Entre pérdidas que sacuden escenas enteras y regresos diseñados para ocuparlo todo, el día musical se despliega como un mosaico de escalas y sensibilidades. De la muerte de Matt Kwasniewski-Kelvin –exguitarrista de black midi– a los movimientos estratégicos y sísmicos de Harry Styles y BTS; de la arqueología sonora de Gregorio Paniagua a las nuevas canciones y singles de Alexis Taylor (Hot Chip), José González, Suede, Sunn O))) o Daphni; de la persistencia del MUD de Lleida a las despedidas conscientes de The Bad Plus.
La jornada musical de hoy se abre con una noticia de las que dejan un silencio incómodo, de esos que no se pueden rellenar con hype ni con agenda: la muerte de Matt Kwasniewski-Kelvin (1999-2026), guitarrista fundador de black midi, fallecido el 12 de enero a los 26 años tras una larga batalla con su salud mental. Su figura encarna una de las historias más intensas y más frágiles de la última gran explosión del rock experimental británico.
Kwasniewski-Kelvin fue una pieza clave en el ADN inicial de black midi, el elemento abrasivo que convertía el caos en ataque frontal. Su guitarra alternaba riffs post-hardcore casi físicos con estallidos de ruido abstracto, improvisado. En “Schlagenheim” (2019), disco fundacional de toda una generación de bandas británicas, su presencia ayudó a fijar esa estética de urgencia: música que parecía a punto de desmoronarse en cada compás, pero que se mantenía unida por pura tensión.
Su salida del grupo en 2021, explicada con honestidad como una retirada por motivos de salud mental, ya anticipaba una historia más compleja que la del típico “miembro que abandona la banda”. Mientras black midi continuaban hasta su disolución indefinida en 2024, Kwasniewski-Kelvin siguió tocando de manera intermitente en Londres, dejando rastros dispersos (una colaboración con Wu-Lu, un disco solista político y furioso) que hablaban de un talento que no encontraba un lugar estable donde asentarse. El comunicado de su familia, apelando a que cuidemos de nuestros jóvenes, resuena como un eco doloroso en una escena que a menudo romantiza el desgaste emocional como si fuera parte del proceso creativo.
Hablando de grandes regresos, Harry Styles empieza a mover ficha. Sin single oficial todavía, pero con una nueva web, pósteres en ciudades clave y un título, “We Belong Together”, cargado de resonancias pop históricas, su retorno se perfila como uno de los macroeventos del año. Tras el impacto de “Harry’s House” (2022), la pregunta no es si tendrá éxito, sino qué forma tomará esta nueva fase: ¿repetirá la inmediatez de “As It Was” o buscará otro tipo de relato?
Y si lo de Harry Styles apuntaba ya a un regreso de dimensiones mayúsculas, lo de BTS directamente confirma que 2026 será el año de los grandes movimientos sísmicos del pop global. Tras anunciar nuevo disco para el 20 de marzo, el grupo surcoreano ha desvelado una gira mundial pensada como la más grande de la historia del k-pop: 79 conciertos en 34 ciudades, con un escenario central de 360 grados que promete una experiencia inmersiva y un aumento significativo de aforo. El tour arrancará en Corea del Sur, pasará por Japón, Norteamérica y Europa, y hará doble parada en Madrid los días 26 y 27 de junio en el estadio Metropolitano.