021).
El disco despega con “Afraid”, que no es una versión de Nico pero sí un corte intimista que desprende los aromas rítmicos del trip hop aderezado con la primera declaración de principios del álbum, “I did not enter this world afraid and I refuse to leave it this way”, mientras que los arpegios de “Keep Me In The Dark” recuerdan a la americana de los Red House Painters más acústicos. A pesar de la ausencia de estribillo, “Long After Midnight” podría haberla escrito Paul McCartney de haber nacido en Nashville y donde la participación de Alan Good Parker con sus guitarras pedal y lap steel se percibe a lo largo y ancho del álbum. El modo cambia con la fusión synthfolk de “Defeat”, seguida por la electrónica satinada de “Close To Home”. Recuerda llamativamente al “To Turn You On” (1982), de Roxy Music.
Las guitarras –de esto se ocupan en el disco Wasner, Meg Duffy, de Hand Habits, y Jacob Ungerleider– reaparecen en la más rockera “The Enemy”: “Sé que no eres el enemigo, solo una visión de la oscuridad en mí”. Producido por Wasner con la colaboración en algunos cortes de Nick Sanborn, ya presente en su anterior disco, “The Life You Save” maneja los temas de la adicción y de la dependencia desde una perspectiva de aceptación y el reconocimiento de que nadie nos va a salvar excepto nosotros mismos. Debe de ser lo primero que te dicen en los libros de autoayuda sin dejar de ser una gran verdad. Si aprender a amar –no controlar– es uno de los mayores retos a los que podemos enfrentarnos en la vida, escuchar lo nuevo de Flock Of Dimes puede servirte para hacerlo todo más llevadero gracias a sus doce temas de pop introspectivo que beben tanto de los singer-songwriters setenteros –Carole King– como del pop adulto de los años ochenta –Suzanne Vega– o de esa nueva americana sin complejos de género en la que se sumerge Jenn Wasner. Doce temas de seda confesional, predominantemente morosa y crepuscular, entre los que también destacan “Not Yet Free”, “Pride” –“el orgullo será mi caída”–, “Instead Of Calling” –con un evocador arreglo de violín country a cargo de Caroline Shaw– o “I Think I’m God”, la declaración final de una artista en nueva fase de crisálida. ∎