Puede que los discos que celebran la dicha amorosa sean más habituales que los inspirados por divorcios y separaciones, sección esta última que cuenta con obras maestras de Lee Hazlewood, Bob Dylan, David Sylvian, Peter Hammill o Trembling Blue Stars. A sus 35 años cumplidos, al fin sin pechos y atravesando una relación que ya dura tres años, Meg Duffy no podía sino mostrar felicidad, por lo que “Blue Reminder” pertenece a la primera categoría en términos netos. Aun así, consigue eludir mayormente, un poco como lo hizo Anna B. Savage en “You & i are Earth” (2025), los peligros del romanticismo cursi.
Como también era de esperar con un título así, no todo es felicidad en “Blue Reminder”, una colección de doce canciones envueltas en el inevitable dualismo-fatalismo en el que nos movemos los seres humanos –solo algunos místicos son capaces de atisbar la unidad sustancial en un día claro–, como el miedo a perder lo que se ama. “More Today”, quizá el tema más potente del álbum junto al que lo cierra, “Living Proof”, habla sobre ello. No importa que su melodía recuerde con rabia a “Knockin’ On Heaven’s Door” (Bob Dylan, 1973) y “Fade Into You” (del recordado David Roback, Mazzy Star, 1993). Las llaves que Duffy maneja en su cuarto álbum como Hand Habits no abren la novena puerta ni otras ventanas desconocidas para el rock de autor, pero sí dejan entrar la luz primorosamente bien.
Su primer single digital, “Wheel Of Change”, puede ser un ejemplo de lo que queremos decir. A Duffy no le importa emplear los recursos comunes del género con ligeros toques de americana, predominio de la guitarra eléctrica y arreglos de piano. Lo que no es tan habitual es titular “Dead Rat” una canción de amor, pero hay que esperar hasta “Bluebird Of Happiness”, con su ritmo más elevado y notas de psicodelia suave, para despertar de la somnolienta beatitud en la que te sume “Blue Reminder”, cuyo tema homónimo reza así: “Amor de mi amor de mi amor de mi momento, mi única vida dada, ¿me aceptarás como soy, vacilando entre mujer, bebé y hombre roto? Si te quedas conmigo, te dejaré conocer a los tres”.
También encontramos cortes como “Way It Goes”, donde la nueva voz de Meg –modificada por un tratamiento hormonal desde 2019, proceso que por fortuna parece haber tocado retreta– se sumerge en las interesantes armonías jazzísticas de Blake Mills, Alan Wyffels –de Perfume Genius– y Gregory Ulhmann, seguida por “(Forgiveness)”, una pieza instrumental también desintoxicante que recuerda al disco de Ulhmann y Duffy, “Doubles” (2023), antes de seguir con la luminosa “Beauty 62”, dedicada a su madre, otra forma imprescindible de amor.
Como decíamos, aunque en lo nuevo de Hand Habits abunda la duda, prevalecen ideas tradicionalmente antirrock como el compromiso, la aceptación y las relaciones saludables. Producido en Los Ángeles. por Duffy y Joseph Lorge, ingeniero de sonido de Bob Dylan –“Rough And Rowdy Ways” (2020)-, Andrew Bird, claire rousay, Phoebe Bridgers o Perfume Genius, con quienes Meg Duffy, imaginativa guitarrista no menos ocupada como músico de sesión, ha estado tocando durante los cinco últimos años –especialmente en “Glory” (2025), último álbum de la banda de Mike Hadreas–, “Blue Reminder” suena como los ángeles, que ya tienen su nueva banda sonora y la advertencia de que mejor quedarse en el cielo salvo que prefieran amar, sufrir y vivir de verdad. ∎