Barry B en su mejor momento acompañado por una banda completamente engrasada tras varios meses de gira triunfal, más la cercanía con un público completamente entregado a la música de su artista favorito. Estos fueron los principales ingredientes, aunque no los únicos, de la experiencia propuesta por Ballantine’s True Music el pasado sábado 11 de abril en Madrid. Una madrugada de conexión permanente entre el artista y sus seguidores, que habían agotado las entradas para el evento en un suspiro y estaban dispuestos a exprimir la oportunidad que se les brindaba desde el principio hasta el final.
La ocasión lo merecía, de eso no cabe duda. La ascensión del músico arandino y su camino imparable –y en tiempo récord– desde los márgenes de nuestra escena pop hasta un estrellato cuyo techo todavía no se vislumbra convertían esta cita auspiciada por Ballantine’s True Music en un acontecimiento para los asistentes, sorprendidos por el eficaz despliegue escénico y audiovisual realizado por la organización.
Para terminar su actuación en este emocionante episodio de Ballantine’s True Music, Barry B eligió “Yo pensaba que me había tocado Dios” y decidió compartir ese momento pogo con los fans, lejos del escenario, fundiéndose con ellos entre abrazos, baile y sonrisas, en una interacción que continuó después, proporcionando a los asistentes emociones y recuerdos inolvidables que no pueden vivirse en conciertos de escala más amplia. Y la fiesta siguió desde la cabina, con las sesiones de Joan Cortés –con trompeta incluida– y Lucía Reina en clave de electrónica, prolongando durante la noche esta experiencia de conexión con las canciones. ∎