Carne cruda. Foto: Nolan Knight
Carne cruda. Foto: Nolan Knight

Entrevista

Militarie Gun: días de vino y rosas

Crudos y confesionales en los contenidos, épicos en unas formas que partieron del post-hardcore para abrazar un pop de pantalla ancha, estos californianos buscan un lugar más predominante en la escena alternativa. Hablamos con su líder, Ian Shelton, en víspera de sus conciertos en Madrid (23 de enero; Copérnico) y Barcelona (24 de enero; La Nau).

Se puede decir que Militarie Gun es una de las principales bandas nacidas del COVID. El cantante Ian Shelton, quien venía de tocar en Regional Justice Center, se mudó de su Seattle natal a Los Ángeles. “Estaba intentando moverme en la industria del cine. Yo ya había dirigido muchos vídeos musicales y quería buscarme más la vida en ese campo, pero entonces llegó la pandemia y no hubo rodajes ni nada, así que me dediqué a componer canciones con todo el tiempo que tenía. Eso devino en Militarie Gun”, revela por videoconferencia desde su hogar californiano.

Al principio, surgió como un proyecto en solitario, aunque su amigo William Acuña (guitarra rítmica) se incorporó enseguida, junto a un elenco de músicos inestable que ha terminado por derivar en una formación que ya parece la definitiva y que completan Waylon Trim (bajo), David Stalsworth (batería) y Kevin Kiley (guitarra). Tras los EPs “My Life Is Over” (2020) y “All Roads Live To The Gun” (publicado en dos volúmenes en 2021), debutaron en formato largo con “Life Under The Gun” (Loma Vista, 2023), un trabajo que los colocó en la órbita de ese post-hardcore abierto de miras que ha encumbrado a bandas como Turnstile, con quien frecuentemente se les ha comparado.

“God Save The Gun” (Loma Vista-Music As Usual, 2025), un disco al tiempo crudo en su contenido confesional y épico en las formas, ha supuesto una consolidación que están validando en una gira de la que Shelton afirma sentirse muy satisfecho, y que ahora llega a Europa, haciendo escala el 23 de enero en Madrid y el 24 en Barcelona.

“Throw Me Away”, tema de “God Save The Gun”. Vídeo dirigido por Ian Shelton.

Si “God Save The Gun” fuera una película, ¿cuál sería?

Diría que “Hearts Of Darkness” (Fax Bahr y George Hickenlooper, 1991), el documental sobre la creación de “Apocalypse Now” (Francis Ford Coppola, 1979). Hay en él mucho estrés y conflicto autoimpuesto. Creo que, en el mundo del arte, todos somos muy propensos a agobiarnos y luego a culpar al mundo que nos rodea de por qué nuestra existencia es tan mala, y eso se parece mucho a esa película.

La mayoría de las letras tratan sobre la adicción y la abordan con mucha franqueza. ¿Te costó decir lo que querías decir, elegir las palabras adecuadas? Siempre existe el riesgo de recrearse en el drama, en la pornografía emocional, de exponerte demasiado…

No me preocupé mucho por decir lo correcto. Creo que todo surgió de forma muy intuitiva. El único momento en que se volvió difícil fue al mostrarlo a la gente. En las maquetas muchas letras estaban soterradas, literalmente bajaba el volumen para que la gente solo escuchara la melodía y no la letra. Siempre he escrito con un estilo confesional y creo que el papel del arte en nuestras vidas es ser un espejo. Yo intentaba ponerme un espejo y no pensar en sus implicaciones. Algo muy importante para mí es que este no es un disco de recuperación, ni mucho menos. No se trata de estar en el otro lado. No se trata de venderle a nadie la idea de la redención. Es solo un relato en primera persona de cómo pasé por un momento bajo viviendo todo el proceso de la adicción.

“Siempre he escrito con un estilo confesional y creo que el papel del arte en nuestras vidas es ser un espejo. Yo intentaba ponerme un espejo y no pensar en sus implicaciones. Algo muy importante para mí es que este no es un disco de recuperación, ni mucho menos. No se trata de estar en el otro lado. No se trata de venderle a nadie la idea de la redención”

Ian Shelton

Creo que vienes de un entorno más bien straight edge. ¿Cuándo empezaste a beber y por qué?

Sí, crecí en una cultura claramente straight edge, tocando en grupos que tenían esa ética. A los 20 empecé a fumar marihuana. Cuando cumplí 30 pensé: “Bueno, por fin voy a probar esto”. Viví mi infancia en un hogar alcohólico y siempre lo evité porque, en cierto modo, sabía que no llevaba la moderación en la sangre. No hago nada con sensatez ni mesura. Todo lo que hago es en plan todo o nada. Y todo terminó siendo así cuando empecé con la bebida.

En los últimos años se han escrito bastantes cosas sobre la relación entre el alcoholismo y la industria musical, que parece haber contribuido bastante a la normalización del consumo. ¿Tú has percibido que sea un entorno peligroso para mantenerse sano?

Sin duda. Si no estás decidido a dejar de beber es un espacio muy propicio y está completamente normalizado. Literalmente se ve como parte del trabajo. Yo lo acepté con entusiasmo. Soy una persona que se siente muy incómoda socialmente y trato de disimularlo lo mejor que puedo, así que el alcohol me hacía sentir a gusto saliendo, hablando con la gente y socializando de una manera que no encontraba en mi vida normal. Me convertí más en la persona que yo creía que la gente quería que fuera en lugar de la persona que realmente soy, que es una persona muy ansiosa e incómoda.

David Stalsworth, William Acuña, Ian Shelton, Kevin Kiley y Waylon Trim. Foto: Nolan Knight
David Stalsworth, William Acuña, Ian Shelton, Kevin Kiley y Waylon Trim. Foto: Nolan Knight

Has dicho que este no es un disco de recuperación, pero ¿te ha servido de ayuda el escribir y grabar estas canciones?

Sin duda. Cuando empezamos a grabarlo acababa de tomar malas decisiones influido o ayudado por el alcohol. Y, viendo todo lo que decía el disco, pensé que debía ser sincero y no irónico, no soltar ninguna tontería afligida. Me dije: “Tengo que hacer un cambio en mi vida”. Y hablar de ello públicamente ha sido el proceso de responsabilidad para no volver atrás. No puedo dar entrevistas hablando de estas cosas y luego hacer lo contrario en mi vida privada. Creo que gran parte de lo que quiero crear con las canciones es un sistema de responsabilidad para mí mismo, un estándar al que atenerme, que es más bien una versión idealizada de cómo me veo. Y quiero vivir según ese estándar porque así es como me presento ante los demás. Así que es como poner el carro delante de los bueyes, ya sabes, decir que así es como espero que me perciban. Y luego tener que rehacerlo para preguntarme: “¿Cómo termino realmente en ese lugar?”.

¿Cómo está siendo la experiencia de compartirlo en vivo? ¿Cómo es la relación con tus fans?

Bueno, creo que nuestros fans y yo nos llevamos bien porque todos estamos locos. Todos en la industria musical estamos locos en gran medida. La gente se identifica con las canciones y me habla de lo que significan para ellos. Por ejemplo, “I Won’t Murder Your Friend” me la comentan en cada concierto. Y es muy gratificante saber que la letra tiene buena acogida, porque la gente me dice: “No lo había pensado así”. Ya sabes, creo que todo el mundo está lidiando con la depresión. Creo que vivimos en una sociedad muy enferma y simplemente se trata de encontrar la manera correcta de conectar a las personas. Yo me siento afortunado de que este disco haya servido para tender un puente entre todos. Veo a la gente hablando de lo que significan las canciones y para mí es realmente hermoso, me siento genial por ello. En realidad la gente siente estas cosas conmigo o sin mí. Y luego nosotros simplemente entramos como un punto focal para que la gente enfoque esa energía en lugar de ser el árbitro de cualquier cambio en sus propias vidas. Puede que hayamos tocado algo que tal vez no se decía en voz alta antes y ahora la gente lo utilice como punto de partida en sus propias vidas, y eso me enorgullece.

“Creo que vivimos en una sociedad muy enferma y simplemente se trata de encontrar la manera correcta de conectar a las personas. Yo me siento afortunado de que este disco haya servido para tender un puente entre todos. Veo a la gente hablando de lo que significan las canciones y para mí es realmente hermoso, me siento genial por ello”

Ian Shelton

Las letras son muy oscuras, pero el sonido es realmente enérgico, incluso festivo. ¿Cómo lidias con esta dicotomía en tus conciertos?

Hablamos de temas duros, pero no queremos que sea como tomar medicamentos, sino que sea algo divertido. Ahora estoy leyendo un libro sobre Phil Spector que habla mucho sobre la relación entre la cultura y la música pop. Y creo que la música pop, en su mejor expresión, es un comentario sobre la sociedad y sus problemas. Me gusta pensar que nuestro papel es continuar esa tradición, porque nos veo como una banda pop hasta cierto punto. Tenemos algunas asperezas, pero nos encanta la música pop.

¿Cuáles son las principales influencias musicales de este álbum?

Hay un poco de todo. Desde Fugazi hasta Kanye West, pasando por Modest Mouse. El gran punto de inflexión para la mayoría de las cosas que realmente nos influyen se remonta a Fugazi. Es la emoción en la música, esa vulnerabilidad que nos lleva también a Rites Of Spring y Embrace, pero al mismo tiempo nos encanta The 1975, y The Beach Boys también es una gran influencia. Nuestro sonido puede oscilar drásticamente en diferentes direcciones. Nos gustaría poder tomar elementos muy dispares y unirlos con mi voz, que ese sea el eje central que ojalá proporcione la identidad de la banda.

Dureza y diversión. Foto: Nolan Knight
Dureza y diversión. Foto: Nolan Knight

Hablando de Modest Mouse, su líder Isaac Brock canta en “Isaac’s Song”. ¿Cómo conseguisteis que participara?

Simplemente nos lo presentaron y hablamos de trabajar juntos. Fue un largo camino para lograrlo. Él cantó originalmente en “Thought You Were Waving” y al final no le gustó. Tomamos su voz, la reorganizamos y creamos algo nuevo con ella. Luego se la enviamos y le dijimos: “Sabemos que no te gusta lo que hiciste originalmente, pero lo hemos rehecho en esta canción, ¿te parece bien?”. Y dijo que sí. Fue un día increíble desde que recibimos su visto bueno.

La palabra “pistola” aparece en los títulos de todos tus discos. ¿De dónde viene esta obsesión con la terminología bélica y militar?

Vivimos en un... ya sabes, somos estadounidenses. Las armas están siempre presentes en nuestro mundo. Salir a un lugar público implica el riesgo de encontrarse con un arma. A mí me han puesto un arma en la cara. Es una parte intrínseca de la vida estadounidense. Yo quería hacer una banda que no sonara como si fuera el nombre adecuado. Me encanta la interacción de elementos que no deberían ir juntos. La gente puede leer el nombre de Militarie Gun y pensar que somos una banda mucho más agresiva, y luego poner el disco y escuchar lo que hacemos. Me encanta esa sorpresa, ese tipo de interacción con el público. La palabra “arma” cambia de significado, no obstante, en nuestro grupo. El arma es una fuerza opresiva y tenemos nuestra propia forma de atribuir lo que esa fuerza opresiva significa para nosotros en cuanto a la temática de cada disco.

“Vivimos en un... ya sabes, somos estadounidenses. Las armas están siempre presentes en nuestro mundo. Salir a un lugar público implica el riesgo de encontrarse con un arma. A mí me han puesto un arma en la cara. Es una parte intrínseca de la vida estadounidense”

Ian Shelton

¿Cómo surgió la idea de la portada del nuevo álbum, donde apareces como el miembro de una secta? Ya tenemos aquí la violencia y la religión, algo muy estadounidense también.

Sí, de nuevo es muy muy Hollywood. Creo que hay mucha relación entre las sectas y la industria del espectáculo, y algo realmente interesante para mí es la participación de la CIA en toda la venta de ideología a la gente. Algo que tenía muy presente durante la creación de este disco eran las cosas que nos venden como bienestar y que en realidad nos están enfermando, y sentí que una secta era una representación muy fuerte de eso, porque piensas que a todas estas personas les están vendiendo la salvación y en realidad se están aprovechando de ellas. La religión es una fuerza muy maligna en nuestra sociedad. Entonces la portada era una reflexión sobre la idea de ser un seguidor o ser un líder y la malicia inherente, y fingir que tienes la respuesta.

¿Ya tienes ideas para vuestro próximo álbum?

Tengo muchas canciones instrumentales, pero debo dejar que la vida fluya para dar forma al próximo concepto. Desde el comienzo de Militarie Gun me dejaba llevar por un flujo de conciencia, escribía canciones continuamente, y siento que ahora es la primera vez que hay una pausa en ese flujo de conciencia. Eso lo voy a utilizar como una señal para decir: “Bueno, veamos qué pasa y dejemos que el mundo me inspire un poco en lugar de volver a repasar el pasado”. Creo que necesito pensar en el futuro, no estar tan anclado en mi infancia y encontrar nuevas cosas sobre las que cantar. Así que simplemente estoy tomando un ritmo para pensar qué quiero decir a continuación. ∎

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