Al menos para algunos, la coyuntura actual obliga a tomar partido. Alabama Shakes se unen a una troupe que encabeza Bruce Springsteen y en la que también están músicos tan dispares como Neil Young, Bad Bunny, Green Day o Billie Eilish para denunciar la situación que vive Estados Unidos y poner en la diana al “lisiado mental” –Martín Caparrós dixit– que dirige el país. Ya en 2019 la propia Brittany Howard había criticado al actual inquilino de la Casa Blanca y lo había calificado como “un mal necesario, pero desafortunado” para poder mostrar todas las deficiencias que mostraba el sistema.
Tras el sorpresivo regreso a finales de 2024, la banda ha estado tocando y preparando su tercer álbum tras más de una década de su último “Sound & Color” (2015) y con el paréntesis de la brillante carrera en solitario de la propia Howard. El pasado año conocíamos su primera creación tras el retorno, esa “Another Life” que hablaba sobre la imposibilidad de recuperar el brillo de una relación sentimental. El combo muestra ahora su cara más política en “American Dream”, su lanzamiento más reciente y que se supone que formará parte de su siguiente largo.
Sobre una sección rítmica lenta y pasada y un riff grave que marca el paso de la canción, la vocalista ironiza con lo que habitualmente se ha dado a conocer como el “sueño americano”. “¿Qué estamos haciendo”, se pregunta, antes de citar de manera implícita y sucinta pero eficaz la inexistente reforma sobra la posesión de armas, el aborto, la Agencia de Protección Medioambiental, la televisión o los bajos salarios mientras los coros repiten “American Dream” en un afán de martillear las conciencias.
Howard ha definido la canción como “una instantánea de lo que estamos viviendo en 2026”, a lo que añade su propia perspectiva: “Miro a mi alrededor y me pregunto cómo hemos llegado a un punto en el que hay tanta presión y tan poco apoyo. Quiero decir, no debería ser imposible faltar al trabajo para poder llevar a tu hijo al médico –eso es realmente una locura–. Mi esperanza es que algún día la gente escuche esta canción y diga: ‘Sí, todo estaba jodido en aquel entonces, pero lo superamos’”.
Como es habitual, la banda ha optado por la sutilidad a la hora de lanzar el mensaje. No hay referencias personales y no hay detalles específicos, más allá de la contraposición lírica de elementos que se superponen formando una antítesis y de una atmósfera reflexiva. Es el retrato de los actuales Estados Unidos que muchos contemplan como una pesadilla pero que todavía desconocemos hasta dónde se puede extender. ∎