Raras avis en el mundo de la música latina, Raquel Berríos y Luis Alfredo del Valle, los dos componentes de Buscabulla, no encajan en la industria del pop latino convencional, a pesar de que su obra dialoga con ritmos populares del Caribe. Nacidos como pareja y como banda al mismo tiempo en la década de 2010, sus canciones están atravesadas por la idea de pertenecer a un lugar mientras se vive lejos de él.
La andadura de Buscabulla –palabra portorriqueña para el que busca lío o bronca– corre pareja a su relación sentimental, “pero también a nuestra hija, porque aparte nos quedamos embarazados”. A la música todavía le iban a dar unas cuantas vueltas más hasta tomársela del todo en serio: “Fue un hobbie durante un tiempo, pero cada vez nos llamaban más para viajar y tocar fuera”. Así llegaron a uno de los escenarios del festival Coachella, por decirlo todo. En 2014, el mismo año en que nació su hija, publicaron el EP “Buscabulla”, coproducido por Devonté Hynes (Blood Orange). “Eso fue por un concurso que terminamos ganando; lo grabamos en una semana”. En 2017 salió “EP II” en Baby Making Music y ese mismo año la pareja sintió que estaba echando de menos su isla de origen y preparó un viaje para dedicarse a la música a tiempo completo. “Justo íbamos a volver a la isla en septiembre de 2017, lo teníamos superpreparado, pero pasó lo del huracán María. Así que regresamos al año, en plena reconstrucción. El país estaba hecho pedazos y mucha gente se estaba marchando de allí. Para nosotros, al revés, era el momento de volver”. De hecho, su primer álbum, una colección de canciones marcadas por la reflexión sobre la identidad, el desarraigo y la transformación, se llamaría “Regresa” (Ribbon, 2020).
Pero –nuevo accidente– su fecha de publicación coincidió con la pandemia. Mal año para arrancar nada: “Se paró todo, tú sabes. Pero así vinieron las cosas”. Sacar tu primer álbum durante el confinamiento puede ser algo terriblemente frustrante para una banda que lo tiene todo preparado para lanzarse a tocar, incluidas fechas en Europa. Para terminar de completar la carrera de obstáculos, el padre de Raquel murió en 2023. Y se quedaron sin mánager en aquellos mismos días. Con todo eso que gestionar, la relación de la pareja se fue erosionando. “Fueron cinco años de muchas altas y bajas los años de este disco”.
Pero la mala racha también tuvo su premio. “Durante la pandemia, Bad Bunny estuvo compartiendo ‘playlists’ y en una metió una canción nuestra. De repente todo el mundo quería saber de nosotros”. No quedó ahí la cosa: la pareja recibió la invitación de participar en un tema del astro, el tremendo “Andrea”: “La colaboración se hizo ‘online’: nos pasó el corte con nuestra parte en blanco y nos dio dos semanas. Tuvimos que grabarla antes de tres semanas porque él tenía que entregar el disco. Fue superfuerte. Nos gusta trabajar con ‘deadlines’”.
Terapia de por medio, Raquel Berríos y Luis Alfredo del Valle decidieron que su relación de pareja no seguiría, pero no por ello rompieron su compromiso con Buscabulla. Entre una cosa y otra, encontraron que la manera de avanzar con todo ello era grabar un disco nuevo. Si el primero había sido, en alguna medida, un disco de amor, el segundo,“Se amaba así” (Domino-Music As Usual, 2025), está clara y explícitamente marcado por la separación. “Es un disco de desamor en el que cada uno cuenta su lado de la historia. Luisfre canta por primera vez en la canción ‘El empuje’. Yo amé y no salió. ¿Por qué no poner eso en canción? Hacerlo a nosotros nos ayudó mucho, este disco es un poco una terapia que nos vino bien para entendernos y superarlo. Fue fuerte convertir todo eso en música”. Las letras no se andan con rodeos: “Te fuiste, me dejaste, me fallaste”, canta Raquel en “Te fuiste”. “Los Fleetwood Mac de ‘Rumours’ fueron una de nuestras referencias por todo esto”.
Otra es Pimpinela. Y no, no es un chiste o una boutade, sino el reflejo de su afecto por las baladas melodramáticas latinas. “Un poco porque nos gusta la telenovela. Jugar con esa estética, tú sabes. Pero en serio. Eso tenemos ganas de escenificarlo en los shows”. Shows que están dejando ver el lado bailable de la banda. Son más percusivos, más energéticos, un poco más en la onda de las versiones de los remixes de su EP “Se bailaba así” (Domino, 2026) “y con mi gusto por la pista de baile”. Por supuesto, también interviene su ADN latino: “Hay orgullo, claro que lo hay. Puerto Rico se ha vuelto global y de repente cualquier cosa que venga de allá brilla con una luz nueva. Pero más allá de eso, de que lo latino se haya puesto de moda, estamos aquí pa’ quedarnos. Los latinos nos estamos apoyando”. Esto se hace patente en sus numerosos jangeos con colaboradores como Jhayco, Ela Minus o Helado Negro. ∎