Poca chicha en cuanto a los estrenos en la gran pantalla esta semana.
Olivier Assayas, cineasta francés que hace unos años prometía una carrera algo más brillante, adapta
“El mago del Kremlin” (2025), popular novela del también francés Giuliano da Empoli en su momento aclamada –se publicó en 2022– como la gran novela contemporánea sobre Rusia. Tal vez lo más destacable sea un casting con el siempre reivindicable Paul Dano a la cabeza, acompañado de Jude Law y Alicia Vikander. Poca cosa más en que invertir este viernes los 10 euros que puede costarte una entrada para el cine. El danés
Anders Thomas Jensen estrena
“El último vikingo” (2025),
“una comedia negra al ritmo de The Beatles” según reza el
logline de este filme protagonizado por Mads Mikkelsen. Y
Maggie Gyllenhaal retoma su faceta como directora con
“¡La novia!” (2026), particular visión de “La novia de Frankenstein” con un elenco que suma más millones en nóminas que la plantilla del Real Madrid: Penélope Cruz, Christian Bale, Jessie Buckley, Peter Sarsgaard, Annette Bening, Julianne Hough o Jake Gyllenhaal. La banda sonora, ya os lo contamos ayer,
incluye canciones de Fever Ray. Pero siempre, siempre, siempre, hay una excepción. Yo, si os sirve el consejo, iré a ver
“La sombra de mi padre” (2025), del director nigeriano
Akinola Davies, que sí que pinta a peliculón. Premios en los BAFTA, en Cannes o en Sevilla respaldan a este largometraje semiautobiográfico que transcurre en un solo día en Lagos, durante la crisis electoral de 1993. La historia sigue a un padre distanciado emocionalmente de sus dos hijos pequeños en viaje por la gigantesca ciudad, mientras la inestabilidad política amenaza su regreso a casa. Relato transformador que se adentra en los rincones más sensibles y conflictivos de la memoria.